Nota 2019 y más

» Por Marvin Herrera Araya - Exministro de Educación Pública

Hemos iniciado, gracias a Nuestro Dios, el Nuevo Año 2019 y, según encuestas de opinión, los costarricenses, en su amplia mayoría, lo enfrentarán desilucionados, con el ánimo disminuido y molestos con el actual gobierno, primordialmente por el agravamiento de la situación económica y social que los acorrala, pues dicen no tener mayores esperanzas de que dicha situación mejore para ellos ni para el país.

Hay desesperanza en cuanto a una significativa reducción de la pobreza, a la superación de la corrupción y la impunidad. Hay enojo por las amnistías para que los grandes evasores no paguen los intereses acumulados sobre sumas derivadas del impuesto de renta no pagado, mientras encarecen para los pobres la canasta básica, las medicinas y, en general, el costo de la vida. Hay pérdida de confianza en los actuales gobernantes – muy mal calificados  en las encuestas – y en políticos que se olvidan de las necesidades y aspiraciones del pueblo. Hay gran preocupación por la creciente inseguridad ciudadana, que nos quita la paz y causa tantas pérdidas de vidas humanas, por  la desigualdad en la distribución de la riqueza y el peligroso incremento de la razón deuda pública/PIB, que ya sobrepasa el 50%;  todo lo cual repercute, de una u otra manera, en la confianza, credibilidad y sostenibilidad de  nuestro sistema político, situación esta que genera profundas inquietudes en quienes creemos y apoyamos los fundamentos de nuestro sistema democrático y republicano, en quienes abogamos por su fortalecimiento y nos preocupamos por su debilitamiento, verbigracia la pérdida de fe, seguridad, en el Poder Judicial y los reiterados cuestionamientos sobre el funcionamiento de la Asamblea Legislativa.

Escribo esta Nota no para sembrar pesimismo – pues no es mi estilo ni mi propósito -, sino para apegarme a parte de la realidad nacional con la que empezamos el 2019. Escribir de otra manera sería ofender la inteligencia racional de los costarricenses, quienes perciben cotidianamente esta realidad descrita. Lo contrario sería escribir una falsedad.

Recientemente, recibí información sobre la desigualdad en la tenencia y disfrute de la riqueza en el mundo. Las cifras causan horror, sobre todo si pensamos en las condiciones infrahumanas y de carestías en las que viven millones de seres humanos en esta casa común llamada Tierra, faltos de solidaridad y justicia social. Veamos algunas de esas cifras: el 20% de las personas más ricas en el mundo, poseen el 94% de la riqueza total, dejando solo el 6% de aquella para el 80% del resto de  los habitantes. Siempre en porcentajes, el 2% de los más ricos poseen más riqueza que la mitad de los cerca de 8 mil millones de seres humanos que habitamos nuestro planeta. En cifras absolutas, 300 ricos poseen más riqueza que tres mil millones de personas en el mundo. Por otra parte, los países ricos lo son 80 veces más que las naciones en vías de desarrollo, esta abismal desproporción  no era así en tiempos atrás. Y si bien hay quienes destacan el volumen de la cooperación de esos países hacia las naciones pobres, lo cierto es que la extracción de las riquezas naturales y el pago de intereses a los países ricos superan aquella cooperación internacional en muchos miles de millones de dólares.

Sería muy interesante conocer en cifras reales, objetivas, cuál es la situación de desigualdad en nuestro país, aunque la percepción de muchos es que  la que era nuestra fuerte “clase media” se extingue, la pobreza extrema no es superada, la pobreza está estancada o desmejorada y la concentración de la riqueza es vox populi.

Los artículos de opinión aquí publicados no reflejan necesariamente la posición editorial de EL MUNDO. Cualquier persona interesada en publicar un artículo de opinión en este medio puede hacerlo, enviando el texto con nombre completo, fotocopia de la cédula de identidad por ambos lados y número de teléfono al correo redaccion@elmundo.cr.

Los artículos de opinión aquí publicados no reflejan necesariamente la posición editorial de EL MUNDO. Cualquier persona interesada en publicar un artículo de opinión en este medio puede hacerlo, enviando el texto con nombre completo, foto en PDF de la cédula de identidad por ambos lados y número de teléfono al correo redaccion@nuevo.elmundo.cr, o elmundocr@gmail.com.

Últimas noticias

Te puede interesar...

492.32

499.37

Últimas noticias

Edicto