Serán dos artículos, este sobre generalidades y otro sobre el areteo del gobierno. La trazabilidad en países avanzados se basa en un sistema de seguimiento exhaustivo que abarca toda la vida del animal, desde su nacimiento hasta el consumidor final. Este proceso es fundamental para la seguridad alimentaria, la sanidad animal y la transparencia en la cadena de suministro. MÉTODOS DE IDENTIFICACIÓN Etiquetas electrónicas (RFID): Son la tecnología más avanzada y permiten el rastreo automático y la recopilación de datos de manera eficiente. Etiquetas visuales: Se utilizan junto con las electrónicas para una fácil identificación a simple vista. Otros métodos: También se pueden utilizar tatuajes, marcas o incluso biometría (como escaneo de la retina). El objetivo de los países desarrollados no es el cobro de impuestos; sino más bien para respuesta rápida ante enfermedades: Si se detecta un brote de enfermedad, el sistema permite identificar y aislar rápidamente a los animales enfermos. Seguridad alimentaria: Permite retirar del mercado de forma rápida y precisa productos que puedan estar contaminados o ser inseguros. Acceso a mercados internacionales: Muchos países importadores exigen altos estándares de trazabilidad para garantizar la calidad y seguridad de la carne.
El sistema de trazabilidad de ganado en Costa Rica, a cargo del Servicio Nacional de Salud Animal (SENASA), ha enfrentado una serie de desafíos y críticas que han dificultado su implementación exitosa y su funcionamiento pleno. Aunque el objetivo es similar al de los países avanzados (seguridad alimentaria, acceso a mercados, control sanitario), la realidad de su puesta en marcha ha sido compleja. ¿Cuáles, han sido las trabas? Desconfianza y percepción de “voracidad fiscal”: Muchos ganaderos, especialmente los pequeños y medianos, han visto el sistema de trazabilidad como una herramienta de control del Estado para fines tributarios. Aumento de costos: La implementación de la trazabilidad (aretes electrónicos, lectores, etc.) representa un costo adicional para los productores, lo cual es especialmente gravoso para los pequeños ganaderos que ya luchan por subsistir. Falta de beneficios percibidos: Aunque el sistema promete beneficios a largo plazo (mejor acceso a mercados, control del robo de ganado), muchos productores no ven un beneficio inmediato y tangible que justifique el gasto y el esfuerzo. Conectividad y tecnología: En muchas zonas rurales de Costa Rica, la falta de una buena señal de internet o incluso de electricidad dificulta el uso de sistemas digitales y la actualización de la información en tiempo real. Epidemias y sanidad: El proceso de “aretear” al ganado, que implica hacer un orificio en la oreja del animal, coincidió con una epidemia del gusano barrenador. ¿Cuáles problemas de diseño e implementación ha tenido el gobierno? Diseño centralizado y desconectado: El sistema fue percibido por algunos sectores como una imposición “desde el escritorio” del gobierno, sin tomar en cuenta las realidades y necesidades de los ganaderos en el campo. O sea, es otra ocurrencia más del gobierno de Rodrigo Chaves que lo único que le importa es mantener el PIB para demostrarle a lao organismos internacionales que la macro economía está bien. Pero como lo ha hecho a base de préstamos y cobro de impuestos que al final es el objetivo del gobierno; importándole muy poco como se la arreglaran los pequeños ganaderos. En una segunda nota abarcaré las implicaciones que tendrá el areteo de Rodrigo Chaves.