Con la llegada del mes de septiembre vienen también las fiestas patrias que engalanan nuestro país, la felicidad de los niños al desfilar con sus faroles el 14 y el retumbe de los tambores el 15, anunciando una vez más que somos un país libre e independiente.
Sin embargo, en la Ciudad de Puntarenas la celebración es triple, ya que, además, de las festividades patrias, el 17 de septiembre se celebra la Declaración de la Ciudad de Puntarenas, acto que ocurrió en el año 1848 cuando el presidente de ese entonces, Juan Rafael Mora Porras concedió otorgarle a la comarca de Puntarenas, como se le llamaba en ese entonces, el título de Ciudad.
Además, el 30 de septiembre se conmemora el aniversario del fusilamiento del mismo Juan Rafael Mora Porras y el general José María Cañas Escamilla (aunque este último en realidad fue fusilado el 2 de octubre) luego de ser derrotados en la Batalla de La Angostura el 24 de septiembre de 1960. Este día se celebra con un desfile similar al del 15 de septiembre donde participan los centros educativos, organizaciones sociales de la Provincia de Puntarenas y otros.
Como es habitual en los últimos años, para el 30 de septiembre, además de la celebración, se recibe en Puntarenas y cantones alrededores al presidente de la República, ministros y diputados quienes tienen la tradición de sesionar en la zona con motivo de la conmemoración del fusilamiento.
La visita del presidente Rodrigo Chaves a las comunidades de nuestro país ha sido constante en sus más de dos años de gobierno, sin embargo, lamentablemente, muchas de esas visitas son utilizadas por el mandatario para su propagación de odio, sus “sacadas de clavo” y repartición de culpas para los entes contralores y fiscalizadores del país, diputados y magistrados por simplemente, realizar su trabajo.
Pero presidente, como porteño, nacido en este hermoso cantón lleno de gente trabajadora, valiente, resiliente y sobre todo de paz y amor, le pido que para Puntarenas menos show y más acciones.
No queremos un discurso confrontativo, ni mentiras o amenazas, no queremos gritos ni malacrianzas, no queremos escuchar el típico “el país no ha avanzado por culpa de la contralora que se sienta en la galleta”, no queremos excusas diciendo que por falta de los diputados nuestra provincia no ha prosperado.
No queremos que nos venga a decir que con la Ley Jaguar nuestra provincia se va a desarrollar porque no es así, no queremos escucharlo decir que por culpa de la Asamblea Legislativa sus proyectos no han prosperado y que por eso en 2026 le debemos dar 38 diputados para que ahora sí mágicamente Costa Rica avance, porque tampoco es así.
Presidente, no queremos su chabacanería, ordinariez y tosquedad. No queremos que nos venga a repetir cuáles son los problemas de nuestra gente porque créame que los conocemos, no queremos que nos venga a poner en contra de nadie, ni a promover el odio y el rencor en este pueblo benevolente.
Lo digo porque esa ha sido la constante en sus últimas visitas, ejemplo, cuando en el mes de mayo en su ida a la Provincia de Limón se dedicó a atacar a los diputados de esa provincia y a la Contraloría General de la República. Cuando en su visita a la Provincia de Guanacaste con motivo de la celebración del Bicentenario de la Anexión del Partido de Nicoya su actuación fue la misma.
Y recientemente, en la celebración de la llegada de la antorcha a la Provincia de Cartago el 14 de septiembre atacó sin piedad a los diputados de esa provincia por según usted, ausentarse a dicha actividad cuando ellos manifestaron no haber sido invitados. Y ni hablar de las conferencias de prensa semanales.
Dirá usted que este es un artículo de “No”, “No” y “No”, pero no es así, ¿quiere que le diga que esperamos verdaderamente los puntarenenses con su visita, presidente? Más acciones y menos pretextos, más respuestas y menos excusas.
Los porteños esperamos respuestas en materia de seguridad, educación, salud, empleo, pesca, protección del medio ambiente, y ataque a la corrupción. Lamentablemente, nuestra provincia es una de las más inseguras, más desiguales y pobres de este país, por lo que nuestro objetivo con su visita es obtener respuesta de su trabajo en estas áreas.
Créame que Puntarenas lo recibirá como lo merece un mandatario, pero de corazón le pedimos, compórtese a la altura que implica tener esa banda presidencial. Puntarenas no merece menos.
¡Nos vemos presidente!