Por Laura Morúa Calvo (*)
Recientemente ha sido anunciada la firma pública de un pacto entre el gobierno PAC, el Frente Amplio y el bloque sindical liderado por Albino Vargas conocido como Patria Justa. Dicho pacto sería conocido con el nombre de “Una Agenda Patriótica para el Bien Común’’
La firma es el resultado de la política de ‘’Frente Antineoliberal’’, impulsada, por las dos últimas fuerzas mencionadas, y que buscaba enfrentar el ‘’regreso del viejo bipartidismo’’, representado por la Alianza del PLN, el PUSC y los libertarios que ganó la presidencia del Directorio Legislativo el 1 de Mayo pasado.
Desde el Partido de los Trabajadores alertábamos que dicho ‘’frente’’, a pesar de todos sus discursos contra los neoliberales, no confrontaba al gobierno de Luis Guillermo Solís, hoy el principal responsable de los ataques que sufre la clase trabajadora y continuador del recetario neoliberal.
Hoy el Frente Amplio y Albino Vargas buscan pintar un escenario en donde ellos, los ‘’progresistas’’ que buscan construir una Costa Rica más ‘’solidaria, equitativa y justa’’, estarían enfrentándose a la Alianza del PLN-PUSC- ML que se ‘’esfuerza en revivir el modelo neoliberal que sólo beneficia a pequeños grupos de nuestra sociedad’’. Como si este modelo hubiera muerto con la victoria del PAC en el 2014.
Creemos que esta agenda dista mucho de ser una que combata el neoliberalismo a fondo y que esto no podría ser distinto puesto que busca formar un pacto con un gobierno que es continuación, y no ruptura, de sus políticas.
En los hechos, este gobierno sigue jugando con las viejas cartas de los ‘’mismos de siempre’’, tales como los Tratados de Libre Comercio, concesiones de obra pública, privatización de los puertos, mantenimiento de los grandes privilegios fiscales para las grandes transnacionales, más impuestos que recarguen la crisis fiscal al pueblo como el IVA, o aumentos salariales de miserables.
El posible acuerdo implicaría un decisivo paso en la política de subordinación del Frente Amplio y las dirigencias sindicales de Patria Justa al Gobierno de Solís. Estos dos sectores pasan de la colaboración al cogobierno, al comprometerse públicamente a enrumbar al país en la agenda del PAC.
La agenda propuesta por estos tres actores no es más que una combinación del tímido plan fiscal del gobierno, que además incluye impuestos antipopulares como el IVA, y algunas reformas del ámbito laboral, impulsadas por el Frente Amplio y la ANEP, que no plantean ningún cambio real ni duradero a la gravísima situación de la clase trabajadora en el marco de la crisis.
Quienes ganan con este pacto “progresista” no son los trabajadores, sino el gobierno, pues tendrá al principal partido reconocido como de izquierda en el país, y a gran parte de la dirigencia sindical, abogando por él frente al pueblo mientras avanza de con su agenda de ataques.
También ganan los empresarios que seguirán garantizando el cumplimiento de su agenda, ya sea por la vía de la Alianza del PLN-PUSC o por la vía del mismo gobierno.
Frente a esto, desde el Partido de los Trabajadores seguimos insistiendo en que solo una unidad de los trabajadores y sus organizaciones contra todos los ataques y su lucha por un plan propio para enfrentar la crisis económica y fiscal darán la alternativa al neoliberalismo que el pueblo quiere y necesita.
Esta salida necesariamente debe discutir sobre la ruptura con los Tratados de Libre Comercio, sobre cómo acabar con la evasión fiscal y las exoneraciones a las zonas francas, que permanecen intactas con esta agenda. Debe discutir cómo dejar de pagar la billonaria deuda que lleva décadas drenando el presupuesto de los trabajadores y tapando la quiebra del país causada por las políticas neoliberales.
Esto es necesario para poder invertir en nuestras municipalidades, instituciones y servicios públicos, también para poder generar nuevos empleos desde los mismos.
Nada de esto es posible en alianza con un gobierno que continúa administrando la misma economía capitalista y defendiendo los intereses de sus principales ganadores. Por eso es que una vez más llamamos al Frente Amplio y a las dirigencia sindicales a romper este pacto que tienen con el gobierno, y a discutir un verdadero plan que parta de las necesidades de los trabajadores y no de lo que el gobierno PAC está a conceder.
Hoy el Frente Amplio y la ANEP hablan sobre la deuda, sobre los nefastos efectos de los TLC; sin embargo es claro que todo eso se queda en los discursos puesto que su agenda no plantea una sola propuesta en rompa con eso. Ni siquiera plantean propuestas que han levantado en el pasado como la adopción del concepto Renta Global y Mundial en el cobro al Impuesto de Renta, o como la mismísima propuesta del FA en 2011 que planteaba eliminar las exoneraciones de zona franca y aumentar el Impuesto de Renta a la banca, los grandes hoteles y otra serie de grandes negocios.
Hoy cuando más se necesita de esas propuestas, es cuando el Frente Amplio y las dirigencias renuncian a ellas y se limitan a acoger el programa del gobierno de turno, sin críticas, y con apenas algunas adiciones de poca profundidad. De nuevo, nuestro llamado es a que rompan todos sus pactos con el gobierno y a que coloquen la reforma fiscal del Frente Amplio como punto de partida de un verdadero plan de los trabajadores para enfrentar la crisis.
(*): Vicepresidenta del Partido de los Trabajadores.