
Las reacciones al informe de la Comisión legislativa investigadora de los créditos otorgados por el BCR para la importación de cemento chino, alias Comisión del cementazo, no se hicieron esperar; casi inmediatamente el Presidente de la República, Luis Guillermo Solís, alias “the Big Chief”, salió al paso refutando cualquier responsabilidad endilgada en dicho informe a su papel en este escándalo. Y para variar, Solís responsabilizó a la Administración Chinchilla Miranda (la del “avionetazo”) por la omisión de un supuesto perfil sobre Juan Carlos Bolaños que debía ser del conocimiento del actual Director de la DIS, Mariano Figueres.
¿Y qué más podíamos esperar del Presidente Solís?, si desde que llegó no ha asumido su responsabilidad en algo; recordemos el caso de los pluses ilegales recibidos por algunos de sus viceministros; lejos de asumir un “mea culpa” por fallar en la fiscalización de los recursos públicos y cómo se otorgaban, Solís y su gente empezó más bien a buscar casos similares en otras administraciones para comprobar que los “errores administrativos” que adjudicaron esos incentivos ilegales se daban desde hace años.
Y qué podíamos esperar de un Presidente quien, cuando alguna iniciativa o proyecto de ley se le descubría alguna contradicción o afectación para un sector sensible, siempre alegó que no se le consultó, casos como el borrador de proyecto de ley de Radio y Televisión, entre otros.
Y qué podíamos esperar de un Presidente que, cuando se ha cuestionado el proceder de algún funcionario de alguna entidad o junta directiva nombrado por él, sale al paso para apoyarse en principios de autonomía institucional.
Qué podíamos esperar de un Presidente quien es el primero y único que ha echado por tierra la más preciada expectativa con que llegó al Mandato, ¿recuerdan? “cuando me equivoque, corríjanme. Cuando me pierda, búsquenme”. Y es que no sólo podríamos alegar que se ha equivocado muchas veces y que se ha perdido cuando se necesita una reacción tan pronta, como la que generó a partir de este Informe, sino que el “Big Chief” ha dado muestras contundentes de que está perdidísimo. Con este escándalo del “cementazo”, a pesar de que en primera instancia su comparecencia allá en setiembre dio indicios de un buen manejo político y mediático, conforme pasaron las semanas y al llegar la investigación sobre el “cementazo” a su punto final, todo da a entender que Solís nunca se dio cuenta sobre lo que estaba sucediendo en su entorno; y ello, a pesar que su mano derecha, y ministro de la Presidencia de hecho, Víctor Morales Zapata afirmó en comparecencia que todo su actuación estaba bajo conocimiento del mismo Presidente.
Ahora venir a desacreditar las conclusiones de este Informe sobre el deber político no asumido, sencillamente deja al “Big Chief” en un nocaut político; y todo por haber dejado de asumir su responsabilidad y tratar de echar culpa a Teté…pégale, pégale que ella fue….
El Presidente que no quiso asumir como tal, pareciera es la sentencia que pesara sobre el “Big Chief”, si es que alguna vez quiso serlo, quizás hasta lo delegó en otro…
—
Los artículos de opinión aquí publicados no reflejan necesariamente la posición editorial de EL MUNDO. Cualquier persona interesada en publicar un artículo de opinión en este medio puede hacerlo, enviando el texto con nombre completo y número de identificación al correo redaccion@elmundo.cr.