“Habemus” el futuro presidente de Costa Rica; salvo un exceso de confianza, que podría resultar fatal. Sin hacer leña del árbol caído; lo que pasó, pasó, y ahora mismo, sería oportuno poner a punto el reloj atrasado del país en lo concerniente a todo lo que es urgente y necesario; con el fin de no atrasar más la marcha de la nación.
Pese a que los ministros eficientes del gobierno actual no son muchos, esperamos que el futuro mandatario; no caiga como es menester, en la “politiquería”, de no designar alguno de ellos, bueno, para formar su equipo de gobierno.
Puesto y descontado que las madres y los padres de la patria son en definitiva; los que mandan el buque, tendremos que rezar a los dioses, para que tengan siempre presente que son costarricenses.
Nadie nos canonizó (ni locos), sin embargo seguimos siendo “santos inocentes” y; opinamos que las propuestas contenidas en el próximo programa de gobierno, sean cortas, rápidas y factibles. El señor Antonio Álvarez tiene la palabra.
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