
El inesperado ascenso del colega Fabricio Alvarado (FA) tomó por sorpresa a políticos tan duchos y oportunistas como Antonio Álvarez Desanti y Rodolfo Piza, representantes del llamado PLUSC (siglas, resultado de la vieja alianza tácita entre PLN-PUSC para alternarse el poder en los últimos 40 años), colectivos cuyos fundamentos ideológicos no hacen honor a sus principios socialistas, demócratas ni cristiano, respondiendo sólo a una oligarquía de ultraderecha que saquea al país y literalmente pretende ponerlo en venta desmantelando las conquistas institucionales provenientes de nuestro Estado Social de Derecho a partir de la fundación de la Segunda República en 1948.
Fabricio Alvarado, al contrario de, por ejemplo, Juan Diego Castro y el novato candidato del ‘Partido del Cementazo’ (PAC), ha demostrado (Fabricio) saber escuchar, saber consensuar, por ello la mayoría de ciudadanos sabemos tomará de estas dos desgastadas agrupaciones políticas el recurso humano que sirva para el país, creando el gobierno de unidad nacional más preparado y diverso de las últimas décadas. Ya todos los ciudadanos hemos recibido la magnífica noticia que don Mario Redondo será parte de su equipo, uno de los políticos con mejores atestados de honestidad y valía en la función pública, y en los próximos días se seguirán sumando más lumbreras a su futuro gabinete. Que FA sea cristiano, eso es muy bueno, pues no es ateo, ‘comunistoide’ trasnochado, ni que se sepa perteneciente alguna corriente como la doctrina religiosa de la cienciología.
Queridos compatriotas: ¡que no cunda el pánico, acabemos de una vez por todas con la práctica de esta destructiva doble moral! Fabricio es como todos nuestros gobernantes: católicos, o sea: cristianos. El mismo Luis Guillermo Solís, siendo católico-cristiano, nombró como su ministro de la Presidencia a un obispo luterano, Melvyn Jiménez, y no por ello la nación tica terminó siendo de la denominación luterana. ¡Volvamos a la sensatez, dejémonos de fobias y de rasgarnos las vestiduras si todos somos cristianos! ¡También, desde 1821 los que han dirigido nuestro destino protegen a ultranza a la familia y los irrenunciables valores que emanan de esta sagrada institución que algunas fuerzas políticas desean acabar!
Giro de 180°
Pero refresquemos un poco la memoria reciente, esto, para no olvidar: fue a partir del dictamen de la Corte IDH y la postura de este desgobierno del Partido del Cementazo (PA-C, por sus siglas, mas ya no ‘Acción’ ni ‘Ciudadana’) que en pocos días catapultaron a un periodista, Fabricio Alvarado, de Restauración Nacional (RN) en una carrera imparable hacia la Presidencia. El pasado 04 de febrero el soberano (pueblo) se manifestó en las urnas. Semanas antes Fabricio había dicho que para su partido y seguidores los comicios transcurrirían como la campaña, y tres puntos enfatizó: para racionalizar el gasto en esta megacrisis creada por el PAC, emplearían una fracción mínima de la deuda política; cristianamente no se dedicó a atacar a los contendientes; y la campaña transcurrió en silencio, al punto que muchos ciudadanos, al ver muy poco signo externo y bullaranga, pensamos a última hora pocos votarían por el candidato de RN. Fabricio cumplió: es un hombre de palabra: ahorró, no atacó y actuaron en silencio sin la tradicional fanfarria y murga de los habituales partidos, demostrando ser un hábil y coherente político, no así Carlos Alvarado (CA) que dilapidó hasta lo que no tenía del dinero para su campaña. Un candidato del que percibo menos capacidad para dirigir el país que el mismo Luis Guillermo Solís Rivera y su equipo que inmerecidamente sueña seguir en el poder con CA. De llegar este poco presidenciable de CA a ocupar la Silla en Zapote, el país seguiría por la misma senda de ingobernabilidad, corrupción e ineficacia en la labor pública-administrativa del país; por fortuna, ecuación que veo casi imposible: el pueblo, el sufrido, el empobrecido, el estafado y el asaltado millones de veces por ‘seis mil’ ‘golondrinas’ repudia esta administración y su estructura de partido, ‘el paquetazo’, ‘el cementazo’…
Señores y señoras: si un alumno no hizo nunca su tarea y salió siempre mal en los exámenes por dedicarse a viajar y bailar en los momentos que debía estudiar, pues reprueba y no sigue avanzando en la escuela, con mucha más razón si este gobierno hizo una pésima tarea y fue impuntual en todo, pues tampoco tiene ‘el año’ ganado. Hoy el pueblo es el Maestro que no desea ser débil y deshonesto dándole otra oportunidad a este mediocre, tramposo y holgazán alumno llamado PAC.
Fue poco más de medio millón de ciudadanos descontentos con más de lo mismo (PAC-PLN-PUSC) que votaron por Fabricio Alvarado. El primero de abril el pueblo soberano terminará lo que ya hace unos días comenzó a manifestarse en las urnas: un masivo apoyo para hacer posible ese pronunciado giro de timón político.
En esta difícil coyuntura histórica, tal oportunidad nos la debemos dar por el bien de Costa Rica, si ya sabemos continuaríamos cuatro años más -des-gobernados por el desatino y la corrupción que tienen sumida a la familia costarricense, entre otros muchos males, en una escalada de pobreza e inseguridad inéditas.
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