LO ASEPTICO: teoría técnica y práctica todas las cosas importantes son in-verificables

Imagen generada por IA.

Lo primero que se controla es nuestro pensamiento. A partir de axiomas y premisas —de alguna forma prefabricados o silogismos, con lo cual nuestra cosmovisión tiene sesgos.

Sin prejuicios cognitivos ni hiatos.

Nuestros antiguos como Pitágoras o Pericles donde se encuentran las bases de nuestra civilización eran cosmólogos —cosmos: belleza. Bueno, en verdad eran muchas cosas. No eran especialistas y menos expertos en una única materia, porque eran unos verdaderos polímatas (polimathós del griego). Lo mismo que los renacentistas —los humanistas. Como Leonardo.

Por tal sin prejuicios hay que atribuirse el pensar fuera de la caja. Claro, nada que nos genere tanta disonancia cognitiva.

La ciencia —habiendo pasado por un doctorado un DrPhil donde el fuerte es en teoría de la ciencia— se basa en cosas que tu no puedes verificar ni replicar ni falsear (Robert Martínez politólogo español: 2025). Quizá el caso mas emblemático sea el viaje a la luna. Es la ciencia de los falsos “consensos científicos” nos interpela Robert Martínez.

Preguntas de acotamiento.

Si hace siglos lo que teníamos eran castas sacerdotales y cuestionarlas equivalía a herejías y blasfemias.

Ahora tenemos negacionismo y teoría de la conspiración y desinformación como equivalentes a esa blasfemia y a esa herejía.

Nos manejamos por un principio de autoridad, una fe institucional camuflada, la cual nos viene a decir: nosotros somos los que sabemos, cómo te atreves a cuestionarnos.

No tenemos toda la información nos faltan piezas cuando entramos al sistema.

Lo que prevalece es un cientificismo hermético y enclaustrado que no admite debate alguno. —Inquirir, uno de los pasos principales medulares del método científico—. Ni verificación.

Las instituciones en la práctica no pueden ser auditadas (como la CGR o las universidades), no existe ningún tipo de control democrático sobre lo que hacen o lo que dicen los “consensos científicos”, se basan en cosas que tu no puedes comprobar ni replicar.

Asimetría epistémica.

Ningún individuo puede hacer ciencia o descubrimientos o aportes. Menos si postula cobrar por sus hallazgos. Los consensos científicos sí que lo hacen. Lucrar. No obstante, cuando alguien vende una idea, o tiene una hipótesis, o una filosofía, lo que se presume que este lo que querrá hacer es negocio.  Perdón, y los otros científicos ¿trabajan por el bien de la humanidad o cobran por su trabajo?

Cuando alguien hace una aseveración extraordinaria podemos cuestionar que a lo mejor miente o se lo inventa o falsea los resultados o como mínimo es poco riguroso. Y no parece ofensivo dañar el honor de ese individuo. Empero, si aplicamos esa misma lógica a las instituciones nos encontramos que se puede poner en peligro el orden social.

Cómo te atreves a inquirir a los sabios / a los científicos.

Entonces, y obviamente, tenemos que ser capaces de abrirnos a cuestionar cualquier cosa. Evidentemente que lo vamos a hacer con rigor, la vamos a hacer con honestidad, lo vamos a hacer con espíritu crítico. Pero tenemos que poder transitar intelectualmente cualquier tipo de fenómeno.

Tenemos que estar abiertos a cualquier idea.

Abrir nuestro marco mental hacia lugares ignotos.

Pasar por el tamiz de la evaluación racional.

Hay una resistencia prácticamente ontológica. Eso nos pone en peligro. Y ni siquiera sabemos bien por qué.

Si tomamos en cuenta que las TV miente que la mayoría de la gente se encuentra adoctrinada. Nos van a mirar como si estuviéramos locos. Como si fuéramos personas peligrosas, como si fuéramos vectores de transmisión de alguna enfermedad, como si transmitiéramos veneno intelectual.  Simplemente por plantear preguntas completamente legitimas.

Preguntas.

Simplemente por señalar este doble rasero espistemológico somos señalados como peligrosos.

Que empiecen a romperse esas narrativas imperantes.

Cuestionamos que la narrativa de las bombas nucleares sea del todo correcta. En el colegio nos dijeron que esa radiación duraría años lustros quizás siglos para ser limpiada. Sin embargo, a los pocos meses hay gente allí viviendo. Sin embargo, ha servido hasta el día de hoy como un criterio para tener con miedo a la población mundial.

En el 2020 nos encerraron y nadie nos notificó desde el gobierno. Nos enteramos por los medios de comunicación lo cual significa que los medios son el sistema. Son parte son el brazo ejecutor del sistema absolutamente descarada. No son independientes por tanto toda información que nos hacen llegar no necesariamente es fiable. Algún medio independiente hay pero no tienen pauta del gobierno y mal viven con alguna donación y/o publicidad. El resto evidentemente nunca van a investigar algo troncal salvo que sean las propias elites peleándose entre ellas.

No estamos en lo anti-sistémico estamos en contra de este sistema corrupto. Queremos auditar por ejemplo todo lo relativo a la salud, a los efectos secundarios, a la nutrición.

No tenemos ni una sola foto de alta resolución del polo sur ni del polo norte. No podemos ver ni estudiar las rocas lunares ni los huesos de los dinosaurios. ¿Por qué en todas las cuestiones controvertidas no se puede tener acceso a los datos en bruto? No se puede tener acceso a las fuentes primarias, no se puede tener acceso a las pruebas y parece que es un insulto a las instituciones sugerir que hay gato encerrado.

El consenso científico y no se sabe quién ha con seguridad comprobado algo. Los conflictos de intereses son bárbaros. Lucrativos.

Los artículos de opinión aquí publicados no reflejan necesariamente la posición editorial de EL MUNDO. Cualquier persona interesada en publicar un artículo de opinión en este medio puede hacerlo, enviando el texto con nombre completo, foto en PDF de la cédula de identidad por ambos lados y número de teléfono al correo redaccion@nuevo.elmundo.cr, o elmundocr@gmail.com.

Últimas noticias

Te puede interesar...

[tipocambiocompra]
[tipocambioventa]

Últimas noticias

Edicto