
Un genovés el 12 de octubre del 1492 “descubrió” América y cambio al mundo.
Un costarricense en otra latitud del planeta, triunfó en una revolución justa y; luego abolió el ejército de Costa Rica, su pequeño país y fue el Padre de la democracia además del progreso y la paz duradera que dio a su tierra.
Dos hazañas trascendentales pese a que una fue de tipo local y la otra para el orbe entero no obstante; dignas de ser celebradas las dos, sin la necesidad de “hilar muy delgado” y darle su sitio en la historia.
Un grupo de diputados con justo fervor patriótico; eliminó el Descubrimiento de América para dejar solo la Abolición del Ejército, opinamos con todo respeto que una decisión salomónica; hubiera sido mantener las dos celebraciones en virtud de que mal que bien vivimos en una tierra donde estuvo el navegante genovés.
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