Costa Rica es única y original, es nuestra democracia de exportación, es nuestra Costa Rica de las garantías individuales para todos los costarricenses y hasta para los extranjeros, es nuestra democracia del libre albedrío, es nuestra democracia del pura vida. En nuestra Costa Rica del pura vida. Está claro que los gobiernos de turno son solo eso, gobiernos de turno. 4 años nada más y sigue otro gobierno de turno. Si un gobierno de turno hizo algo bien, qué bueno. Si no hizo nada, ni modo, que venga el siguiente gobierno de turno. Así es nuestra Costa Rica del pura vida. Hemos aprendido a tener mucha paciencia con nuestros gobiernos de turno. Mejor elegir cualquier otro gobierno aunque tampoco resuelva nada en favor de todos los costarricenses, pero por lo menos sin gritos, sin insultos, ni odios, ni violencia ni polarización y ahora hasta con la amenaza declarada de que cualquier tico básico con mayoría legislativa nos puede quitar las garantías individuales. O sea, cualquier tico básico con mayoría legislativa nos puede quitar nuestro libre albedrío. O sea, cualquier tico básico con mayoría legislativa nos puede quitar nuestra Costa Rica del pura vida. El poder corrompe. Y el poder absoluto corrompe absolutamente. La historia de todo el mundo está llena de malos ejemplos. Pero no hay problema, eso lo arreglamos muy fácil. No eligiendo ni siquiera 29 diputados para ningún partido político y menos para cualquier partido político recién constituido apenas para participar en estas elecciones y menos con el equipo de gobierno que ya conocemos. Sería una maravilla que nuestros hijos y nietos puedan disfrutar también de nuestra Costa Rica del pura vida, del libre albedrío y de las garantías individuales.
No es necesario que perdamos nuestra democracia del pura vida. Nos ha costado 200 años hacerla. ¿Cómo hacemos luego para conseguir otra? Y qué necesidad tenemos de perder nuestra Costa Rica del pura vida? Para los costarricenses no es necesario ni importante que nada se resuelva en la primera ronda. Lo único que sí es necesario e importante que se resuelva en la primera ronda, para todos los costarricenses, es que vayamos a la segunda ronda. Tampoco es prudente darle mayoría ni siquiera simple de 29 diputados a ningún partido político. Es muy peligroso para nuestra Costa Rica del pura vida. Para tener malos gobiernos no hemos necesitado elegir mayorías legislativas para ningún partido político. En nuestros gobiernos de turno, como en cualquier democracia, el Poder Ejecutivo debería tener por lo menos la capacidad para conseguir las mayorías necesarias, obvio, en el Poder Legislativo, obteniendo los acuerdos correspondientes con los demás partidos políticos. Para eso existe hasta el Ministerio de la Presidencia. Para tener malos gobiernos no hemos necesitado elegir mayorías legislativas para ningún partido político. También podemos y ya sabemos disfrutar de las segundas rondas en nuestras elecciones. Con la sabiduría de los costarricenses, tradicionalmente no elegimos mayorías legislativas de ningún partido político, ni siquiera confiamos en darle a ningún partido político la mayoría simple de 29 diputados. Es demasiado peligroso para nuestra Costa Rica del pura vida. Como no confiamos en la capacidad de ningún gobierno para que hagan un buen gobierno, las mayorías legislativas necesarias deben obtenerlas mediante los acuerdos políticos entre los diversos partidos correspondientes. Así es nuestra Costa Rica del pura vida. Así es nuestra Costa Rica del libre albedrío. Así es nuestra Costa Rica de las garantías individuales para todos los costarricenses y hasta para los extranjeros.
Para los costarricenses no es necesario ni importante que nada se resuelva en la primera ronda. Claro que a los partidos políticos sí necesitan y les interesa porque les conviene, pero a todos los costarricenses ni nos precisa, ni nos interesa, ni nos conviene que se resuelva nada en la primera ronda. Tampoco combinan con nuestra democracia del pura vida los gritos, los insultos, ni odios, ni violencia ni polarización. Claro que quisiéramos que todos los gobiernos de turno hicieran y resolvieran algo en favor de todos los costarricenses, en favor de nuestra democracia y finalmente en favor de nuestra Costa Rica del pura vida. Pero también nos hemos acostumbrado a no esperar gran cosa de nuestros gobiernos de turno. Los costarricenses ya tenemos cada vez más experiencia para que hasta las segundas rondas encajen dentro de nuestra Costa Rica del pura vida. El poder corrompe. Y el poder absoluto corrompe absolutamente. La historia de todo el mundo está llena de malos ejemplos. Pero no hay problema, eso lo arreglamos muy fácil. Además de elegir la segunda ronda, no eligiendo de una vez, ni siquiera 29 diputados para ningún partido político y menos para cualquier partido recién constituido apenas para participar en estas elecciones y menos con el equipo de gobierno que ya conocemos. Mejor elegir cualquier otro gobierno aunque tampoco resuelva nada en favor de todos los costarricenses, pero por lo menos sin gritos, sin insultos, ni odios, ni violencia ni polarización y ahora hasta con la amenaza declarada de que cualquier tico básico con mayoría legislativa nos puede quitar las garantías individuales. O sea, cualquier tico básico con mayoría legislativa nos puede quitar nuestro libre albedrío. O sea, cualquier tico básico con mayoría legislativa nos puede quitar nuestra Costa Rica del pura vida. El poder corrompe. Y el poder absoluto corrompe absolutamente. La historia está llena de malos ejemplos. Sería una maravilla que nuestros hijos y nietos puedan disfrutar también de nuestra Costa Rica del pura vida, de nuestra Costa Rica del libre albedrío y de nuestra democracia de las garantías individuales. A votar por nuestra Costa Rica del pura vida.