Hay que trabajar más por Costa Rica

Pasan las semanas y los meses y necesitamos por fin, eficiencia en los 3 poderes de la República. Para eso son las elecciones y los cambios de gobierno, de lo contrario, el abstencionismo va a seguir perjudicando a nuestra democracia. Nuestra democracia a la tica. Nuestra democracia del pura vida. Por qué es tan difícil disfrutar de la existencia de un buen ejemplo de un buen gobierno de turno? Con un año concluido y, si por la víspera se saca el día, no pareciera que vaya a suceder la Tercera República en este nuevo gobierno de turno, ni que vayamos a ser la Singapur de Occidente. Fue un éxito la Segunda República. Tanto así que nos ha sobrevivido hasta la fecha, a pesar de todas las deficientes, mal redactadas y peor interpretadas leyes que han creado los siguientes gobiernos de turno desde esa época.

Lástima que se vea tan difícil alcanzar una Tercera República, igual o más exitosa que la Segunda. Se ve más probable que se lleguen a destruir todos los logros ya obtenidos y dejar de obtener muchos otros y mejores objetivos que aún podrían conseguirse. Después dicen que somos resultadistas, pero es que sí se puede hacer bien las cosas, sí se puede tener un buen ejemplo de un buen gobierno. Se han creado otro montón de instituciones públicas desde esa época, pero lo que más conocemos de ellas es que la mayoría de sus enormes presupuestos se van en privilegios salariales, honorarios, propaganda, papelería, en fin, mucho ruido y pocas nueces. Se han creado instituciones y más instituciones para la atención de las mujeres, pero continúa en aumento su agresión y muerte. No parece que se haya resuelto ni se vaya a resolver nada. Se creó hasta la tal Defensoría de los Habitantes, pero aún no sabemos de qué nos ha defendido o de qué y cuándo nos va a defender. Un montón de instituciones que solo hacen recomendaciones que nadie hace caso.

Hay hasta un artículo de la Constitución Política para dar hasta un 8% del PIB a toda la educación pública. Pero se inventó el FEES para dejarle solo migajas a lo más importante, que es la educación pública primaria y secundaria. Ya hasta se habla de generaciones perdidas del futuro de la Patria. Y en el artículo de la Constitución ni siquiera se menciona al FEES. Desde la Segunda República se han creado impuestos y más impuestos, se han aprobado préstamos y más préstamos, que ya hasta la enorme y creciente deuda pública es inmanejable y ya es hasta impagable y ni qué decir de la enormidad de los intereses. Ya hasta existen repúblicas independientes: el Poder Judicial, las universidades públicas, las municipalidades y hasta otras instituciones públicas, sólo porque a ningún gobierno de turno, ni le preocupa, ni hace nada útil por controlar el gasto público.

Está fácil. Sólo hay que desarrollar los temas de reactivación económica, que estamos esperando provengan del nuevo gobierno. Para eso es un nuevo gobierno. Pero no es con las ventas imposibles del BCR ni de una parte del INS. Es muy difícil encontrar inversionistas, interesados en comprar instituciones públicas que tienen sindicatos, sindicalistas, privilegios salariales, convenciones colectivas abusivas, salario escolar, pensiones de lujo, derechos adquiridos, leyes del Estado que las protegen y les aportan fondos, etc. etc. Los bancos y las aseguradoras, como muchas otras actividades económicas, que eran exclusivas del Estado, hace muchos años que tienen participación del sector privado. Las soluciones son muy fáciles si todas auditorías internas, contralorías y demás instituciones encargadas de controlar el gasto público por fin entendieran que su trabajo es muy necesario e importantísimo para Costa Rica, aunque sus salarios y privilegios sean pagados por cada institución, su deber inicial y final es para Costa Rica, porque de lo contrario nunca van a alcanzar ni más impuestos ni más préstamos, para cubrir tantas y tantas fugas de los recursos públicos.

Y hacia futuro, desde el corto plazo, se resolverían también muchos otros problemas, si el TSE tuviera por fin, entre sus prioridades mejorar todos los procesos electorales, ya que entre otros logros, conseguiría de entrada, al menos disminuir el creciente abstencionismo. Tendríamos también más patriotas costarricenses, mejor preparados, motivados e interesados realmente, en alcanzar una exitosa Tercera República. Finalmente, se resolverían también muchos otros problemas, si la Sala IV tuviera por fin, entre sus prioridades, actualizar y mejorar la redacción y única interpretación de todos los artículos de la Constitución Política y de las leyes en general. Porque ya se modificó un artículo para permitir la innecesaria reelección presidencial y, está claro que no se justifica una nueva Constitución para Costa Rica.

A pesar de que tenemos los tres Poderes de la República como cualquier democracia, los costarricenses sentimos extraños y muy lejanos a esos tres Poderes. Vamos a votar cada cuatro años en las elecciones nacionales y, sabemos que con nuestro voto, elegiremos a 57 personas para el Poder Legislativo y a 3 personas para el Poder Ejecutivo. En total, 60 personas electas por el pueblo, es el resultado de las rutinarias, rudimentarias, desactualizadas y aburridas elecciones nacionales. Debe ser por eso, que el abstencionismo se está tragando a nuestra democracia. Sin embargo, el más extraño y lejano es el Poder Judicial. De ese Poder no elegimos a nadie. Del Poder Judicial, lo que más conocemos son las noticias de los esporádicos salacuartazos y, de la presa de casos judiciales en trámite, que compiten con las listas de espera de la CCSS.

De las 60 personas que elegimos cada cuatro años, sabemos que ya habían sido seleccionadas previamente, por unas cuantas decenas de asambleístas de cada partido político, como uno de los pocos requisitos del TSE. De los nuevos Padres de la Patria, sabemos que la mayoría son principiantes y los otros son repitentes. Llegan a enterarse de los proyectos inconclusos heredados de los diputados anteriores y, a ver qué se podrá hacer en su gobierno de turno. Y de las 3 personas del Poder Ejecutivo, sabemos que el nuevo Presidente, es el que nombra a todo el resto del nuevo equipo de gobierno y, se supone que este Poder, sí trae preparado un plan de gobierno.

Pero de todas formas, desde el exterior, instituciones como el FMI, la OCDE, la CEPAL y otras muchas instituciones, periódicamente le indican a nuestro país todas las cosas en que se puede mejorar. Hay análisis, estadísticas y comparaciones con nuestra historia y con otros países, en la mayoría de actividades económicas y sociales existentes. Y desde el interior, desde nuestra realidad diaria, no se ha resuelto todavía el caso cochinilla, el caso diamante, eliminar las pensiones de lujo, las repúblicas independientes, el salario escolar, los abusos y privilegios salariales de las convenciones colectivas, evaluar y corregir el FEES, las listas de espera de la CCSS y de expedientes sin resolver en el Poder Judicial, etc, etc, etc.

En general, conocemos más y sentimos más cercano al cuarto poder de la República. De este poder tampoco elegimos a nadie, antes se suponía que era el periodismo, pero para suerte de nuestro país, ahora es un poder ampliado, porque incluye a todos costarricenses por medio de todas las redes sociales.
Qué maravilla la internet y las redes sociales actuales. para enterarnos de inmediato de todo lo que hacen y no hacen los gobiernos de turno. Antes había que depender de periódicos y noticieros apenas para medio enterarse de lo que ya se había hecho y que de por sí, ya nada podíamos hacer. Era la época del periodismo como el cuarto Poder de las democracias. El problema de las democracias es que en sus 3 Poderes: Ejecutivo, Legislativo y Judicial, además de su obligación de llevar a cabo bien su trabajo, con eficiencia, se supone que también, entre ellos, como poderes, deben controlarse.

Ahí está lo difícil, quién controla a quién, si todas las instituciones de esos 3 poderes, son lo que se conoce como el sector público y, la otra parte del país es el sector privado. El sector público sí tiene acceso a controlar al sector privado y, quién controla al sector público? Por ejemplo, se aprueban privilegios de todo tipo en las convenciones colectivas, por encima del Código de Trabajo y resulta que todo, y solo el sector público se beneficia. Hasta que muchísimos años después y solo por milagro, la Sala IV se da cuenta que hay un montón de artículos inconstitucionales. Entre estos abusos, se les baja el abuso de la cesantía de hasta 20 años a 12 años, pero dice la prensa que hay instituciones como el CNFL y JAPDEVA, que hasta la fecha, siguieron con el abuso de los 20 años. Y las sanciones???

También, entre otros privilegios, hay otro aguinaldo, en enero de cada año, mal llamado salario escolar y qué casualidad, también en todo y solo en el sector público. Pero también hay que eliminar entre tantas y tantas fugas de los recursos públicos, de una vez por todas, las pensiones de lujo, las actuales y todas las que están haciendo fila, compitiendo a ver con cuál se quiebra a Costa Rica. De casualidad también, todas, en todo y solo en el sector público. Luego nos enteramos del caso cochinilla, del caso diamante, de los recursos ilimitados y sin control del FEES, de la trocha, de pagos de más por miles de millones difíciles de recuperar en varias instituciones públicas, etc, etc, etc.

Hasta que aparece el periodismo, como una de las tantas actividades económicas del sector privado y, se le empieza a reconocer como el cuarto poder en las democracias. Por fin, el sector privado tratando de ejercer algún control sobre las actividades burocráticas del sector público. De suerte que ahora con la existencia de las redes sociales, todos los costarricenses podemos participar de este cuarto poder ampliado de las democracias, para que más pronto que tarde, todos los costarricenses tengamos todos los mismos beneficios, de esta democracia del pura vida.

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