Hay muchos árboles nativos e introducidos adaptados a una gran cantidad de zonas agroecológicas que se pueden usar en sistemas silvopastoriles. La mayoría son especies perennes, con excepción de algunos como el Gandul (Cajanus cajan), Codariocalyx gyroides y Sesbania sesban que se comportan como semiperennes. Hay leguminosas fijadoras de nitrógeno, pero no todas fijan nitrógeno y hay muchas que no son leguminosas, pero establecen relaciones simbióticas con microorganismos fijadores de nitrógeno. De acuerdo con un inventario hay 200 especies solo en América Central, lo que demuestra una alta diversidad de especies. Sin embargo, aunque la lista es extensa, de la mayoría de ellas no se conoce una información cuantitativa de su contribución a la producción animal y que el valor real como alimento se conoce sólo para un limitado grupo de especies. Las especies que han resultado persistentes y productivas en diversos sistemas agropecuarios y con posibilidad de ser el componente arbóreo en un silvopastoril en las regiones tropicales se enumeran a continuación. Damos un solo nombre común debido a que en los diferentes países se les llama de diferente forma; por lo tanto, también damos el nombre científico para facilitar su identificación: Acasia famesiana (Aromo), Aeschynomene spp (Clavellina), Alnus acuminata (Jaúl), Brosimun aliscastrum (Ramón), Cajanus cajan (Gandul), Calliandra calothyrsus (Caliandra, Cassia moschata (Cañofístola), Casia fruticosa (Candelillo), Cassia siamea (Matarratón ext), Cassia spectabilis (Vainillo), Clitoria fairchildiana (Barbasco), Coradiocalyx gyroides (Coradiocalis), cratylia argentea (Cratilia), Crescentia cujete (Jícaro), Desmodium velutinum (Desmodio), Enterolobium cycloparpum (Guanacaste), Erythrina berterona (Poro de Cerca), Erythrina cochleata (Poró), Erythrina edulis (Chachafruto), Erythrina fusca (Pízamo), Erythrina lanceolata (Poró), Erythrina peoppigiana (Cambulo), Erythrina variegata (Poró Bragado), Flemingia macrophylla (Flemingia), Gliricidia sepium (Madero Negro), Gmelina arborea (Melina), Guazuma ulmifolia (Guácimo), Hibiscus rosasinensis (Amapola), Leucaena leococephala (Leucaena), Mimosiopsis quetensis (Guarango), Moringa oleífera (Moringa), Morus alba (Morera), Pithecellobium dulce (Chiminango), Pithecellobium longifolium (Sotacaballo), Prosopis juliflora (Mezquite), Psedosamanea guachapele (Iguá), Psidium guajaba (Guayaba), Sesbania sesban (sesbania), Spondias mombin (Ciruelo), Spondias purpurea (Jobo), Thitonia diversifolia (Botón de Oro), Trichantera gigantea (Nacedero), Urera basifiera (Ortiga).
La mayoría de las especies en la lista son leguminosas sin que necesariamente fijen nitrógeno. También se incluyen especies como Alnus acuminata que fija nitrógeno atmosférico si ser leguminosa. A pesar del extenso número de especies arbóreas con potencial forrajero, la investigación y utilización se ha focalizado en un número relativamente reducido de géneros tales como Leucaena, Gliricidia, Erythrina, Sesbania y Acacia y más recientemente la investigación se ha extendido a otros géneros tales como Trichantera, Cratylia, Tithonia e Hibiscus. En la foto frutos de Guácimo (Guazuma ulmifolia) muy abundante en la costa del pacífico costarricense, especialmente en Guanacaste.