La sostenibilidad de las finanzas públicas es fundamental para garantizar avances en materia de desarrollo humano. En otras palabras, el funcionamiento de los hospitales y escuelas públicas depende de que los recursos que las instituciones capten sean suficientes para garantizar servicios de calidad.
Entre mayo 2022 y mayo 2024 el país ha destinado 4.579 billones de colones para el pago de vencimientos de la deuda externa y 1.496 millones de dólares para el de la deuda externa, del Gobierno central. De manera responsable, el gobierno de la República viene cumpliendo en tiempo los compromisos de pago gracias a una gestión estratégica de los recursos públicos.
Cabe resaltar que en este periodo el Ministerio de Hacienda ha tenido que hacer frente a deudas del pasado, que han ocasionado altos vencimientos a muy corto plazo, lo que genera una elevada presión sobre las finanzas públicas. Por eso el gobierno se ha dado a la tarea de mantener una estrategia de deuda que permita la colocación de títulos a mayor plazo y a menores tasas de interés.
Según el informe de Hacienda a abril 2024, la deuda del Gobierno Central ascendió a ¢28.785.401 millones o US$ 56.504 millones. De manera preliminar, la razón deuda a PIB alcanzó 58,7% del PIB. Del total, 73,4% corresponde a deuda interna y 26,6% a deuda externa.
De acuerdo con el perfil de la deuda pública, a abril de este año, el total de vencimientos hasta diciembre ronda ¢1.591.818 millones (US$3.125 millones). De ese monto, resalta el pago que se afrontó en el mes de junio por ¢585.018,3 millones.
Solo por el pago de intereses, al cierre del primer cuatrimestre del año, el país desembolsó ¢858.600 millones, equivalente a 1,8% del PIB. Este rubro presentó una tasa de crecimiento de 6,0% interanual, en comparación con el mismo periodo del 2023, cuando ascendió a ¢810.345 millones (1,7% del PIB).
Según el perfil de vencimiento de intereses a abril, en lo que resta del 2024, se deben destinar a este rubro cerca de ¢1.5 billones, entre lo que destaca el pago que se deberá realizar en agosto, por ¢312.243 millones.
No obstante, el manejo de la deuda tiene una nueva cara, gracias al enfoque dado por esta Administración. Hoy se puede decir al pueblo costarricense que esta gestión ha permitido una disminución en el costo del endeudamiento, lo que se traducirá en mejores condiciones de financiamiento para todos, al permitir menores pagos en las cuotas de los préstamos, al tiempo que se genera un terreno fértil para la creación de emprendimientos y empleo.
Cuando los gobiernos en su lucha contra las crisis mantienen altos niveles de deuda, este tiene implicaciones negativas, no solo para el país sino también para las familias.
Finalmente, más endeudamiento reduce los niveles de ahorros disponibles para el país, para sus empresas y para sus ciudadanos que impactará negativamente el nivel de inversión en el futuro y, como consecuencia, en el crecimiento y en el crecimiento de la productividad.