La gran estafa universitaria: adoctrinar, enriquecerse y callar

» Por Andrés Castillo – Licenciado en RRII, presidente de La Otra Juventud

Las universidades públicas dicen tener autonomía, pero… ¿qué significa eso realmente?

La autonomía universitaria, consagrada en la Constitución Política de Costa Rica, otorga a las universidades públicas un poder excepcional, el derecho de autogobernarse sin interferencia externa. Al mismo tiempo, la misma Constitución les garantiza un financiamiento multimillonario mediante el Fondo Especial de Educación Superior (FEES), alimentado directamente por los impuestos de los costarricenses.

Directo al punto: se desperdiciaron y perdieron más de 40 millones de colones por mala administración de la FEUCR en relación con los conciertos que tenían planeados a principios de año.

El discurso que las universidades y sus federaciones estudiantiles nos han vendido, es que eso es un problema que se va resolver con el tiempo, porque en la actualidad ya no se impulsan esos salarios, esa falacia fue desmentida por el propio señor rector Carlos Araya Leandro que pretendía aumentar en hasta quinientos mil colones los salarios de funcionarios de confianza a principios de año, con el argumento de “hacer el salario más competitivo”. Es decir, que salarios de 3.500.000 colones se elevarían a 4 millones de colones.

El periodista Douglas Sánchez ha dejado en evidencia, en varias investigaciones al rector, quien acumula polémicas por decisiones cuestionables, como saltarse debidos procesos y manejando recursos millonarios a su antojo para beneficiar a 22 puestos de su confianza.

¿Dónde está en estos casos el señor Fiscal General?

¿Y el TEC?

Central Noticias evidenció dentro de sus reportajes a la señora rectora María Estrada Sánchez del Tecnológico de Costa Rica. Según el oficio brindado por el Departamento de Aprovisionamiento (Oficio AP-338-2025) se le compraron a la rectora tiquetes aéreos a 7 destinos desde el 2023 a la fecha, la compra total fue de $14.026,06 (equivalente a 7.122.854,00 de colones) y el monto sigue creciendo.

Douglas Sánchez menciona que según fuentes cercanas a Central Noticias a la señora rectora la recoge un chofer, la lleva a actividades fuera del TEC y la regresa a su hogar al final de la jornada laboral. Según la resolución R-677-2025 el chofer devengó los siguientes montos anuales; para el año 2023 las remuneraciones fueron de 22.963.155 millones de colones, para el 2024 fueron de 23.168.860 millones de colones, por último, para el año actual cuenta con un presupuesto de 23.374.564 millones de colones. ¿Y lo mejor? Todo esto se financian con los impuestos de los costarricenses.

Y ahí entra otro rostro conocido de esa élite estatal que quiere ser otra vez diputado: José María Villalta. Un personaje que ha pasado años girando entre la Asamblea Legislativa y las universidades públicas, viviendo cómodamente del Estado. Alterna su curul en el Congreso con plazas en instituciones públicas, como su puesto de profesor en la UCR, asegurándose enriquecerse con el mismo sistema que defiende a capa y espada, por algo será.

Este sistema para adoctrinar a la universidad pública también tiene otro propósito, uno bastante perverso, una ingeniería social para destruir los valores costarricenses. En palabras del escritor Agustín Laje, a los jóvenes se les vende una narrativa falsa desde las aulas: que el progreso consiste en eliminar la noción de familia; que se deben aceptar “derechos humanos” pero están a favor del aborto; que hablar de “igualdad de género” implica que cualquier persona puede identificarse como mujer siendo hombre y viceversa; que la religión es opresión, y que la historia nacional debe ser reescrita desde el resentimiento. Llaman “opresor” a todo aquel que no piense como ellos.

Les enseñan a avergonzarse de su cultura, a ridiculizar las tradiciones y a rechazar toda voz que no se someta al dogma progresista. Este adoctrinamiento ideológico no es educación: es propaganda disfrazada de pensamiento crítico, pero no hay nada critico en desfigurar la biología, promover el asesinato de los no nacidos y mutilar a la niñez.

¿El rol de La Otra Juventud?

Desde La Otra Juventud alzamos la voz con fuerza, sin miedo y con determinación. Costa Rica no es y nunca será un país progresista: es profundamente conservador, en su cultura, en sus tradiciones, en su espíritu. La familia tradicional es y seguirá siendo el pilar de nuestra sociedad. Aquí, la fe, el trabajo y el respeto a la patria siguen vivos en el corazón del pueblo. Como bien dice nuestro hermoso Himno Nacional: “Sepamos ser libres y no siervos menguados”.

No vamos a permitir que una minoría extremista encerrada en burbujas universitarias, respaldadas por personas que todavía creen que Maduro fue electo democráticamente, nos hablen de democracia y ética como lo hacen diputadas como Rocío Alfaro que han defendido el régimen chavista y han llegado a decir cosas tan absurdas como: “Hay hombres que menstrúan”.

El futuro no se construye destruyendo nuestras raíces. Se construye a partir de los valores judeocristianos que crearon una sociedad más exitosa y prospera, donde prevalece la creencia en Dios, el amor a la patria, el valor de la familia tradicional y la libertad.

¡La Otra Juventud nació para dar la Batalla Cultural en nuestra preciosa tierra!

Nuestra misión es clara: despertar a una generación que ame su país, que no tenga miedo de defender lo correcto y que esté lista para cambiar el rumbo de Costa Rica.

El tiempo del silencio se acabó. Es hora de luchar. ¡Dios bendiga Costa Rica!

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