
En el año 2012, la expresidenta Chinchilla Miranda inició con el trámite para el ingreso de Costa Rica a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Desde ese entonces, el país ha transitado por distintos procesos dentro de la ruta de adhesión, la cual implica la aprobación de 22 comités enfocados en distintas áreas, tales como educación, salud, economía, gobernanza; entre otras. A la fecha más de la mitad de los comités han sido aprobados y el Ministerio de Comercio Exterior tiene el año 2020 como meta para el ingreso oficial de Costa Rica a la organización. A raíz de lo anterior surge la siguiente interrogante: ¿Por qué es importante formar parte de la OCDE?
Primero es necesario aclarar qué es la OCDE y qué lugar ocupa en el orden mundial. La OCDE es un conjunto de países que cumplen con rigurosos estándares de calidad en la aplicación de políticas públicas. En total son 37 países miembros, entre los que se encuentran tres países latinoamericanos: Chile, Colombia (que ingresó en 2018) y México. Cabe destacar que, al unir todas las economías de los países miembros, se suma más del 70% de la Inversión Extranjera Directa a nivel mundial y cerca del 60% del PIB del mundo, dado que la integran grandes economías, como las de Estados Unidos, Japón y Alemania.
Entre los beneficios de integrarse a la OCDE destaca el acompañamiento a la hora de desarrollar políticas públicas, con el fin de tener las mejores prácticas. Para ello, la organización realiza estudios periódicos en cada una de las áreas representadas en los 22 comités, en aras de otorgar recomendaciones, que buscan elevar el nivel de eficiencia de nuestras políticas. Por tanto, ingresar a la OCDE es un excelente mecanismo para mejorar la eficacia y eficiencia del gasto público y que los recursos aportados por las y los costarricenses sean aprovechados al máximo.
Por otra parte, ser parte de la OCDE es un sello de garantía de eficiencia del Estado. Lo anterior disminuiría el sentimiento de riesgo a la hora de invertir en el país, ya que se generaría confianza en la eficiencia y eficacia de nuestras políticas públicas y habría mayor seguridad jurídica. De esta forma, aumentaría la Inversión Extranjera Directa en Costa Rica, lo que conlleva a mayor generación empleo, lo cual es una necesidad urgente, ya que nuestra economía se está desacelerando, al punto que al día de hoy; más de doscientos mil costarricenses se encuentran desempleados.
Adicionalmente, ser parte de la organización elevaría la imagen de nuestro país a nivel mundial, no sólo por la credibilidad que se generaría al contar con la garantía de la OCDE, sino también tendríamos acceso a distintos foros de discusión acerca de políticas públicas modernas y eficientes. De esta manera, nuestro país podría tener mayor protagonismo dentro del orden mundial, lo cual se transformaría en beneficios para la población costarricense.
Como nación debemos continuar el avance con el fin de lograr ser aceptados como un país miembro de la OCDE; ya que así contaríamos con un sello de calidad de los mejores estándares en políticas públicas, lo cual elevaría nuestra imagen a nivel mundial y nos permitiría no sólo acceder a más mercados, sino también ser más atractivos para los inversores. Finalmente, contaríamos con un apoyo técnico del más alto nivel con el fin de tomar las mejores decisiones a la hora de desarrollar políticas públicas, con el fin de que los recursos aportados por la sociedad sean invertidos eficientemente y así mejorar la calidad de vida de los y las costarricenses.
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