
Un grupo de 5 expertos del ITCR, con amplia experiencia en el tema de energía, se dieron a la tarea de revisar las propuestas incorporadas en los programas de gobierno de los partidos políticos que participan en la elección presidencial para el periodo 2018-2022.
Como producto de esta revisión se detectaron serías debilidades que ponen en riesgo la estabilidad socio económica de Costa Rica.
Las debilidades encontradas son las siguientes:
- No proponen reformas de fondo en el sistema energético nacional. A la fecha, la doble función que recae sobre el Ministro de Ambiente y Energía ha imposibilitado discusiones serias en temas como la exploración y explotación de gas natural y petróleo. Excepto un partido, ninguno plantea la creación de un nuevo Ministerio de Energía que defina políticas de estado que busquen:
- La disminución de los precios de los combustibles y la electricidad.
- La reducción de la dependencia energética de fuentes importadas de energía mediante el aprovechamiento de los recursos energéticos nacionales y el potencial de producción de energía limpia que posee el país.
- La diversificación de la matriz energética
- La promoción de estrategias que reduzcan el consumo de energía de los costarricenses tales como el teletrabajo, arreglos de horario, etc.
- No se plantean acciones que reduzcan el costo de la electricidad en el corto plazo. Varios partidos están a favor de romper el monopolio del ICE en la generación de electricidad, sin embargo, Costa Rica cuenta con una sobrecapacidad de generación de electricidad con fuentes renovables de energía que representan cerca del 20% de la demanda nacional por lo que aún si se rompiera el monopolio del ICE, pasarán muchos años para que sea necesario construir nuevos proyectos de generación en donde participen nuevas empresas. Por otro lado, no se plantean acciones concretas para eliminar las restricciones en la capacidad de transmisión de las líneas del SIEPAC y que limitan las exportaciones de electricidad a tan solo 40 MW cuando la capacidad de diseño de estas líneas es de 300 MW. Tampoco consideraron prioritario la construcción del segundo circuito que aumentaría la capacidad de intercambio a 600 MW. Tan solo en el año 2018, las restricciones existentes en las líneas del SIEPAC le impedirán al ICE percibir exportaciones superiores a los US$ 100 millones y que serían suficientes para reducir las tarifas eléctricas en más de un 12%.
- No se plantean acciones para modificar la matriz eléctrica incorporando fuentes no vulnerables ante los impactos del cambio climático. Más del 70% de la electricidad que se produce en Costa Rica proviene de plantas hidroeléctricas las cuales podrían ser afectadas ante los impactos del cambio climático. Existen otros tipos de fuentes como la biomasa, que podrían ser más confiables a largo plazo, sin embargo, no todos los programas de gobierno han planteado la diversificación de la matriz eléctrica del país.
- No se plantean acciones para bajar el precio de los combustibles. De la misma forma, algunos partidos políticos plantean la apertura del monopolio de importación y distribución de combustibles derivados del petróleo que ejerce RECOPE. Sin embargo, de acuerdo con los estados financieros de RECOPE, el costo de su planilla, cargas sociales y convención colectiva, tan solo representan cerca de 15 colones por litro en el precio final de los combustibles, por lo que no es de esperar que una eventual apertura del mercado lleve consigo una reducción importante en el gasto de los costarricenses ni que mejore significativamente la competitividad del sector productivo costarricense. Las opciones que podrían impactar significativamente en los precios de los combustibles y en la generación de divisas son la extracción y refinación de petróleo. Según datos de la oficina de administración de la información energética de Estados Unidos de América (EIA), en los últimos cuatro años el precio internacional promedio del petróleo fue US$ 59 por barril mientras que el de la gasolina regular fue US$ 76,2 por barril, por lo que la actividad de refinación de petróleo por parte de RECOPE posee un margen bruto cercano a los 60 col por litro. Considerando la diferencia entre los precios internacionales mensuales del petróleo y los combustibles terminados, se puede demostrar que, en los últimos cuatro años, Costa Rica ha gastado US$ 1000 millones de dólares más para importar combustibles terminados que lo que habría dedicado para importar petróleo con el fin de refinarlo. Por su parte, Cepal y algunas revistas especializadas como OIL & Gas Journal, indican que el costo de extracción del petróleo en América Latina está por debajo de los US$ 10 por barril[1]. Considerando que Costa Rica consuma cerca de 90 millones de barriles en los próximos cuatro años, la diferencia entre refinar petróleo costarricense en vez de refinar petróleo importado representaría un ahorro en divisas de US$ 4400 millones siempre y cuando esta actividad sea realizada por una empresa estatal, ya que, de lo contrario, una parte importante del ahorro en las divisas saldría del país en forma de regalías. A pesar de los impactos positivos tanto de la extracción del petróleo como de la actividad de refinación, ningún partido político ha incluido estas actividades dentro de sus programas de gobierno.
- No se plantean acciones para amortiguar el impacto en el tipo de cambio de eventuales aumentos en la factura petrolera: del año 2001 al 2008, la factura petrolera de Costa Rica aumentó en más de 4 veces. A pesar de esta situación, las reservas del Banco Central en este periodo pasaron de US$ 1300 a US$ 4000 millones[2], lo que demuestra que Costa Rica fue eficiente en atraer inversiones extranjeras y generar las divisas necesarias no solo para pagar el aumento progresivo en la factura petrolera sino para acumular reservas internacionales netas. La situación actual es completamente distinta. A pesar de que la factura petrolera se redujo considerablemente, las reservas internacionales del Banco Central disminuyeron en casi 1300 millones de dólares de abril del 2015 a diciembre de 2017, lo que sugiere que el país no está generando las divisas necesarias para afrontar nuestras importaciones. Ante esta situación, el Banco Central ha advertido que un aumento en el costo de las materias primas, incluyendo los derivados del petróleo, podría presionar el tipo de cambio hacia una devaluación que podría a su vez generar un incremento en la inflación y en la pobreza del país. Ante esta situación, consideramos imprescindible que el nuevo gobierno establezca planes que busquen amortiguar un eventual aumento en los precios de los combustibles. Algunas acciones que podrían contribuir a este propósito, como el aumento en la producción de cultivos energéticos y nuevamente, la extracción y refinación de petróleo por parte de RECOPE, no están plasmadas en la generalidad de los programas de gobierno que revisamos. Si bien algunos programas incluyen el fomento a la producción de biocombustibles, no contemplan las acciones necesarias para que su uso no incremente el precio final de los combustibles.
Ante la proximidad de las elecciones nacionales, es imprescindible que los costarricenses contemos con insumos para poder decidir ¿cuál candidato plantea mejores opciones para mejorar la competitividad del sector energético nacional?. Con este propósito, proponemos a cada uno de los señores candidatos referirse públicamente a las siguientes cuestiones:
- ¿Está de acuerdo en separar el actual Ministerio de Ambiente y Energía para contar con un Ministerio exclusivo de Recursos Naturales y Energía que defina políticas energéticas que consideren otros aspectos adicionales al medio ambiente?
- ¿Está de acuerdo con impulsar las exportaciones de electricidad promoviendo la construcción del II circuito del SIEPAC y la eliminación de las restricciones técnicas existentes en el resto de los países centroamericanos?
- ¿Está de acuerdo con diversificar la matriz energética nacional para incluir otras fuentes de energía que no se vean afectadas ante los impactos del cambio climático?
- ¿Está de acuerdo con que RECOPE retome la actividad de refinación de petróleo?
- ¿Está de acuerdo con la extracción de petróleo y en caso afirmativo, con asignarle esta tarea a RECOPE o se la asignaría a empresas extranjeras?
- ¿Está de acuerdo en impulsar el cultivo de productos agrícolas que en algún momento puedan ser utilizados para sustituir el consumo de derivados del petróleo? En caso afirmativo, ¿implicará esta estrategia un aumento en el precio de los combustibles o se recurrirá a subsidios por parte del Gobierno?
Grupo de Investigadores
- Ing, Carlos Roldán: fundador del Programa de Energías Limpias y Consultor Internacional en temas energéticos
- Sc Elizabeth Arnaez: Especialista en Biocombstibles
- Sc. Ileana Moreira: Especialista en Biocombustibles
- Jaime Quesada: Especialista en combustibles sólidos
- D Elemer Briceño: Especialista en Cultivos Energéticos
[1]Fuente: //www.ogj.com/articles/2013/01/cges–oil-field-costs-havent-made-crude-oil-prices-rise.html
[2]Fuente; Informes de Coyuntura Económica del BCCR y datos del Banco Mundial
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