
La declaración a la prensa del señor director de la Policía Municipal de San José y; la relativa fotografía, serían suficientes para que el Ministerio de Salud y la Municipalidad de San José cerraran; ipso facto, las 400 cuarterías de la capital de vieja data; que albergan, además de los drogadictos, a gente pobre y; que el municipio deberá darles, además de los dormitorios esporádicos; unos alojamientos decentes, permanentes para vivir como seres humanos que son. Esas cuarterías deberían ser expropiadas y demolidas; o en su defecto que los dueños de esos lugares construyan lugares decentes para alquilar y vivir.
El alcalde de San José, debido a su escasa preocupación del hecho vergonzoso, nunca hizo nada al respecto, tampoco en los demás problemas apremiantes de la ciudad vueltos endémicos y sin solución. Es una vergüenza nacional y; un foco de contaminación y miseria. Los que lucran con el dolor ajeno, deberían ir a la “cárcel” (Sic)
Al funcionario policial el agradecimiento por su declaración, aunque; sin respuesta hasta el momento por parte del alcalde, la Municipalidad de San José y el Ministerio de Salud.
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