El Partido Republicano, heredero histórico por derecho de la doctrina social de la Iglesia, está llamado a ser un partido solidario y justo con los más necesitados, permitiendo el desarrollo económico del país, con la protección ambiental, de la familia, los individuos y amparado en el marco constitucional de nuestra nación.
Debemos trabajar incesantemente para que en nuestro país, las PENSIONES sean justas, con mínimos y máximos que permitan una recompensa digna al trabajo realizado por años y sin un desequilibrio financiero para el Estado.
Tendremos en nuestras manos la responsabilidad de proteger la vida desde su concepción, de ser congruentes con el Código de la Niñez y de la Adolescencia. El aborto no puede ser un derecho. Una vida intrauterina no es parte del cuerpo de una mujer en etapa reproductiva, no se le puede arrancar con si fuera un apéndice, un dedo o un tumor.
Tenemos la responsabilidad de proteger el matrimonio, como nuestra doctrina lo reconoce, la unión de un hombre y una mujer. Esto no es DISCRIMINATORIO. El matrimonio produce un bien para toda la sociedad, no sólo para sus miembros, asegura el relevo generacional, la educación y su inmersión en la sociedad. No obstante, manteniendo el respeto y garantías de las personas que opinen de manera distinta en este ámbito y cualquier otro que genere debate de ideas.
Estamos llamados a defender la CONVENCIÓN AMERICANA DE LOS DERECHOS HUMANOS. A luchar permanentemente por la creación de empleo, que es nuestro compromiso con la generación actual de jóvenes y de las futuras generaciones.
Ya en el Gobierno, trabajaremos sin descanso para establecer el Nuevo Pacto con Justicia Social sostenible, con los jóvenes, mujeres, adultos mayores, las minorías y las etnias, proponiendo una nueva ley, que le hemos llamado Ley de Arraigo, que integra educación, inversión, empleo, para potenciar el desarrollo de las zonas menos favorecidas y manteniendo los trabajos en las áreas en donde se vive y no ciudades dormitorio.
A conducir el país por el camino del Progreso, de La Paz y de la Justicia Social, extendiendo un brazo solidario a los más necesitados, para que se eduquen, progresen, surjan, con ayudas transitorias y no dádivas permanentes que perpetúan la pobreza.
Abordaremos la crisis de valores desde el interior de la familia, como una sola unidad, como lo que es – un solo núcleo- y no desmembrado en instituciones que ven cada parte en forma individual y en ocasiones con evidente antagonismo.
Debemos ayudar a los emprendedores, a los empresarios, comerciantes, industriales, para que los trámites interminables y la inseguridad jurídica, no los desanimen y/o dificulte su progreso.
No olvidaremos a los agricultores, a los pescadores artesanales que no tienen facilidad de créditos y sobre todo la asesoría técnica necesaria para aumentar la eficiencia en sus proyectos.
Desarrollo económico y justicia social, son lados de una Sociedad, el uno sin el otro no sobreviven.
Defenderemos la CCSS con todas nuestras fuerzas, los últimos gobiernos la han debilitado, la mala gestión administrativa la tiene enferma, con equipos en mal funcionamiento, pocas salas de operaciones, sub utilización de recursos, déficit de recurso humano y su consecuencia inevitable, las listas de espera.
El régimen de IVM, el más grande de todos, el que cubre a la mayoría de los trabajadores, se tambalea, se puede estar desfinanciando. Se propuso un aumento de 1%, en la cuota obrera, propuesto por las cámaras, para darle estabilidad al régimen, sin mostrar los estudios actuariales que lo respalden. Si se desea salvar las pensiones, hagamos un esfuerzo tripartito, con única discusión amplia, sincera, respaldada con evidencia sería , participando patronos , gobierno , trabajadores , actuarios y mejorado la eficiencia de su administración.
El mayor activo de una empresa, institución o de un partido político es su gente.
Recuerdo cada logro que alcanzamos en el Hospital Nacional de Niños durante mis 14 años de Director General, lo hicimos en equipo y siempre fui claro en reconocer la grandeza de la institución y que se debía a su gente, que tiene compromiso, preparación, amor y profesionalismo. Aprendí que un Director como un Presidente en solitario, sin un buen equipo no avanza con paso firme.
Esta vivencia debe reproducirse en nuestro gobierno. El respeto, la franqueza, el compromiso, la lealtad será la base de nuestro trabajo y la llave para escalar posiciones.
El pueblo ha olvidado sus grandes capacidades, su potencial, su fuerza para pensar en grande. Tenemos una gran tarea, devolver a nuestro país la esperanza y la justicia social, la Costa Rica de las oportunidades, solo así podemos avanzar a ser un país de primer mundo, tenemos que sacarnos de la cabeza que somos la Suiza Centroamericana, los mejores de Centro América . Esa es una visión limitada, debemos ser los mejores del planeta, tenemos la gente, tenemos la preparación y tenemos el entusiasmo.
El trabajo es difícil, pero no es imposible. La infraestructura vial, los puertos, los aeropuertos , la creación de un segundo piso de carreteras, un tren moderno y seguro, son necesidades que impulsarán nuestra economía.
La pérdida de tiempo valioso en las presas, nos aumenta los gastos, nos aleja de la familia y deteriora la calidad de vida de los costarricenses.
Impulsaremos formas de energía que proteja el ambiente. La foto eléctrica, la geotérmica, energía quinética -teniendo mares en ambos lados del país – y por qué no pensar en el hidrógeno como nuestra energía del futuro.
Costa Rica es un país con una riqueza enorme en sus mares y que debemos rescatar, haremos el mayor esfuerzo para la conquista y recuperación de esa inmensa riqueza y fuente de trabajo, progreso para los costarricenses.
Les he hablado de un cambio de paradigma político, para establecer el nuevo pacto social, que incluye salud, educación, empleo, ambiente, tecnologías innovadoras y apoyo a las minorías.
Pasar de la politiquería que se sirve, a la política del servicio. De las componendas y tratos debajo de la mesa, a la política asertiva, honorable, solidaria y de excelencia. En mi gobierno se harán las cosas, los procedimientos de contratación administrativa sin tratos oscuros y sin dádivas y sea quien sea, no toleraré actos de corrupción ni la impunidad del sistema.
Algunos pensaran, eso no es posible, estamos en política, y yo diría por qué no se puede, por qué no hacer el cambio.
Les he dicho que Costa Rica necesita gente preparada en el puesto que desempeñarán, a las mejores mujeres y hombres de todas las edades, que sean honestos y además íntegros, que guarden principios y buenos valores.
Debemos unirnos en esta Cruzada de Amor por Costa Rica, para que nuestros hijos, nietos, bisnietos y más generaciones, vivan en un país de progreso y oportunidades para todos.
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