
El hambre es el caldo de cultivo donde se gestan los movimientos guerrilleros. Nadie hace una guerra de guerrillas porque sea bonito andar en la selva, dormir en el monte, caminar días y noches entre insectos y serpientes solo por la aventura. Incluidos a los “guerrilleros insurgentes del Movimiento 7 del 7”.
Si bien estamos lejos de una guerra civil porque aún tenemos mucho que perder antes de llegar ahí, que espero de corazón nunca llegar, este gobierno con su autoritarismo está jugando a algo muy peligroso y echando más leña a una hoguera que crece y se alimenta de la falta de un diálogo franco y de alternativas reales para el pueblo.
Pero hay cosas que en verdad preocupan más que una de las proclamas más desideologizadas que haya sido dada en la vida.
Todo lo que conozco y he leído de historia me marcan que mi propia hipótesis es casi una profecía en camino a cumplirse. Todos los estudios históricos sobre las guerras civiles centroamericanas apuntan a que en Costa Rica durante los años 50s, 60s, 70s e incluso los 80s no hubo levantamientos populares porque aquella Reforma Social de los años 40s fue tan exitosa que permitió construir un colchón de amortiguamiento para los sectores populares, que les salvó de la miseria de sus países vecinos. Esto quiere decir que las políticas del Estado Social de Derecho fueron tan buenas que llegaron a toda la población con medidas siquiera soñadas por sus países vecinos en temas de salud, educación y demás servicios sociales.
Sin embargo, a partir de los 80s con la implementación del nuevo modelo de Estado Neoliberal y la aplicación de los Programas de Ajuste Estructural que ordenaron el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, el Estado dejó de ser lo que era y de hacer lo que debía.
Entonces esos 6 o 7 parásitos de la política nacional, alias expresidentes, que nos llaman a la paz social hoy día, han sido los responsables de destruir poco a poco ese Estado Social que dejó de responder a las grandes mayorías para obedecer únicamente a un reducido sector de la sociedad representado muy bien en la UCCAEP y además maneja la prensa nacional (la República, la Nación, la Teja, canales 6, 7,11, Amelia Rueda y otros medios como las redes sociales con trols pagos) que emplean para desvirtuar a sus opositores y degradar la figura de quien se atraviese en su camino.
Hoy Rocío Aguilar dice que parte de la “crisis fiscal” es por el sector informal de la economía cuando en los años 80s nos dijeron que el sector informal era bueno porque todos íbamos a ser microempresarios o como les llaman ahora emprendedores. Que así todos íbamos a ser ricos porque al dejarnos sin trabajo estable íbamos a tener que usar el ingenio para resolver. Sin embargo, miles de pequeños locales no pueden competir y cierran dejando miles de desempleados porque no pueden competir contra grandes cadenas comerciales, que ni siquiera pagan impuestos al Estado versus el acoso del Ministerio de Hacienda a pequeños locales.
Pero bueno mi propia teoría es que el pueblo se “alza en armas” cuando ya lo ha perdido todo, incluso la esperanza, y eso es lo que está pasando, si algo nos ha robado Carlos Alvarado es la esperanza, el sueño del país más feliz del mundo, de ser potencia mundial y demás ingenuidades está chocando fuertemente contra el muro de la realidad y se está haciendo pedazos.
Carlos Alvarado y los empresarios deberían entender que el fuerte descontento social en primer lugar se debe a los oídos sordos del propio gobierno. Alvarado llegó, al igual que Solís, por simples circunstancias casuales. Solís gracias al miedo anticomunista de los empresarios contra José María Villalta, que con todo lo que se quiera es el único que dignamente en este momento representa lo más cercano al sentir popular, aunque a veces nos quede debiendo. Alvarado llegó gracias al horror del fanatismo religioso que representa Fabricio, un peligro latente para la democracia que sigue vivo, crece y se alimenta de la mala gestión de este gobierno, por cierto.
En fin, estamos ante dos gobiernos del PAC no para poner a alguien bueno frente al rumbo del país, sino para impedir la llegada al poder de alguien presuntamente “peor”.
Pero lo cierto es que nos están acorralando, nos están dejando sin salidas. Y una fiera acorralada es más peligrosa. El libro del Arte de la Guerra versa que nunca se debe acorralar al enemigo, sin darle una ruta de escape, o este va a luchar a morir y podría ser la derrota de un ejército más poderoso y bien armado por simplemente no dejar una esperanza de vivir, que significará esa ruta de escape.
Sobre el entrenamiento militar de la policía en Costa Rica no es nada nuevo. Usted lo puedo encontrar en periódicos y hasta Wikipedia: la base militar e ilegal de la CIA llamada Murciélago en la Cruz, misma donde se entrenaban no solo tropas gringas, sino además policías y soldados de toda la región para luchar contra movimientos de guerrilla popular que había aquellos años, soldados contra campesinos mal armados, mal vestidos y mal entrenados; pero que nunca fueron vencidos porque por cada uno que cayera había 10 ciudadanos dispuestos a tomar su lugar: directo de las filas del hambre y la miseria en que los gobiernos centroamericanos habían sumido a sus habitantes.
El Canal de Panamá también funcionó como una base de entrenamiento militar de los soldados y además de escuadrones o grupos de la policía tica a manos de la CIA. El caso de Colombia también aparece en la prensa donde bajo la supuesta guerra al narcotráfico, se lleva a grupos de élite de la policía a recibir entrenamiento anti levantamientos populares.
Puedo sonar paranoico, pero no es así, simplemente tengo memoria y soy realista: acá hemos tenido aviones de combate, soldados gringos entrenando escuadrones de policía, el país ha participado en “Olimpiadas Militares” a pesar de no tener ejército. Recientemente nos damos cuenta que el verde olivo está en la piel de nuestra policía de frontera y vimos un pequeño escuadrón de “soldados” que resultaron ser policías de fronteras, algo muy contrario al ideal civilista del tico y un país que se jacta de no tener ejército. En adelante cualquier turista que pase por el kilómetro 37 a la altura de la Interamericana Sur dirá que su vehículo fue revisado por soldados del ejército de Costa Rica porque así están vistiendo como soldados y si tiene pico de pato, patas de pato y camina como pato: es pato.
Sobre el descontento popular por los oídos sordos del gobierno, Alvarado sigue “agarrando de chanchos” a los involucrados, ya los pescadores dicen estar decepcionados de tres mesas de diálogos con el presidente sin llegar a nada. El “tonto callado” de los transportistas tampoco está muy feliz y pronto va a ser nuevamente un “tonto hablando” y bloqueando calles.
Los estudiantes dicen estar decepcionados de haber viajado de todo el país para ser recibidos por Kathia Grosser, es decir en vez de recibirles el presidente de la República, el Ministro de Educación o la viceministra al menos o el peor es nada de ministro de la Presidencia Rodolfo Piza, los recibe una funcionaria cuyo rango le impide tomar decisión alguna, en pocas palabras fue tomarles el pelo a los estudiantes. Una medida políticamente equivocada para un gobierno con tanto descontento popular en su haber. Ahora tendrá que lidiar con los estudiantes a puertas de Casa Presidencial entrando de vacaciones, más la proclama estudiantil de continuar la huelga contra las Pruebas FARO, Educación Dual y otras políticas del MEP que no son bien aceptadas por los estudiantes.
El cambio del Ministro de Educación Edgar Mora por la señora Cruz que viene con la misma línea de Mora, da una muy mala señal a la ciudadanía. Creo que el discurso de los “estudiantes manipulados” solo se lo están creyendo los paclovers, como solo los paclovers salieron de blanco el 7 de 7. Que “Nacho Santos” haya salido junto con 230 personas más sin contar vende papas, indigentes y borrachos, en un país de más de 4 millones de habitantes habla muy claro del poco apoyo que tiene el PAC entre la ciudadanía y eso se debe al giro radical hacia la derecha neoliberal que ha tenido este difunto partido político. Otton Solís calla, mientras Carlos Alvarado se desdibuja como una mala copia de Otto Guevara, atacando a los pobres y defendiendo a los ricos: todo un Robbin Hood, pero invertido, les roba a los pobres para darle a los ricos. En días recientes salió una representante de la Cámara Empresarial pidiendo la intervención del gobierno porque ellos están perdiendo 5% por dólar; pero los empleados públicos tenemos congelado el salario desde el aumentado de 5 mil colones que nos recetó Laura Chinchilla y a pesar que sube el costo de la vida el salario se mantiene igual, para este semestre mi aumento es de 3 500 colones. No alcanza para un kilo de carne más al mes. Mientras el gobierno les regala a los empresarios miles de miles de millones de nuestros impuestos al dejar de cobrarles esas cifras, y ya nos quiere recetar al pueblo más impuestos para cubrir las exoneraciones a los empresarios porque el dinero debe salir de algún bolsillo y si no sale del de los ricos pues tocará a la fuerza que salga de los pobres que por desgracia no se pueden negar o quitar el tiro como siempre.
Tanto colegiales como transportistas deben entender claramente un aspecto: no se ataca a la persona que está al frente del timón del barco, además es importante enderezar el rumbo de ese barco. Es decir, más importante que quien presta su cara para mantener y defender políticas públicas erráticas es atacar esas políticas. Es decir, deben exigir un cambio radical en la política de Estado que el señor Alvarado-Piza sostiene.
Me parece que el señor Alvarado en definitiva mejor se olvida de su “Bicentenario” en definitiva el haber tomado partido en muy poco tiempo y de forma descarada en favor de la UCCAEP y todas las Cámaras Empresariales le ganó el repudio popular como nunca se lo imaginó. Peor aún el poco tacto para escuchar y negociar, el presentarse como pedante, prepotente e intransigente le está ganando el declararse no grato ya en dos provincias de las 7, donde abiertamente la ciudadanía le dice que no será bienvenido a actos públicos.
Hay que dejar claro que Costa Rica es un país de paz, su gente es pacífica y civilista; pero la sociedad es una olla de presión y las irracionales válvulas de escape que alivian esta situación (fútbol, televisión basura, novelas, chismes de los VIPs) y demás no van a salvar al gobierno si sigue en la obstinada terquedad de llevarnos hacia el despeñadero.
Para Alvarado y sus allegados del “PAC-Coalición-Por Costa Rica” es fácil saltar al vacío porque ellos llevan paracaídas, pero las masas van a su destrucción segura, entonces no pueden pedir que el pueblo esté tranquilo.
Usted señor Alvarado nos está robando la paz, la estabilidad y la esperanza de un país mejor y una vida mejor y cada día que pasa más y más grupos se organizan en su contra y una verdad si es innegable no hay cárcel tan grande como para meter a todo el pueblo. Podrá pasar todas las leyes antihuelgas, antibloqueos, podrás condenar y criminalizar la protesta social pero estos actos simplemente son la respuesta consciente y organizada a una mala gestión. Usted está atacando los síntomas y no a la enfermedad porque el origen del mal es usted y su mala administración, una de las peores que haya tenido este país.
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