Las mentiras sobre el aborto en el contexto costarricense

» Por Gilberth Arce Quirós - Activista y Educador

Activistas argentinas contra el aborto mientras esperaban la votación del senado. AFP PHOTO / ALBERTO RAGGIO

En las últimas semanas, los provida han compartido un video de YouTube, del argentino Agustín Laje, titulado “Agustín Laje – 15 Mentiras Sobre El Aborto”[1] en el que expone las mentiras, contraargumentos, datos estadísticos de fuentes fiables y constatables, entre otros. Algunas de estas mentiras son falacias argumentativas utilizadas por el sector proaborto a nivel global, las cuales son rápidamente desmontadas por el autor con argumentos de orden científico, político y social; otras son mentiras propias de la región argentina y son estas de la que me ocuparé en este artículo y las ambientaré en el contexto social costarricense, dado que los comentarios (tanto provida como aborteros) que llegan a los perfiles provida de Costa Rica siempre solicitan hablar más de nuestro país y menos de otros países (como Argentina en este caso).

Este video surge a raíz de la situación argentina respecto al aborto y la votación de la “Ley de interrupción voluntaria del embarazo”, la cual vendría siendo la homóloga de la “Norma técnica para el aborto impune” en nuestro país. Es por esto que, las mentiras expuestas en el video referentes a la realidad argentina, las ambientaré en clave de esta norma técnica. Estas mentiras, de manera puntual, son: la mentira 1, la mentira 2, la mentira 3, la mentira 5 y la mentira 7.​
Antes de iniciar a desmontar las mentiras, cabe recalcar que en la sección 7.6 (7.6.1 y 7.6.2) de esta norma técnica, queda evidenciada la restricción que sufre el derecho a la de objeción de conciencia individual y en la sección 4.1 la prohibición a la objeción de conciencia institucional; violentando, de manera categórica, un derecho humano fundamental[2] (p. 154).​
MENTIRA 1: En Costa Rica se practican 27000 abortos clandestinos por año.​
La Asociación Demográfica Costarricense (ADC) realiza un dudoso y cuestionable estudio[3] en el 2007, el cual es publicado en el 2008, con apoyo financiero de dos grandes organizaciones internacionales: la Internacional Planned Parenthood Federation (IPPF, de la cual detallé en otro artículo[4]) y del Fondo de Acción para el Aborto Seguro. Además del apoyo técnico de Allan Guttmacher Institute; todas estas instituciones y organizaciones a favor del aborto.​
En este estudio[3] (p. 8, p. 52, p. 57), la ADC estima que en Costa Rica son practicados unos 27000 abortos ilegales por año, es decir, uno de cada cuatro costarricenses es abortado; esto se deduce al contrastar la estimación de la ADC con el promedio de nacimientos registrados en el anuario estadístico de la CCSS[5], que son 66mil nacimientos aproximadamente. Sin embargo, del mismo anuario estadístico de la CCSS[5], es decir, de los datos oficiales de una institución seria, la cual registra su labor diaria, afirma que en el 2016 (último año del que se tiene registro) hubo 6585 abortos. Cabe recalcar que esta cifra, brindada por la CCSS (de la cual, el estudio de la ADC estuvo bastante alejada), no discrimina entre abortos espontáneos y abortos inducidos; en otras palabras, no discrimina entre abortos “legales e ilegales”.​
MENTIRA 2: Muchas mujeres mueren por año en Costa Rica por aborto clandestino.​
Las principales razones de muerte maternas en Costa Rica son por causas obstétricas directas (principalmente) y por causas obstétricas indirectas[6], las cuales alcanzaron una cifra de 9 para el 2013, 10 para el 2014, 12 para el 2015 y 14 defunciones maternas en el 2016[5].​
En total se reportan 18801 muertes en Costa Rica para el 2011, de las cuales 8135 fueron muertes femeninas según las Estadísticas vitales del INEC[7] (p. 63). En el Informe del Estado de la Nación[8] (p. 14) señala que las principales causas de muerte femenina en Costa Rica para ese mismo año son: infarto agudo al miocardio (6,9%), cáncer de mama (3,2%), cáncer de estómago (2,6%), enfermedad isquémica del corazón (2,3%) y apoplejía, no especificada como hemorragia o infarto (2,0%).​
Finalmente, debe mencionarse que las estadísticas de mortalidad materna de los últimos años, según el Sistema Nacional de Mortalidad Materna, no registraron casos relacionados con aborto[5] (ADC, p. 11). Además, existe una tendencia a cero de la mortalidad materna producto del aborto inducido[3] (ADC, p. 49).​
MENTIRA 3: El aborto soluciona un problema de salud pública.​
Es falso que el aborto es una solución a un problema de salud pública, dado que las muertes por aborto (inducido y espontáneo) tiende a cero, mientras que las muertes por cáncer de mama llegan a unas 260[8] (p. 14), y no hay pañuelos verdes ni morados, ni marchas o manifestaciones por mujeres que mueren por esta causa.​
MENTIRA 5: La mujer tiene derecho a decidir sobre su cuerpo.​
Es falso que la mujer no tenga autonomía sobre su propio cuerpo, el trasfondo de esta falacia es lograr disponer del cuerpo de un tercero, sin darse cuenta que la vida del niño por nacer está protegida en Costa Rica por tratados internacionales. De este modo, la norma técnica desconoce la condición de “persona” que por ley tiene la vida intrauterina, pues según:​
a) El artículo 4 de la “Convención Americana de los Derechos Humanos”, el derecho a la vida «estará protegido por la ley […] a partir del momento de la concepción»​
b) El artículo 2 del “Código de la Niñez y la Adolescencia”, «se considerará niño o niña a toda persona desde su concepción hasta los doce años de edad cumplidos».​
De aprobarse esta norma técnica, no solo se estaría violentando los derechos humanos, sino nuestra Constitución.​
MENTIRA 7: El aborto es una política de salud reproductiva.​
El juramento hipocrático, fundamento de la ética médica, pone al sistema de salud al servicio de la vida humana, no de la muerte, a pesar de que el texto original sea[9]​
“Jamás daré a nadie medicamento mortal, por mucho que me soliciten, ni tomaré iniciativa alguna de este tipo; tampoco administraré abortivo a mujer alguna. Por el contrario, viviré y practicaré mi arte de forma santa y pura.”​
Es sumamente curioso que en nuestro país, el texto original, haya sufrido un cambio sustancial[10] en este párrafo, el cual se realiza de la siguiente manera:​
“A nadie daré una droga mortal aun cuando me sea solicitada, ni daré consejo con este fin. De la misma manera, no daré a ninguna mujer supositorios destructores, mantendré mi vida y mi arte alejado de la culpa.”​
De esta manera queda evidenciada algunos de los tantos vacíos con respecto al tema del aborto en Costa Rica y su problemática.​
[1] https://www.youtube.com/watch?v=uHqrfp259hc

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