Ideología de género en el MEP

Manifestantes durante la protesta conservadora "A mis hijos los educo yo" el 22 de julio del 2017 en Avenida Segunda, San José. Foto: Luis Madrigal / El Mundo CR
Manifestantes durante la protesta conservadora “A mis hijos los educo yo” el 22 de julio del 2017 en Avenida Segunda, San José. Foto: Luis Madrigal / El Mundo CR
Los programas de educación para la afectividad y sexualidad propuestos por el Ministerio de Educación Pública (MEP) para ser a implementados a partir del próximo 2018, sacan a relucir el tema de género y cuestionarse si es un asunto lógico o ideológico, es decir, considerar si es correcto hablar de laideología de género o si dicho concepto es tratado como una episteme que es utilizada como una parte de un todo, donde entendemos el todo como la sexualidad humana, comprendida como aspecto integral que abarca, además del género, otros aspectos fundamentales y necesarios para un sano desarrollo.
Podríamos decir que la sexualidad humana está integrada por dos grandes componentes: el componente científico y el componente cultural.
La parte científica abarca la antropología, la anatomía, la biología, la neurología, la fisiología, la morfología, etcétera; incluyendo el genotipo y el fenotipo; y dentro de la biología: el factor gonadal, cromosómico, genital y hormonal.
Por otra parte, el componente cultural comprende aspectos psicológicos, sociales, económicos, políticos, éticos, morales, legales, religiosos, jurídicos, ideológicos, familiares, históricos, espirituales, entre otros.
Actualmente escuchamos dos términos, muy sonados en esta corriente; estos son fuertemente tratados y resignificados en estos programas del MEP, los cuales son: sexo y género. El sexo, hablando de manera objetiva, se refiere a la componente científica propiamente de nuestra sexualidad humana, mientras que el género se refiere a la parte cultural.
Si buscamos entre las distintas acepciones de estos términos (sexo y género) podemos hacer una síntesis y referirnos al sexo como la condición orgánica, referido a la biología y anatomía, que distingue al macho de la hembra de una misma especie, en este caso, la especie humana; y siendo un poco reduccionistas, de manera empírica, se podría decir que el sexo se distingue principalmente por los órganos sexuales en un primer momento. Mientras que género es el grupo al que pertenecen los seres humanos de cada sexo, entendido desde un punto de vista sociocultural en lugar de biológico.
El problema inicia cuando estos términos son resignificados y tratados de manera subjetiva; es decir, se deja toda la explicación de la sexualidad humana a una cuestión meramente cultural y de autopercepción, desarraigándola así de todo dato natural y científico.
Basta con iniciar la lectura en el glosario de los nuevos programas de educación para la afectividad y sexualidad del MEP, para darse cuenta de la imposición de esta ideología. Por citar algunos ejemplos, se puede considerar la definición de “sexo” que afirma que son “características biológicas que usualmente son utilizadas para agrupar” a las persona en masculino o femenino, esto para terminar reduciendo el concepto a “sexo natal”, que es lo que “se le asigna a una persona basándose en la apariencia de sus genitales externos” como si la característica de “sexo” de la sexualidad humana se redujera solo al factor genial, y se puede finalizar considerando la definición brindada de “intersexualidad“, en donde se asevera que es un “tercer sexo“, no con el fin de estudiar los trastornos del desarrollo sexual que tienen las personas con esta condición, sino para justificar la existencia de más de dos sexos. Aparte de esto, también se habla de la “corporalidad” como “la vivencia subjetiva del cuerpo” menospreciando el cuerpo y la realidad concreta, como algo que puede variar de manera subjetiva, según sea el pensamiento o la autopercepción que se tenga de este.
Ahora es menester cuestionar si ¿este asunto del género es tratado de manera ideológica o científica?, y para comprobar esto, además de considerar los conceptos propuestos en el glosario, se puede realizar una revisión de las referencias bibliográficas para darse cuenta de la ausencia marcada de fuentes científicas y académicas, esto sin detallar los documentos de enfoque queer. Nuevamente repito, se deja toda la explicación de la sexualidad humana al dato cultural y subjetivo, dejando de lado cualquier concepto natural y científico.
Es decir, queda clara la imposición ideológica que pretende la señora Ministra Sonia Marta Mora, en conjunto con la comisión técnica y la comisión de diseño curricular del “Programa de Estudio de Educación para la Afectividad y Sexualidad integral”, y me refiero clara y explícitamente a esta corriente como ideológica; pues, como afirma la RAE, es un conjunto de ideas que caracterizan el pensamiento de esta colectividad, recién mencionada, para la movilización política en cuanto a estos temas, y este conjunto de ideas pueden no ser científicas, como en este caso.

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