El futuro de la agricultura no sólo tiene que ver con semillas mejoradas y una mayor producción de alimentos, sino también con herramientas administrativas; para así lograr que la agricultura sea rentable para el productor, y que vea su actividad como un negocio.
Para lograr este objetivo, es fundamental incorporar dentro de la actividad de los agricultores, tanto de los grandes como de los pequeños, el concepto de gestión agro empresarial.
La gestión agro empresarial se refiere, en pocas palabras, en lograr que los productores sean conscientes de que deben incorporar tanto elementos técnicos como administrativos para que sus negocios sean rentables en el presente y sostenibles en el futuro.
Es un proceso consciente, analítico y estructurado que incluye, como se mencionó, tanto de elementos técnicos como administrativos tales como: la planificación, organización de recursos, ejecución y control de la actividad agrícola como un todo. El productor, en la actualidad, debe ser consciente de que tiene que incorporar esos elementos administrativos en sus negocios, ver la agricultura como un negocio o sea como una empresa. Suena fácil, pero es más complejo de lo que uno cree; hay serios problemas referentes a la adopción de la gestión de los agro negocios como un elemento adicional y esencial, no dejándolo de lado, dentro de la actividad productiva agrícola.
Lograr esa concientización es, muy difícil entre los pequeños y medianos productores. Por lo tanto, promover las herramientas de gestión agro empresarial se convierte en uno de los principales retos que enfrenta la agricultura costarricense en el mediano y largo plazo.
En nuestro país, la mayoría de productores son pequeños o medianos y eso no va a cambiar en el corto plazo, así que el reto es lograr que los negocios de estos agricultores prosperen, que tengan futuro y eso pasa en gran medida por lograr una buena gestión.
La gestión agro empresarial implica el desarrollo de habilidades y conocimientos que deben incorporarse mediante la capacitación administrativa y asistencia técnica; una capacitación que debe ser contextualizada y adaptada a la realidad de los productores, para combatir la apatía que se ha generado por malas experiencias, que han sido y son constantes entre los productores. Al final de cuentas, el que conoce mejor conoce su finca es el agricultor, no obstante, el apoyo técnico no se puede suplantar.
Lograr que la capacitación sea eficiente está relacionado con generar procesos constructivos en que el productor pueda expresar sus necesidades y que no solo el técnico presente su conocimiento, sino lograr que el agricultor esté completamente involucrado.
Otro punto fundamental, es que todos los actores involucrados en los temas de asistencia técnica estén coordinados, porque la descoordinación entre los mismos se paga muy cara a la hora de acercarse al productor.
Entre los productores ha existido un cierto rechazo hacia la capacitación por las malas experiencias con procesos de capacitación que han recibido y que no han dado los resultados deseados. La capacitación, desde la academia o desde las instituciones gubernamentales, tiene que ser ajustada a la realidad. Es necesario comprender la realidad del productor para que la capacitación no les sea ajena, sino que el agricultor sienta que está adaptada a su realidad.
Así mismo no se trata de establecer paquetes tecnológicos y administrativos estandarizados o como diríamos enlatados, desconociendo la realidad de cada una de las fincas, que por supuesto es diferente entre éstas, y más aún existen diferencias importantes en la finca misma que no se deben obviar.
La gestión agro-empresarial debe enfocarse, en el nivel más básico, en la organización de los recursos y el compromiso del productor de evaluar y apegarse a su empresa, indistinto de su tamaño, en busca de la rentabilidad. Pero, ¿qué pasa en el campo? ¿Cuáles son las debilidades más frecuentes?
En primer lugar, es claro que el agricultor cuenta con un nivel de conocimiento técnico sobre la producción, que se puede seguir desarrollando. Por el contrario, hay áreas en que los productores muestran interés porque tienen debilidades importantes.
Los temas administrativos referentes a la planificación, mercadeo y comercialización son lo que más despiertan interés en los productores, porque sienten que tienen muchas deficiencias. El componente contable financiero es otro de los temas que aparece con frecuencia y se ha detectado con más problemas.
En muchas veces la contabilidad no se lleva y no estoy hablando solo del pequeño productor, sino que en empresas medianas tienen serios problemas porque simplemente no llevan registros, las cuentas; la gestión obviamente necesita de un control financiero del negocio. Sin los números no se puede planificar, no se puede gestionar y tomar decisiones correctas y oportunas.
En el tema de gestión agro-empresarial es importante realizar mejoras en la producción primaria, la introducción de valor agregado, calidad, la comercialización y hasta la gestión ambiental.
En fin, un sinnúmero de procesos que deben ser trabajados con cada productor en particular para lograr que la agricultura sea un negocio para ellos, de tal manera que su producción esté ligada a una gestión empresarial sana, que le asegure al productor los ingresos necesarios para vivir dignamente, garantizarles un futuro mejor a sus hijos y asegurar la sostenibilidad de la agricultura costarricense bajo las circunstancias actuales.
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