La melaza juega un papel crucial en el engorde de bovinos debido a su composición y propiedades. Sus funciones principales son:
A-Fuente de energía concentrada: La función principal de la melaza es su alto contenido de azúcares (entre 50% y 60%), lo que la convierte en una fuente de energía fácilmente fermentable y de bajo costo. Esta energía es fundamental para el crecimiento y engorde del ganado, especialmente cuando se utilizan forrajes de baja calidad. Como en la época seca de la costa norte del Pacífico de Costa Rica, Centroamérica
B-Mejora la palatabilidad y el consumo: Su sabor y olor dulces hacen que la melaza sea muy apetecible para el ganado. Al mezclarla con forrajes toscos (paja, rastrojos, heno de baja calidad), aumenta el consumo de estos, estimulando el apetito y asegurando una mayor ingesta de materia seca de la dieta. Esto es especialmente útil en épocas de sequía o escasez de forraje verde.
C-Mejora la digestibilidad y la función ruminal: La melaza estimula el crecimiento de la flora ruminal, lo que permite a los bovinos aprovechar de manera más efectiva los alimentos fibrosos. Al mejorar la función del rumen, se optimiza la disponibilidad de nutrientes y la fermentación de la fibra, lo que contribuye a una mayor eficiencia nutricional y reduce el riesgo de acidosis.
D-Aglutinante y reductor de polvo: En la elaboración de piensos y alimentos balanceados, la melaza actúa como aglutinante, reduciendo la formación de polvo y facilitando la formación de pellets. Esto mejora la presentación del alimento y minimiza el desperdicio.
E-Vehículo para otros suplementos: La melaza puede ser un excelente vehículo para suministrar otros aditivos nutricionales, como la urea (una fuente de nitrógeno no proteico), minerales y vitaminas. La urea, mezclada con melaza, mejora enormemente la calidad del alimento al proporcionar proteína a los microorganismos del rumen. También se puede mezclar con nitrógeno liquido (no ureico)
F-Mantenimiento de la condición corporal y ganancia de peso: Al mejorar la digestibilidad del forraje y el consumo de energía, la suplementación con melaza ayuda al ganado a mantener su condición corporal, promueve el crecimiento y, en consecuencia, incrementa la ganancia de peso vivo en el engorde.
Dosis recomendada:
Si bien no hay una dosis única para todos los casos, la melaza puede ser incluida en la dieta hasta en un 30% del total de la ración. Sin embargo, en la práctica, las proporciones más comunes en piensos mixtos comerciales para bovinos suelen ser de hasta el 15%. Para la mezcla de melaza y urea, una dosis adecuada recomendada es de 3 kg de urea por cada 100 kg de melaza (3%). El consumo diario de la mezcla melaza/urea puede ser de alrededor de 2 kg por animal. Es importante introducir la melaza gradualmente en la dieta y monitorear la respuesta de los animales, ya que cantidades superiores a 4 kg por animal al día podrían causar diarreas.
En resumen, la melaza es un ingrediente valioso en la alimentación de bovinos de engorde, ya que proporciona energía, mejora la palatabilidad, optimiza la digestión y actúa como un vehículo eficiente para otros suplementos, contribuyendo significativamente a la ganancia de peso y al rendimiento general del ganado.