La TV por cable y el PPV

» Por Héctor Arce Cavallini - Doctor en Ingeniería

Un nuevo escenario en la TV se nos ha presentado: las transmisiones puntuales “pague por ver” o “PPV” y, como era de esperarse, rayos y centellas cayeron sobre los involucrados. Una cablera y el C.S. Herediano (CSH) hicieron lo que convenía a sus empresas en el marco de la libertad comercial.

Un partido de fútbol de final de campeonato nacional nos llevó a descubrir lo que ya se practica hace muchos años en otros países. Esta modalidad de “TV a la carta” no es nada nuevo ni un hecho experimental en el mundo de las transmisiones televisivas en directo.

Nos guste o no, podríamos tener que irnos acostumbrando a esta dinámica de la TV, al menos para eventos en los que se prevé una gran audiencia o un interés superlativo por verlos. Pero no hay que satanizar este tema.

Ya Teletica lo hizo durante el mundial de fútbol de Rusia, con TD+; ahora Tigo toma el relevo en este asunto.

Nada de extraño hay en ello si tomamos en cuenta que los vaivenes del mercado surgen de la oferta y la demanda; nosotros, como consumidores, solo manejamos la última parcela, eso sí, con el poder de cambiar las reglas de juego, unas veces a nuestro favor y otras en contra, como en este caso.

Lo que sí debemos tener claro es que una demanda alta y cautiva (queremos ansiosamente un producto, que no lo necesitamos, pero lo deseamos y por el cual estamos dispuestos a pagar un precio por adquirirlo) genera las apetencias del comercio por venderlo en exclusiva. No es un factor sorpresa, sino un hecho más que conocido.

Frente a una alta demanda (sin una oferta de equilibrio), mayor precio. Nada de coste cero, ya el medio no está para estas. Todo es transable y, por lo tanto, todo tiene un precio, en mayor medida si el producto despierta los deseos de los posibles compradores.

El mercado permanece atento a nuestros gustos y uno pequeño como el nuestro tiene que ser explotado de la mejor manera, sobre todo si se pueden importar ideas externas que produzcan dividendos extra por el paralelismo que existe en los gustos de los consumidores, y el fútbol levanta el primero la mano en materia de preferencias comunes.

No solo ciertas transmisiones de fútbol pueden tornarse objeto de este “malvado” sistema; la gama de posibilidades PPV es inmensa, en el tanto la posible demanda (cantidad de potenciales espectadores) tiente a las empresas televisivas y a los anunciantes, en alguna medida.

En el mundo globalizado de hoy si queremos consumir algo, tenemos que pagarlo. Ya pasaron los tiempos en los que casi todo se nos ofrecía gratis. La TV por cable, o bien por satélite, a la que nos hemos enganchado casi todos, empieza a mostrarnos lo que se puede hacer con las actuales tecnologías de transmisión; lo de Teletica y luego lo de Tigo-CSH solo han sido los primeros avisos de lo que nos podría llegar a futuro, aún más considerando la entrada de la TV digital abierta en Costa Rica, como repito, nada extraño a lo que sucede en otras latitudes.

Si acaso pudiéramos acusar de traspasar los límites el hecho de que la persona deba afiliarse a una empresa de cable para disfrutar de un espectáculo PPV, cuando solo debería bastarnos la compra puntual de la transmisión, pero quizás esto solo lo logremos a partir de la entrada en operación de la TV digital abierta.

Para aquellos que buscan una alternativa al servicio de cable PPV, podrían optar por un servicio de iptv como el de ListasIPTV.pro

Los artículos de opinión aquí publicados no reflejan necesariamente la posición editorial de EL MUNDO. Cualquier persona interesada en publicar un artículo de opinión en este medio puede hacerlo, enviando el texto con nombre completo, fotocopia de la cédula de identidad por ambos lados y número de teléfono al correo redaccion@elmundo.cr.

Los artículos de opinión aquí publicados no reflejan necesariamente la posición editorial de EL MUNDO. Cualquier persona interesada en publicar un artículo de opinión en este medio puede hacerlo, enviando el texto con nombre completo, foto en PDF de la cédula de identidad por ambos lados y número de teléfono al correo redaccion@nuevo.elmundo.cr, o elmundocr@gmail.com.

Últimas noticias

Te puede interesar...

478.72

485.72

Últimas noticias

Edicto