¿La cesantía o un reloj de oro?

Si las arcas del Banco Central de Costa estuvieran repletas de dólares y de lingotes de oro a todo reventar; si el déficit fiscal fuera un problema resuelto del pasado y;   si todos los ticos pagaran puntualmente los impuestos al Estado, a nadie, pero a nadie, se le ocurriría la idea de oponerse a las convenciones colectivas de las instituciones públicas y privadas; debido a la bonanza económicas del terruño, con la sola excepción de una cláusula que premia al empleado por llegar puntual a su trabajo, una alcahuetería que suena y es un “chile”, igual a la premisa “celestial” del presente comentario.

Volviendo a la tierra y al tema candente y actual del tope de cesantía, arriesgando a ser tachados de “majaderos”, estamos convencidos y reiteramos que una o un trabajador del sector público o privado, tiene el derecho, indiscutible, de ser acreedor y recibir su cesantía correspondiente al número exacto de los años trabajados, porque, independientemente de la economía es; a todas luces, una prestación lógica y justa; en el supuesto caso de que el empleador, sea quien fuere, resultara encontrarse en un problema de liquidez inmediata, debería periódicamente, depositar un dinero adicional para tal fin.

Por antonomasia, citamos lo que le pasó a un minero de África del Sur, quien; durante toda su vida, después de haberse quebrado su espinazo bajo las entrañas de la tierra, al “jubilarse” en lugar de la cesantía y una pensión, recibió, “graciosamente”, como “reconocimiento” por su dedicación a extraer los diamantes para los ricos, un lindo reloj de oro (Sic).

Además de “majaderos” no tenemos reparo alguno de pasar por “Santos Inocentes”, porque, “Urbi et Orbi”, quien trabaja, tiene el sagrado derecho, durante y después de su labor, a una vida y una pensión digna.

Los artículos de opinión aquí publicados no reflejan necesariamente la posición editorial de EL MUNDO. Cualquier persona interesada en publicar un artículo de opinión en este medio puede hacerlo, enviando el texto con nombre completo, fotocopia de la cédula de identidad por ambos lados y número de teléfono al correo redaccion@elmundo.cr.

Los artículos de opinión aquí publicados no reflejan necesariamente la posición editorial de EL MUNDO. Cualquier persona interesada en publicar un artículo de opinión en este medio puede hacerlo, enviando el texto con nombre completo, foto en PDF de la cédula de identidad por ambos lados y número de teléfono al correo redaccion@nuevo.elmundo.cr, o elmundocr@gmail.com.

Últimas noticias

Te puede interesar...

[tipocambiocompra]
[tipocambioventa]

Últimas noticias

Edicto