Secreto de Mercado

» Por Esteban J. Beltrán Ulate – Profesor esbeltran@yandex.com

La dificultad para acceder de manera clara al precio unitario de las dosis de la vacuna adquirida por Costa Rica, resulta escandaloso. Es claro que esto no responde a un secreto de Estado sino más bien a un secreto de mercado, es decir, con el objetivo de poder mantener un control discrecional de la distribución de un producto se omite la publicación de los costos, esto es posible con el objetivo de poder entre otras cosas oscilar precios dentro de una gama definida por el vendedor, una estrategia de elasticidad de los precios quizás. Esta sensación de incertidumbre que genera la dinámica de los mercados de salud, en contexto de Pandemia, deja desprovisto a los Estados de una clara autonomía para ofrecer a la ciudadanía, que es la fuerza de trabajo, conocer los alcances de la riqueza acumulada para ser utilizados en la compra de un producto que se ha convertido en la necesidad inmediata.

Quizás, esta dinámica que ha quedado al descubierto en este momento, es una práctica común, y simplemente, aquellos que nos indignamos con estas cláusulas de confidencialidad estamos pecando de ingenuos, en una sociedad de consumo, donde la autonomía de las naciones esta subyugada a los intereses superiores de las empresas que producen y venden insumos de necesidad inmediata, tal como es el caso de productos de salud. Las cláusulas de confidencialidad, son mecanismos para blindar mercados por conducto de terrenos legales movedizos.

Las naciones al servicio del mercado es una de las características del modelo económico vigente. La libertad del mercado no puede ser la cadena de la libertad de las personas. Las vacunas deben avanzar, sin cesar, pero no la desesperación no debe llevar a las malas decisiones políticas, que dejen a la ciudadanía tras el velo de la verdad. Frente a la situación que afrontamos, es conveniente no guardar silencio y confrontar a los que tienen la toma de decisión en este momento.

La ciudadanía indignada, debería considerar ejercer presión sobre las diferentes esferas institucionales para convocar a una exposición diáfana de la información, no es conveniente hipotecar la verdad en razón de una transacción, no es ético desestimar la autonomía por comunicar en razón de una cláusula. La acción inmediata debe ser la información completa y la acción a mediano plazo debe ser sin lugar a dudas, crear las condiciones necesarias para sentar las bases de un nuevo modelo de desarrollo, que libere las libertades personales de los artilugios del mercado.

No hay desarrollo humano global, mientras la economía de mercado dicte los silencios que las naciones deben ejercer. El silencio debe quebrantarse, los secretos del mercado deben ser revelados, por medio de la exposición de la verdad, y de esto la ciudadanía indignada será testigo.

Los artículos de opinión aquí publicados no reflejan necesariamente la posición editorial de EL MUNDO. Cualquier persona interesada en publicar un artículo de opinión en este medio puede hacerlo, enviando el texto con nombre completo, fotografía en pdf de la cédula de identidad por ambos lados y número de teléfono al correo redaccion@elmundo.cr, o a elmundocr@gmail.com.

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