Una gallina de “última generación” me visitó; enterada de que soy amigo de los animales, estaba muy “ahuevada” y me reclamó preguntándome la razón por la cual sus productos, son usados despectivamente e indebidamente con frases, dichos y motes tales como:” La gallina de los huevos de oro”, “Hay que tener huevos para ser presidente de la república”, “ Eres un come huevos (los míos)”, “Te canta la gallina”, “Miedoso como una gallina”, son todas necedades que sentencian los de dos piernas; que además de vulgares, en algunos casos; son trilladas y valga la redundancia, cursis. Te cuento esto, porque sé que eres un comentarista más que nos quiere. La noche pasada escuché un debate político, donde un galeno para justificar unos salarios millonarios de sus colegas, achacaba la culpa a los anestesistas por trabajar horas extras; otro quería artillar hasta las pangas para la defensa de las costas y; como broche de oro, terminó diciendo que sin “copos” uno no puede aspirar a la presidencia del país; otro contendiente propuso más puestos de trabajo para disminuir el desempleo, un güila habría sugerido algo mejor; el último aspirante a quien tachan el “pobrecito, resultó ser el único que propuso algo real, concreto y factible como la construcción de más cárceles, unos módulos exclusivos para los indiciados y el trabajo para los reclusos con el fin de mantener a sus familias; para los evasores del pago de las pensiones alimenticias unos castigos más lógicos.”Clo, clo y clo”.
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