Más allá del incendio de turno

» Por Jonathan Prendas Rodríguez - Analista político

Gobernar se volvió un término difícil de aplicar en el país, se volvió más como un anhelo de quien somete su nombre a un puesto de elección popular, un sueño de los medios de comunicación y un suspiro de nostalgia para el pueblo.

Aunque debería ser la regla, se convirtió en la excepción, todo debido a que el día a día consume más tiempo del debido. Es así como administrar (o al menos intentarlo) para apagar incendios hace que se vuelva una tarea titánica el querer gobernar.

Cada vez que entra una nueva administración, una nueva generación de diputados y nuevas autoridades municipales, abundan las intenciones por resolver problemas, pero sin un norte claro, lo cual evidencia que se carece de un plan país sobre el cual operar; ese plan maestro para desarrollar el país de campaña rápidamente se transforma en un manual para lograr cumplir y no morir en el intento.

Los nuevos gobernantes son algo así como los juegos de lotería en las ferias del pueblo cuando se grita “va la bolita de nuevo”, mientras todos los participantes esperan poder tener éxito en su gestión para cantar “bingo”. Lo cierto del caso es que mientras no se logre lo que en el poker se conoce como “escalera real” o “flor imperial”, básicamente no se pasará de ver el incendio del día.

Esa jugada de cartas que espera tener en su mano cualquier gobernante está compuesta por: 1. Amplio respaldo popular, 2. Importante apoyo de la Asamblea Legislativa para construir en temas país, 3. Objetividad de la prensa para informar, 4. Una baja sostenida de los combustibles con la cual se logre impactar el costo de vida, y 5. Un sentimiento generalizado de esperanza de todos los habitantes.

El problema, entre muchos otros, es que esa combinación es poco frecuente y si a eso le sumamos la urgencia de apagar incendios del día a día, así como la falta de un norte claro de todas las partes deja al país con una hoja llena de tachones, con mucho tiempo perdido que frena el desarrollo, con nuevas negociaciones donde los que vienen entrando creen que lograrán arreglar el mundo y con múltiples egos donde unos creen ser los poseedores de la verdad y los otros se dedican a usar el capote para evitar las embestidas del contrario.

Esa realidad origina que el gobierno tripartito (Ejecutivo, Legislativo y Judicial) se dedique a atender sólo los incendios de turno, pudiendo prospectar muy poco, lo cual evitar que vea el bosque completo e impidiendo que se pueda pensar en soluciones técnico – políticas fuera de la misma caja desgastada y maltrecha de siempre.

El día que todos los involucrados entendamos que hay un más allá del. incendio de turno, podremos experimentar el desarrollo que vivieron en Asia, Europa y Estados Unidos, o las pequeñas alegrías que representan el ver cómo el trabajo en equipo logra un objetivo país con beneficios a largo plazo, tal y como sucedió con el ingreso de Costa Rica a la OCDE que llevamos adelante desde la Asamblea Legislativa.

Los artículos de opinión aquí publicados no reflejan necesariamente la posición editorial de EL MUNDO. Cualquier persona interesada en publicar un artículo de opinión en este medio puede hacerlo, enviando el texto con nombre completo, foto en PDF de la cédula de identidad por ambos lados y número de teléfono al correo redaccion@elmundo.cr, o elmundocr@gmail.com.

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