
Creo en el derecho constitucional que tenemos los costarricenses a manifestarnos, pero repudio totalmente los bloqueos, los sabotajes, los actos vandálicos, así como privar de la atención médica a los costarricenses.
Creo que los sindicatos de este país luchan por defender sus excesivos privilegios laborales y no por defender los derechos del 80% restante de los costarricenses.
También creo que el “plan fiscal” no es la octava maravilla ya que por todos es sabido que está colmado de injusticias en donde se le cargó fuertemente la mano a la clase media y a las personas de escasos recursos, aunque Carlos Alvarado trate infructuosamente de retorcer esta verdad.
Así mismo, el gobierno ha sido demasiado débil y complaciente al ceder ante la presión para que no se toquen a los grandes capitales de este país y a las grandes cooperativas ( Dos Pinos, Ahorro y Crédito, etc. ) además de otros sectores privilegiados a los cuales el gobierno les “come gallina”.
Sin embargo, los costarricenses responsables estamos arrinconados ya que por el bien de Costa Rica, nos sentimos en la obligación de respaldar y apoyar la aprobación urgente y necesaria del plan fiscal, pero, no porque simpaticemos ni aprobemos el actual gobierno, sino por tratar de lograr, aunque sea a medias, la estabilidad económica de nuestro país.
Las administraciones Solís Rivera y Piza-Alvarado han sido nefastas para Costa Rica, estos gobiernos PAC nos tienen quebrados y en la ruina, todos los costarricenses conocemos y estamos sufriendo en carne propia las actuaciones irresponsables y corruptas de Luis Guillermo Solís y ahora también tenemos encima un gobierno igual o peor, corroído hasta la médula también por la corrupción, los malos manejos y la ausencia total de transparencia en sus actuaciones.
El presidente Carlos Alvarado ha demostrado ser una persona muy poco preparada para gobernar, poco confiable, indeciso y carente de autoridad, quien tristemente para Costa Rica, ha delegado el ejercicio del poder en su jefe Rodolfo Piza.
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