Suicidio y soledad

» Por Esteban Ruiz García - Psicólogo

La depresión es uno de los principales factores de riesgo sin lugar a duda del suicidio, aproximadamente el 80 por ciento de los suicidios se cometen por personas deprimidas, pero no es la única causa, hay cientos de causas que quizás nunca lleguemos a saber ya que no podemos entrevistar a quien ya tomó esa decisión y logró morir.

Según datos de la Dirección de Vigilancia de la Salud, del Ministerio de Salud, entre el 2014 y el 2018, los intentos de suicidio reportados pasaron de 1.204 a 1.898. La tasa por cada 100.000 habitantes subió de 25,2 intentos de suicidio a 37,9 por cada 100.000 habitantes en esos cuatro años.

Los suicidios, mientras tanto, pasaron de 278 en el 2012, a 287 en el 2017, según el último dato reportado por Salud. El año que ha registrado más muertes es el 2016, con 339. En más del 80% de ellos, los hombres son las víctimas.  (Fuente: Periódico La Nación)

Vivimos en tiempos en los cuales las personas se preocupan muy poco por sentarse un rato a conversar con su prójimo, ocupamos sociedades más comprometidas genuinamente con los otros. La persona que planea quitarse la vida por lo general ha venido presentando cambios significativos en su conducta, personalidad, pensamientos, maneras de ver e interpretar la realidad y las relaciones con los demás, incluso hasta por qué no, le ha expresado a otro ser humano que desea morir.

Si tan solo nos pudiéramos detener por un instante en nuestros ajetreados días a preguntarle a las personas que nos rodean cómo están, cómo se sienten, podríamos entender un poquito del calvario que enfrentan día a día las personas que nos rodean y hasta sufren en silencio, un silencio que se convierte en soledad interna y que llega a carcomer el alma, al punto de que ya nada tenga sentido ni remedio, en donde el único camino posible es un salto desesperado al vacío.

Estamos tan comunicados y tan solos, vivimos nuestro mundo sin mirar muchas veces a quien pasa a nuestro lado en nuestro hogar, lugar de estudio o trabajo. Si tan solo tratamos de mirar en su interior con esa mirada cálida que solo sabe dar quien se preocupa genuinamente por los demás y que puede llegar a ser capaz de detener ese intento desesperado de saltar al vacío con un simple abrazo, una conversación sincera y honesta frente a una taza de café, por ejemplo, mientras escuchamos la soledad que mata a esa persona la cual nos va a agradecer el resto de su vida el haberle salvado.

Démonos la oportunidad de ayudar desde lo más simple, un abrazo, una mirada, un “vení contame que te tiene tan triste con un café”, estos sencillos y profundos gestos son muchas veces los causantes del milagro de la resurrección ante el inminente suicidio de quien quizás jamás imaginamos que lo iba a hacer.

¿Queremos ayudar? Cualquier cosa que hagamos va a importar.

Los artículos de opinión aquí publicados no reflejan necesariamente la posición editorial de EL MUNDO. Cualquier persona interesada en publicar un artículo de opinión en este medio puede hacerlo, enviando el texto con nombre completo, fotocopia de la cédula de identidad por ambos lados y número de teléfono al correo redaccion@elmundo.cr.

Los artículos de opinión aquí publicados no reflejan necesariamente la posición editorial de EL MUNDO. Cualquier persona interesada en publicar un artículo de opinión en este medio puede hacerlo, enviando el texto con nombre completo, foto en PDF de la cédula de identidad por ambos lados y número de teléfono al correo redaccion@nuevo.elmundo.cr, o elmundocr@gmail.com.

Últimas noticias

Te puede interesar...

[tipocambiocompra]
[tipocambioventa]

Últimas noticias

Edicto