Últimas noticias

Edicto

La eficiencia es una maravilla. Está claro que todas las instituciones públicas pueden mejorar mucho más

La eficiencia es la satisfacción del deber cumplido. Es la satisfacción de no haber fallado al juramento que se hizo de servir a la patria. Expedientes judiciales compitiendo en cantidad sin resolver, con las listas de espera de atención médica en la CCSS. 200 años del Poder Legislativo para leyes “chayote” ya no es suficiente. Poder ejecutivo sin resolver los mismos problemas de todos los gobiernos anteriores. Está claro que se debe mejorar mucho más. A estas alturas del siglo XXI no podemos afirmar que los tres Poderes, el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial estén funcionando bien, porque a diario nos enteramos que hay problemas por todas partes. Problemas heredados, remiendos a los problemas viejos, problemas nuevos por no haber resuelto los problemas viejos, regla fiscal y ley del empleo público para unas instituciones pero no para otras, privilegios salariales por todas partes del sector público, miles de millones de colones perdidos desde adentro de un banco nacional, deficientes controles en las licitaciones públicas, inseguridad ciudadana, etc, etc, etc. 200 años de Poder Legislativo, Ejecutivo y Judicial, pero está claro que se puede mejorar mucho más, en beneficio de todos los costarricenses.

Los costarricenses estamos muy agradecidos con los milagros que ocurren a diario en Costa Rica. Ese es el plan A. Milagros con unas pocas convenciones colectivas a las que la Sala IV, les ha señalado por fin como inconstitucionales algunos artículos, aunque falta aún el milagro de las sanciones. Milagro que el FEES prestó al país algunos miles de millones ociosos en el 2021, diz que para ayudar en algo con la pandemia. Milagro que aún haya medio país con alguna motivación para votar en las elecciones presidenciales y un tercio del país para votar en las elecciones municipales. Milagro que hayamos podido sobrevivir a otro gobierno más. Milagro que en las últimas elecciones ningún partido alcanzara 38 diputados. Y así, hay miles de milagros que nos han ayudado a sobrevivir a la gran mayoría de costarricenses, a pesar de los deficientes y tradicionales últimos gobiernos. Ese es el plan A. Ojalá continúe para Costa Rica la bendición de los milagros como plan A, pero los costarricenses necesitamos urgentemente un plan B, para complementar en algo a los milagros. Para eso es un nuevo gobierno.

Pero no un plan B solo de opiniones y comentarios personales del Presidente, diputados y ministros. Tiene que ser un plan B de ideas y proyectos serios, sobre todo de reactivación económica, provenientes de la seriedad que se supone tienen los partidos políticos de donde salieron electos todos esos funcionarios públicos. Pero el nuevo gobierno de turno no es solo el nuevo presidente, todos los partidos políticos representados en la Asamblea Legislativa son también parte del nuevo gobierno de turno. Y todos deberían estar trabajando de acuerdo con sus planes de gobierno, esos que les aprobó el TSE de previo, como uno más de los débiles requisitos que se le solicitan a todos los partidos políticos para poder participar de nuestras aun folclóricas y tradicionales elecciones. La eficiencia es una maravilla. Pero está muy claro que todas las instituciones públicas pueden mejorar mucho más. Con eficiencia y buenos controles en todas las instituciones públicas y en los 3 Poderes de la República, nos beneficiamos todos los costarricenses. Sin eficiencia y sin buenos controles, se benefician unos pocos en detrimento de la gran mayoría de costarricenses.

Los artículos de opinión aquí publicados no reflejan necesariamente la posición editorial de EL MUNDO. Cualquier persona interesada en publicar un artículo de opinión en este medio puede hacerlo, enviando el texto con nombre completo, foto en PDF de la cédula de identidad por ambos lados y número de teléfono al correo redaccion@nuevo.elmundo.cr, o elmundocr@gmail.com.

Últimas noticias

Te puede interesar...