La nostalgia y la prevención

» Por Luigi Rebecchi Pannelli

Desde hace unos años, el dueño de un carro equipado con unas decoraciones adheridas; las remachaba para evitar que un ratero no se apropiara de ellas, hoy día no pierden el tiempo y se roban el vehículo entero. En San José; antes se conocía un sitio peligroso como “Zona roja”, actualmente la ciudad entera está “En rojo”.

Un guardia rural de antaño, que en la mayoría de los casos, resultaba ser buena gente; dirimía en un dos por tres las peleas de los vecinos sin violencia, con éxito y mejor que un juez. Cuando un campesino bajaba a la urbe, se extrañaba al ver un “varón” y una “Dueña” quienes mientras andaban por la calle, hablaban solos; muy pronto se enteró de que conversaban por un celular, ni lerdo ni perezoso se compró uno y lo manejó mejor que una yunta de bueyes.

Con una pizca de nostalgia de unos viejos, la mayoría de la gente acepta y se adopta al progreso; cuyos medios de comunicación enteran a todos de la infausta presencia del terrorismo, que con sus tentáculos no conoce límites y sin piedad golpea a traición, mujeres, hombres, ancianos y niños, quienes son seres humanos inocentes; que, a veces; pasean simplemente por las calles o los parques de una ciudad.

Vivimos en un país pequeño y por dicha heredero de una larga tradición democrática y paz; en lo que concierne a la política, que nos induce a pensar de que “aquí no pasa nada”, ojalá así sea siempre; sin embargo, existe algo que se llama “prevención” que en muchas ocasiones; no es suficiente debido a lo imprevisto de los acontecimientos, llámese terrorismo y demás barbaridades, amén de la escasas atenciones que prestan la ONU y la OEA. Viene a colación la DIS, que como “disco rayado”, nos obliga a volver sobre el tema, porque los políticos no han entendido y no hay viso de que se convenzan de una buena vez, que alegar y pedir la protección a la privacidad y al “secreto” político de la gente, obstaculiza la inteligencia necesaria para las investigaciones y posible prevención del terrorismo, por consiguiente cambiar el nombre y los funcionarios de la DIS, por mera política; no cambia nada y menos contribuye a la defensa de la nación, cuya organización o lo que sea, debe existir permanentemente dotada de equipos de última generación y de expertos en la materia. Madres y padres de la patria ya es hora de que se “pongan las pilas” porque aunque suene cursi es mejor prevenir que lamentar.

Los artículos de opinión aquí publicados no reflejan necesariamente la posición editorial de EL MUNDO. Cualquier persona interesada en publicar un artículo de opinión en este medio puede hacerlo, enviando el texto con nombre completo y número de identificación al correo redaccion@elmundo.cr

Los artículos de opinión aquí publicados no reflejan necesariamente la posición editorial de EL MUNDO. Cualquier persona interesada en publicar un artículo de opinión en este medio puede hacerlo, enviando el texto con nombre completo, foto en PDF de la cédula de identidad por ambos lados y número de teléfono al correo redaccion@nuevo.elmundo.cr, o elmundocr@gmail.com.

Últimas noticias

Te puede interesar...

[tipocambiocompra]
[tipocambioventa]

Últimas noticias

Edicto