La ministra de la Salud, María Esther Anchía juega con un discurso populista y manipulador ante las cámaras de televisión, ante un alud que se presentó en el relleno sanitario La Uruka.
“Yo no sé como esa pobre gente vive ahí”, dijo la ministra Anchía en una nota de Noticias Repretel, refiriéndose a los vecinos de Cariari de Belén, personas que al parecer son, de un estrato social más importante para la doctora.
Hace varias semanas, el diario El Mundo viene realizando una serie de reportajes sobre el tema de la basura y, precisamente, uno de los casos es el de un botadero clandestino ubicado frente al Relleno La Uruka.
Desechos de todo tipo son acumulados todos los días en una de las laderas y el río Torres y funciona ante la complacencia del Ministerio de Salud.
Este basurero, que afecta a los vecinos de La Carpio, no es problema para Anchía, que es conocedora directa de la problemática desde que era viceministra. Sin embargo, en este caso no son vecinos de Cariari los afectados: es gente pobre de La Carpio.
Políticos como la exasambleísta del PAC y hoy ministra de Salud han demostrado llegar a este tipo de barrios solo a pedir votos y a sacar gente el día de las elecciones. En esto, la funcionaria es igual que los dirigentes de la Municipalidad de San José, que de igual manera solo ven en La Carpio un botín político.
Desde hace varias semanas nuestra periodista, Adriana Solano ha insistido ante el Ministerio de Salud por un informe de la situación que se presenta en el botadero clandestino de La Carpio, sin embargo, el Ministerio lo que ha hecho es negar información, encubrir a los responsables e incluso exigirle a la periodista que lleve un abogado para que solicite la información, pese a que lo solicitado es información pública.
La ministra, que curiosamente favorece por omisión los botaderos a cielo abierto, amenaza hasta con cerrar el relleno sanitario La Uruka, algo importante al ir calentando la campaña electoral. Nada más que populismo barato. ¿Qué piensa hacer la ministra Anchía con los miles de toneladas de basura que diariamente ingresan al Relleno La Uruka?
La situación del botadero clandestino del Río Torres no es el único caso que conoce desde hace meses el Ministerio de Salud, pues existen otros casos como el botadero a cielo abierto en Magallanes de Pococí.
Este caso lo conoce bien la ministra. Magallanes funciona también con la complicidad de las autoridades y es manejado por el hermano de una reconocida dirigente del Partido Acción Ciudadana y excompañera asambleísta nacional de la jerarca.
La ministra tampoco hace nada con los malos olores que genera la estación de trasferencia de basura en Montecillos de Alajuela, a pesar de que los vecinos presentan reiteradamente denuncias ante su cartera.
Es claro que la funcionaria Anchia no ve a todas las comunidades por igual, ni todos los casos con el mismo equilibrio.
¿Qué hace la ministra con los botaderos a cielo abierto en Nicoya? Posiblemente, nada.
¿Por qué el interés de la ministra en un solo relleno, de una sola empresa? ¿Cuáles son los intereses reales?
Muchas de estas preguntas se las queríamos realizar a la funcionaria en una entrevista que nunca nos concedió, y que por el contrario, se escondió reiteradamente.
El tema de la basura y el papel del Ministerio de Salud es grave y se debe ver desde todos los casos existentes.
Por ahora seguiremos haciendo nuestro trabajo de investigación, a pesar de que la información dentro de esta entidad pública, se maneja como un oscuro secreto.