Nos perdieron no el miedo sino el respeto

» Por Manuel Zúñiga - Asesor Pedagógico MEP

La clase política de este país se unió como nunca contra los trabajadores. Es digno no olvidar a los traidores de la Asamblea Legislativa y sus partidos políticos. Ellos se dieron cuenta que el tico es manso y menso y se cree lo que le digan por la TV, la radio y los periódicos. Obvio La Nación, que es el periódico de los ricos, nos construyó una imagen negativa del empleado público y una rivalidad existente entre empleados públicos y privados que si bien no existe se formó.

Ningún trabajador con mínima conciencia social se alegra de la desgracia de otro trabajador. El pecado del empleado público fue meter sus narices en temas como la corrupción política, la evasión fiscal, la desigualdad, la pobreza, el despilfarro y los chorizos a lo interno de las instituciones del Estado y por ello hoy estamos en este nuevo escenario.

Ahora sí. Ya los empresarios pueden mostrar su verdadera naturaleza; una vez regulado el ejercicio de la huelga en el sector público se han librado del más poderoso enemigo a sus intereses económicos, ¡los sindicatos!

Al final se cumple el deseo de los empresarios desde los años 80s, sacar de la escena política a los sindicatos que eran hasta el día de hoy el más poderoso rival del país contra todas las políticas erráticas que sus títeres en el gobierno llevan a cabo. Les tomó 40 años desvirtuar al empleado público al punto que las masas reprodujeron el discurso que ellos construyeron mediante los medios de masas de un empleado público vago y abusivo que tiene privilegios y te desgració la vida. Cosas que es absolutamente falsa.

Es curioso hoy mismo las cámaras empresariales hablan de regular el empleo público con una nueva ley que a su vez incluye flexibilidad laboral y eliminación de derechos, así como cambios de jornadas. Es curioso ya que ningún empresario da o tiene relación con los empleados públicos; pero celebran que este no pueda oponerse a sus avaros intereses porque le queda muy claro que ahora los empresarios podrán hacer lo que sea con los empleados de sus empresas privadas que a su vez serán cubiertos por la nueva ley y la obvia modificación del Código de Trabajo.

Los pocos derechos que tenían los empleados privados van a desaparecer o se van a reducir.  Así mismo van a afectar el régimen de pensiones no solo de empleados públicos, sino además de los privados.

En fin, si pensaban que USTED por ser empleado privado puede celebrar la desgracia del empleado público debería pensar un poquito que es lo que va a ganar su patrono y no el mío que le hace estar tan feliz y a su vez exigir al gobierno una agenda propia de las leyes que deben aprobar en el corto plazo. La pregunta es ¿por qué empresarios pidiendo leyes para empleados que NO son suyos y que tampoco pagan ellos? ¿No le suena perversamente mal? ¿Maquiavélico?

Acaso cree que es solo para mí el problema. Yo ya estoy jodido, y no me alegro por usted, a mí me da lástima ver que ahora te van a joder y antes éramos nosotros los que hablábamos por ti contra la desigual distribución de la riqueza y las injusticias sociales.

En Chile hicieron todo lo que se está haciendo acá en este momento: privatizar educación, salud, agua, pensiones y ahora las empresas son más ricas y la inmensa mayoría de la población se ve en pobreza extrema, con mínimos derechos laborales, con pensiones de miseria, pero usted cree que yo soy un vago que quería la huelga solo para no trabajar.

Usted cree que yo defendía mis privilegios y no el derecho a la educación de sus hijos, el derecho a un salario digno suyo y mío y una pensión digna. Ahora con los nuevos proyectos se va a flexibilizar el trabajo, es decir te van a despedir más fácil y se va a modificar la jornada laboral es decir te van a dejar de pagar extras y vas a trabajar más horas. Y la cosa no termina ahí te van a subir la edad de pensión y bajar el monto que vas a recibir.

Y sabe ¿qué es lo peor? Que siempre se los dije como igual les digo ahora que toda reforma que propongan los políticos va a pasar. Lo que sea que nos quieran hacer lo van a hacer y usted y yo no vamos a hacer nada.

Pero para desengaños el tiempo. Con profundo pesar Manu Zúñiga le dice que nos esperan días trágicos y no crea esto es nada nuevo. Esto es solo el viento que antecede a la tormenta y en ese torbellino social es justamente la gente más pobre y necesitada la que lleva la peor parte.

Una vez en mi vida voy a ser egoísta y decir que al menos mientras tenga vida puedo asegurar cuestiones básicas como educación y alimentación de mis hijas. Pero cual es el porcentaje de miles de hogares que han caído en la pobreza extrema debido al desempleo que más bien aumentó con el Plan Fiscal.

Y cada día cierran y cierran más sodas, comercios, pulperías, tiendas y muchos de esos lugares eran sostenidos por esos vagos que usted llama empleados públicos.  Mismos que ahora cuidan más ingresos para evitar despilfarros en cosas tontas como ir a la tienda o soda de la esquina.

Entonces NO crea que joder a un trabajador público trae un beneficio al trabajador privado. Tanto es trabajador uno como el otro; ambos dependemos de un salario, para ambos la comida de nuestros hijos depende de un pago. Por cierto, también el salario del trabajador privado está casi congelado y tú no tienes sindicato que reclame, ¡vez te lo dije!

No crea que somos sus enemigos; lo que sí es cierto es que ambos estamos fregados y nuestro enemigo común es el mismo que nos hizo creer a usted y a mí que nosotros somos enemigos…

Vas a ver lo que te espera en pocos días. Por eso los empresarios están tan felices.  Si los empresarios. ¡Tus patrones, tus queridos patrones!

¡Para verdades el tiempo y ya se empezaron a cumplir mis verdades!

Y no es que tenga una bola de cristal, ¡solo estudié Historia! ¡Y pa’ eso nos sirve la Historia!

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