
Levanto la voz para expresar sentimientos de solidaridad con la comunidad del Colegio San Luis Gonzaga; con sus estudiantes, razón de ser de la institución; con los profesionales en educación y otras ramas del saber que se imparten en esa Casa de Enseñanza y también con los abnegados funcionarios administrativos que velan por la buena marcha del colegio.
Agradezco al ministro de Educación Pública que ha puesto a las autoridades de ese organismo para que ejerzan la protección debida al Colegio San Luis Gonzaga y a las personas que ahí conviven en la enseñanza.
Hago un llamado vehemente a las autoridades de seguridad pública del Estado para que ejerzan el control profesional para salvaguardar e impedir cualquier daño a los estudiantes, profesores y administrativos que cumplen con su labor.
Estoy a las órdenes de mi querida Casa de Estudios y de su razón de ser.
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