El panorama geopolítico actual, particularmente en el contexto del período entre el año 2025 y lo que se ha desarrollado del año 2026, muestra una marcada polarización entre dos bloques informales que compiten por la influencia en Eurasia Occidental y la región del Indo-Pacífico.
Por un lado, se ha consolidado un alineamiento pragmático liderado por India, los Emiratos Árabes Unidos (EAU), Israel, Grecia y Chipre, cuyo núcleo estratégico es la defensa mutua, la conectividad económica a través del corredor El Corredor Económico India-Oriente Medio – Europa (IMEC) y la seguridad energética. Este bloque se enfrenta a un eje rival emergente, a menudo denominado informalmente como una “OTAN islámica”, compuesto por Arabia Saudita, Turquía, Pakistán y Qatar (aunque los originales eran Pakistán, Egipto y Arabia Saudita), quienes buscan autonomía estratégica y defensa colectiva mutua.
Por esta razón, es importante detallar las estructuras, los objetivos y los proyectos clave de estas alianzas enfrentadas.
- El Bloque del “Mediterranean Quad” y la Asociación India – EAU.
No se trata de una alianza formal única, sino una red de acuerdos bilaterales y trilaterales que asocian intereses compartidos de estabilidad y prosperidad económica.
La tríada está conformada por Grecia, Chipre e Israel representando el corazón estratégico del bloque en el Mediterráneo Oriental. Esta alianza fue formalizada originalmente por intereses energéticos en 2026, pero se ha transformado en una alianza de defensa robusta con los siguientes elementos:
- Defensa y Seguridad: En diciembre de 2025, estos países firmaron acuerdos militares que incluyen un Plan de Acción Conjunto (JAP) y programas de cooperación militar. Contemplando ejercicios aéreos y navales conjuntos, entrenamiento de fuerzas especiales y ciberseguridad marítima.
- Función de contrapeso a Turquía: disuadiendo el revisionismo de Turquía en el Mediterráneo y su doctrina de la Patria Azul (Mavi Vatan), especialmente en relación con las disputas de zonas económicas exclusivas y la exploración de gas.
- Conectividad Energética: A través del proyecto Great Sea Interconnector (GSI), instalan un cable eléctrico que unirá a Israel, Chipre y Grecia, siendo fundamental para integrar sus infraestructuras energéticas.
Por su parte, la India se ha integrado progresivamente en esta dinámica, moviéndose hacia lo que analistas denominan el 3+1 (la tríada Mediterránea más India) de esta manera sirve la alianza debido a cuestiones estratégicas como:
- India es un socio de Defensa de Israel, siendo este último un proveedor crítico de tecnología militar para India, incluyendo drones, misiles Barak y sistemas de ciberseguridad, todos para uso de defensa; en temas ofensivos el principal proveedor de armas de India es Rusia.
- El Mediterráneo es un puente hacia Europa: por esto India ve en Grecia y Chipre puertas de entrada esenciales para el mercado europeo y el corredor IMEC. Chipre, en particular, asume la presidencia de la Unión Europea en 2026, actuando como facilitador para un posible tratado de libre comercio entre India y la UE.
Ahora bien, en cuanto a los Emiratos Árabes Unidos, estos actúan como el multiplicador de fuerza del bloque, conectando el Mediterráneo con el Golfo Pérsico y el sur de Asia. Esto se ha logrado a través de los siguientes aspectos:
- La firma del pacto de Defensa con India: En enero de 2026, India y los EAU firmaron una carta de intención para formalizar una Asociación de Defensa Estratégica, enfocada en la producción conjunta de armamento, transferencia de tecnología y maniobras militares.
- Las “Alianzas de Abraham”: Tras los Acuerdos del año 2020, los EAU han profundizado su cooperación con Israel en inteligencia y tecnología, alineándose con los intereses anti-turcos en la región, logrando posicionarse en diferentes zonas de interés como el Cuerno de África, África del Norte e incluso compartiendo alianzas indirectas con países con los que van firmando acuerdos, siguiéndose los pasos mutuamente.
- El Eje de la “OTAN Islámica” (Arabia Saudita-Turquía-Pakistán-Qatar)
Como respuesta al alineamiento anterior y buscando una mayor independencia de las potencias occidentales, ha surgido un eje competidor centrado en la defensa mutua y el apoyo político en foros internacionales.
En primer lugar, se dio la firma del acuerdo Estratégico de Defensa Mutua (SMDA): Firmado entre Arabia Saudita y Pakistán en septiembre del año 2025, estableciendo que una agresión contra uno de los países será considerada una agresión contra ambos, emulando el Artículo 5 de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
Posteriormente, están impulsando la adhesión de Turquía desde principios del año 2026, realizando negociaciones avanzadas para unirse formalmente a este bloque de defensa, lo que consolidaría un frente unido desde el Mediterráneo hasta el sur de Asia.
Las razones para este bloque de alianza tendrían sus motivaciones geoestratégicas, así como motivaciones por tensiones Regionales
Iniciando porque Turquía y Pakistán han formado un frente unido para desafiar la posición de India en la región disputada de Cachemira, lo que ha impulsado a India a buscar alianzas más fuertes con Grecia y Armenia.
Por otra parte, la rivalidad saudí – emiratí sería otro factor determinante en la creación de estos bloques debido al deterioro de las relaciones entre Riad y Abu Dabi y si bien, ambos son formalmente aliados en Yemen contra los hutíes, en la práctica han estado respaldando a facciones opuestas, lo cual ha ocasionado una fractura en la alianza llevando a Arabia Saudita a pivotar hacia Turquía y Qatar, mientras los EAU se acercan más a Israel e India.
- El Corredor Económico India-Oriente Medio – Europa (IMEC): La Infraestructura como Herramienta de Guerra Geopolítica
Este proyecto de conectividad es el más ambicioso del bloque pro – India el cual actúa como un contrapeso directo a la influencia de los países que quedan fuera de su ruta. Conecta a India con los EAU, Arabia Saudita (tramo en disputa política), Jordania, Israel, Grecia y el resto de Europa.
El objetivo económico es la reducción del tiempo de transporte entre India y Europa en un 40% y los costos operativos en al menos 30%, ofreciendo además una alternativa al Canal de Suez que se pueda ver comprometido debido a la inestabilidad regional que lleven a su bloqueo. Teniendo como un elemento adicional el establecimiento de cables de fibra óptica de alta velocidad, redes de hidrógeno limpio y cables submarinos de electricidad.
Lo anterior se ha implementado e inclusive, pese a que Arabia Saudita firmó inicialmente el memorando de entendimiento del IMEC en 2023, su creciente alineamiento con el eje de Turquía y Pakistán ha introducido una volatilidad significativa en el tramo terrestre del corredor. Sin embargo, los países del “Mediterranean Quad” continúan priorizando su construcción, iniciando obras clave en puertos y vías férreas desde abril de 2025.
Es importante señalar que la competencia entre bloques no se limita únicamente a temas en materia militar; se extiende a la seguridad energética del futuro y la soberanía tecnológica.
En este sentido, India y los EAU están forjando una alianza energética de “próxima generación” que va mucho más allá del petróleo, por ejemplo, la Operación de Barakah (año 2024), donde se acordó que técnicos indios participarían en el mantenimiento y operación de la central nuclear de Barakah en los EAU, la primera en la península arábiga. Esto valida la tecnología nuclear de India a nivel internacional.
Por otra parte, se encuentra el suministro de gas natural siendo EAU el principal socio de gas de India, con acuerdos para suministrar medio millón de toneladas métricas anuales de GNL hasta 2035. Así también el comercio de minerales críticos como el litio y el cobalto, esenciales para la transición energética y para reducir la dependencia de proveedores externos como China.
También, India y los EAU aspiran a ser líderes mundiales en el desarrollo de hidrógeno verde. El proyecto One Sun, One World, One Grid (OSOWOG) busca interconectar las redes eléctricas transcontinentales para comerciar energía solar, con una propuesta de cable submarino entre India y los EAU que actuaría como una “superautopista de energía limpia”.
Es importante entender la magnitud del enfrentamiento entre ambos bloques, contrastando los pilares de cada alineamiento conformado. En el alineamiento de India con la Triada y EAU tiene como enfoque principal la conectividad, el desarrollo energético y la estabilidad marítima.
También, este bloque busca contrarrestar el revisionismo político de Turquía en el Mediterráneo y cerrar filas frente a los gobiernos de Islamabad y Ankara con respecto a Cachemira. El liderazgo principal de este bloque es encabezado por Emiratos Árabes y lo escolta de algún modo Israel quien le da solvencia estratégica a la alianza.
Mientras tanto, el bloque saudí – turco – qatarí – paquistaní se concentra en el principio de defensa mutua y la autonomía estratégica de defensa de los principios islámicos de los intereses de las partes. Han consolidado un bloque de contrapeso frente a las amenazas de Irán, pero en simultáneo para evitar una alienación con las estrategias occidentales de posicionamiento estratégico.
Este bloque es liderado por Arabia Saudita y tiene un enfoque de liderazgo regional independiente. Los elementos fundamentales acá son la seguridad mutua y los pactos de armas entre los países para encontrar su estabilidad.
El éxito de estas alianzas va a depender de su capacidad para gestionar conflictos internos y presiones externas, entre estos la volatilidad de Asia Occidental donde conflictos como el de Gaza y las tensiones con Irán siguen siendo variables que pueden acelerar o frenar la integración de Israel en el bloque del IMEC de manera plena.
También la Transformación de la relación Estado Unidos – Israel, quienes están reevaluando las relaciones con Israel, moviéndose de ser un proveedor de ayuda a ser un socio estratégico igualitario para el periodo 2029 – 2047, lo cual podría implicar que los israelíes asumirán un rol de “productor de seguridad” regional, liderando arquitecturas de defensa junto a sus vecinos árabes aliados.
Además, ambos bloques enfrentan intensas campañas de desinformación por parte de actores estatales como China y Rusia, que buscan exacerbar las divisiones internas, por lo que la creación de grupos de trabajo conjuntos en “guerra de información” será vital para proteger la cohesión de estas alianzas.
El año 2026 está definido por una reconfiguración profunda de Eurasia Occidental. De esa manera, si el bloque liderado por India y la Tríada Mediterránea logra consolidar el “Mediterranean Quad” y el corredor IMEC, se creará un contrapeso efectivo al revisionismo saudita – turco – pakistaní, priorizando una estabilidad basada en reglas y conectividad económica global.