
Con la idea de ir perfeccionando el sistema democrático en Costa Rica, algunos ciudadanos impulsan una propuesta con la finalidad de aumentar el número de diputados, y así dar voz a los sectores no representados.
Se presume que pueden ser de 86 curules más para un total de 143 diputados porque el aumento estaría relacionado al crecimiento poblacional y a la proporcionalidad de la ciudadanía representada en el congreso.
El congreso es el organismo de toma de decisiones más representativo, es función suya específica reflejar la diversidad de la sociedad que representan. Ello implica que deben asegurar la representación de todos los grupos y que cada grupo está representado proporcionalmente en relación con su dimensión social.
No obstante, la situación de las Finanzas Públicas es deficitario y poco prometedor. Desde esta óptica es imposible que el estado cargue con ese peso económico adicional. Actualmente aspirar a un puesto público en los partidos tradicionales, tiene un costo inalcanzable, si se pretende llevar a una persona sacada de comunidades con alto nivel de pobreza.
El escenario en las comunidades pobres es difícil de subsanar porque la realidad es otra. Las necesidades de los pueblos se enfoca en comer y lo mejor sería crear fuentes de trabajo para asegurar los alimentos que consumen.
Pese a eso el gobierno ha aplicado políticas regresivas que afectan de manera significativa los ingresos del 23% del sector más pobre del país y más de un millón de personas que subsisten en la economía informal.
La estrategia tiene otro tinte más práctico porque hay fondos del SBD para impulsarlo y es la creación de una clase empresarial innovadora, sean éstas micro, pequeñas, o medianas. Hay que identificar cuales tienen el mayor potencial y respaldar su crecimiento mediante programas para empresas nuevas, con subsidios, programas o políticas de expansión de negocios, según sea necesario.
El emprendimiento como práctica económica y social ha despertado un gran interés en los últimos años. El emprendedor es el motor del desarrollo económico y como tal, es el impulsor del progreso social a partir de la innovación constante.
El desarrollo de políticas activas en favor del papel hegemónico de las Pymes en nuestro país, debería ser parte del plan de desarrollo nacional para fomentar la creación de empleos y sumarse al esfuerzo y al apoyo de pequeños emprendimientos en beneficio de las comunidades.
Las PYMES son generadoras netas de empleo, por lo tanto deben ser la base de una nueva planificación económica que vaya más allá a intentar establecer un marco de convergencia real que nos permita mejorar indicadores económicos asociados al PIB per cápita, crecimiento, empleo, y balanza comercial.
Finalmente, para prosperar, estos emprendedores requieren de un ambiente económico e institucional favorable que acentúe los resultados esperados de sus ideas innovadoras.
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