
Volver sobre el tema de la educación pública y por ende el MEP, puede parecer una majadería; no obstante, los jóvenes de Costa Rica tienen todo el derecho de ser protegidos y no manipulados por unos burócratas irresponsables; ya es hora de intervenir al MEP, sin recurrir al “sofá” de siempre; trasladando los funcionarios ineptos de una sección a la otra, hay que mandarlos a su casa y reemplazarlos con personas responsables; que existen, patriotas e interesados en el futuro del País, cuya base irrefutable es la educación.
La huelga de los educadores se resiste a morir y es el resultado del daño que está ocasionando a la familia costarricense, cuyos padres; afectados directa e indirectamente, deberían “pensar” en resolver el entuerto o en su defecto proponer una solución real y viable; no queremos provocar el bostezo de nuestros lectores con la enumeración de todas las fallas del Ministerio de Educación Pública, unas endémicas otras recientes, nos limitaremos a lo concerniente la pedagogía con énfasis en los docentes y los programas didácticos, la otra es en cuanto a la administración, cuyas escuelas y colegios tienen aulas sin un techo y los niños sin alimentación, no están a todas luces de la lógica en condición de aprender.
¿A quién le tocaría socarse la enagua y a quién amarrarse los pantalones?
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