La vasectomía urbana

» Por Diego Armando Gutiérrez - Especialista en Gestión de Infraestructuras Críticas y Servicios Urbanos

Un declive significativo, es lo que vemos sucede en Costa Rica desde hace algunos años en cuanto a natalidad se refiere, y las proyecciones que realiza el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) tampoco muestran un escenario favorable respecto al tema para los próximos años. Distintos profesionales del campo han considerado y atribuido esta disminución a una serie de factores, desde el aumento del costo de vida en el país, hasta la implementación de los programas de educación para la afectividad y sexualidad integral en el sistema educativo nacional.

Lastimosamente, este es un tema que no solo afecta a Costa Rica, otras regiones alrededor del mundo ya ven los efectos de la disminución en sus tasas de natalidad, llevando a algunas ciudades a tomar medidas casi desesperadas para conseguir nuevos habitantes, o que los ya existentes aumenten el tamaño de sus núcleos familiares, algunas de las medidas utilizadas han sido desde los incentivos económicos o fiscales, hasta el otorgar casas de habitación o terrenos a quienes se comprometan a aumentar el número de miembros de su familia en un plazo específico.

Sin embargo, no se ha considerado mucho el factor de que la manera en que se organizan las ciudades y territorios actualmente también afecta significativamente los indicadores de nacimientos y aumento poblacional.

Las ciudades prácticamente obligan a las personas con la idea de formar un núcleo familiar amplio a mudarse fuera de ellas, realmente no se ofrecen las condiciones necesarias para incentivar a las personas a establecerse en las áreas urbanas; niveles de inseguridad en un constante crecimiento, la reducida oferta de espacios públicos de recreación, infraestructura escolar vieja, con poco mantenimiento y normalmente sobrepoblada en cuanto a sus usuarios, mismas reglas que aplican a la infraestructura de salud, presas a las cuales ya no se les puede indicar horas pico pues se comportan de la misma manera todo el día, y un sistema de transporte público que da mas miedo que ser asaltado, todas estas, características de la ciudad que jamás veremos a las grandes desarrolladoras del sector inmobiliario utilizar en la publicidad de sus proyectos, donde prometen darnos una fracción del estilo de vida de las grandes ciudades del mundo, en el centro de una caótica ciudad en el trópico.

Y justamente la última de las condiciones en las que fallan las ciudades para facilitar el establecimiento de familias y el crecimiento de estas, es el tema de vivienda. El costo de viviendas para núcleos familiares de más de 2 personas en las zonas urbanas, se vuelven inalcanzables para el poder adquisitivo promedio de las personas en el país. Así, es totalmente entendible que la tasa de natalidad en las zonas urbanas del país siga en constante disminución, cuando el costo de alquiler o compra de vivienda consume la mayor parte del presupuesto de una pareja joven, es casi un hecho que el tener hijos pasa a un plano secundario de importancia, y constantemente se sustituye con la tenencia de mascotas.

Básicamente nuestras ciudades están actuando como un gran método anticonceptivo social, y esto al llegar a ciertos niveles o porcentajes, puede ser desastroso para la comunidad en general, especialmente porque el sostenimiento de diversos sistemas, como los de pensiones, o la misma administración de las ciudades, dependen de la cantidad de habitantes, y la renovación generacional.

Y si bien los gobiernos municipales o el gobierno central no pueden obligar a las personas a aumentar sus núcleos familiares con el fin de dar un respiro a estos problemas, si pueden y deben generar las condiciones para que estos indicadores mejoren progresivamente, a través de políticas integrales que consideren todos los factores que normalmente hacen a las familias alejarse de las zonas urbanas, pues no se trata sencillamente de aprobar permisos para la construcción de torres habitacionales, si la oferta habitacional de la ciudad aumenta, pero a la vez no se realiza una coordinación interinstitucional y multisectorial para aumentar la oferta de servicios que estarán a disposición de esos habitantes, sencillamente se agravará la situación de las zonas urbanas por sobrepoblación, otra situación que es conveniente evitar.

Los municipios tienen hoy día a disposición una amplia gama de herramientas para facilitar el establecimiento de familias en las zonas urbanas y es solo cuestión de disposición de sus autoridades, así como de los habitantes de la comunidad, el promover políticas mas inclusivas hacia este grupo poblacional, se debe dejar atrás el que la mala planificación en las ciudades sea un condicionante sobre cuál debe ser el tamaño de un grupo familiar en las regiones urbanas del país.

Los artículos de opinión aquí publicados no reflejan necesariamente la posición editorial de EL MUNDO. Cualquier persona interesada en publicar un artículo de opinión en este medio puede hacerlo, enviando el texto con nombre completo, fotocopia de la cédula de identidad por ambos lados y número de teléfono al correo redaccion@elmundo.cr.

Los artículos de opinión aquí publicados no reflejan necesariamente la posición editorial de EL MUNDO. Cualquier persona interesada en publicar un artículo de opinión en este medio puede hacerlo, enviando el texto con nombre completo, foto en PDF de la cédula de identidad por ambos lados y número de teléfono al correo redaccion@nuevo.elmundo.cr, o elmundocr@gmail.com.

Últimas noticias

Te puede interesar...

[tipocambiocompra]
[tipocambioventa]

Últimas noticias

Edicto