Nueva violación a nuestra niñez

» Por Marvin Herrera Araya - Exministro de Educación Pública

En esta ocasión, la violación alcanza niveles insospechados, impensados, que rompen todo límite de moralidad, respeto y decencia, tratándose del ministerio rector de la educación costarricense, en cuyas decisiones y acciones debe primar la mejor formación humana, espiritual, moral, académica, técnica y cívica. Y, sin excusas, apegadas al orden jurídico del país, en virtud de que vivimos en un Estado de Derecho, adonde prevalece la observancia responsable de la Constitución y las leyes, como es el presente caso.

La publicación de un texto en la Revista Conexiones, en la página oficial del Ministerio de Educación Pública, con lenguaje erótico, soez, vulgar, de sexo explícito, pornográfico, siendo una revista dirigida a estudiantes, incluidos niñas y niños de Educación Primaria, docentes, docentes administrativos y progenitores, ha merecido toda clase de censuras, comentarios adversos, editoriales, artículos y hasta demandas penales sobre los responsables de su edición y publicación.

Si el MEP, ante las críticas y denuncias de padres y educadores “despublicó” la revista de su página oficial, pudo, dentro de sus responsabilidades rectoras, revisar el contenido de la susodicha revista, a efecto de asegurarse de que su contenido responde al mejoramiento de la calidad de la educación costarricense, sin la influencia de ominosas ideologías que están alterando principios, valores, costumbres y tradiciones culturales y democráticas de nuestra sociedad, como la ideología de género, auspiciada por dos gobiernos del PAC, la cual ha tenido eco en la política educativa del país – lo estamos viviendo – y como la ideología del Socialismo del Siglo XXI, que incluso llevó a este gobierno a concretar un convenio en materia educativa con el régimen cubano, firmado, con bombos y platillos, por el exministro de Educación Edgar Mora, a inicios del gobierno de Carlos Alvarado Quesada.

Ante la deplorable realidad del estado de la educación nacional, sin norte para muchos; pero con rumbo premeditado para otros, resulta oportuno recordar parte de los postulados de la Ley Fundamental de Educación, absolutamente vigente en el ordenamiento jurídico de Costa Rica, que deberían ser observados, indefectiblemente, tanto por las autoridades del MEP, como por los miembros del Consejo Superior de Educación, en la orientación y dirección de la enseñanza oficial, en cumplimiento de sus responsabilidades constitucionales y de leyes específicas. Veamos:

  • Formación ciudadana responsable y respeto a la dignidad
  • Mejoramiento de la salud mental, moral y física.
  • Desarrollo intelectual y en valores éticos, estéticos y
  • La afirmación de una vida familiar digna, según las tradiciones
  • Desarrollo armonioso de la personalidad del niño (Hoy perturbado, influenciado)
  • Cultivar sentimientos espirituales, morales y religiosos y fomentar la práctica de las buenas costumbres, según la tradición

Estos postulados están muy lejos de lo planteado, vulgarmente, en el texto de marras, incluido en la Revista Conexiones del MEP. Los traigo a recuerdo de educadores y padres para que saquen sus propias conclusiones.

En nota anterior, publicada en mi Facebook, afirmé que vamos “De mal en peor”, ahora debo afirmar que de unos fines y objetivos de la educación nacional establecidos por ley, pasamos, lastimosamente, a la degradación moral y cualitativa de estos fines y objetivos.

Los artículos de opinión aquí publicados no reflejan necesariamente la posición editorial de EL MUNDO. Cualquier persona interesada en publicar un artículo de opinión en este medio puede hacerlo, enviando el texto con nombre completo, foto en PDF de la cédula de identidad por ambos lados y número de teléfono al correo redaccion@elmundo.cr, o elmundocr@gmail.com.

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