
Dos términos muy utilizados desde la pasada campaña electoral, se implementaron y retomaron protagonismo en el lenguaje cotidiano de los actores políticos en nuestro país.
La RAE define gerenciar así: “Gestionar o administrar algo”. Y gobernar: “Dirigir un país o una colectividad política, mandar con autoridad o regir algo”.
Dentro de las características y requisitos que “exigía o externaba” el electorado costarricense, antes de la Elección Presidencial del 2022, era la urgente necesidad de que el presidente de la República demostrara su don de mando y su capacidad para administrar un estado que, tras 8 años de pésima gestión en manos del PAC; se levantara de una economía con expectativas de crecimiento nada positivas.
Sin duda alguna, la combinación para establecer un orden gerencial en la administración estatal de nuestro país, podría desgastar los procesos mismos para implementar nuevas políticas públicas por el simple hecho que el respeto a la institucionalidad que nos caracteriza como un ejemplo de Estado Democrático, nos presenta como candidato a un premio por la lentitud que genera el exceso de trámites burocráticos. El cambiar para bien, también genera fricción.
Hoy tenemos un escenario político diferente al que experimentamos las generaciones que ya peinamos canas. Entendiendo que el ser humano no es perfecto y puede equivocarse o “pifiar”, como ciudadanos debemos de reflexionar que, el “seguimiento sano” y el “control político responsable” debe de anteponerse a la insistente rutina que nos tiene cansados a un amplísimo sector de la sociedad, al percibir a un gobierno defendiéndose e invirtiendo tiempo en justificar y aclarar los contantes ataques y cuestionamientos en absolutamente todo lo que hace. Por supuesto que se han cometido errores, sin embargo, hemos comprobado la voluntad de emendar, reconocer y continuar con responsabilidad y respeto ante el poder.
El costarricense es muy inteligente y sabe identificar muy bien el significado de democracia, gobernabilidad y paz social. Además, conoce que la línea entre autoritarismo y totalitarismo es milimétrica. En el momento que detecte culto o apología al militarismo, hará honor a la tercera estrofa de nuestro Himno Nacional: “Salve, ¡oh tierra gentil! Salve, ¡oh madre de amor! Cuando alguno pretenda tu gloria manchar, verás a tu pueblo valiente y viril, la tosca herramienta en arma trocar”. ¡Jamás permitiría que se violente nuestra tradición pacifista y democrática!
Vimos con alegría y tristeza a la vez, la gira que realizó el mandatario con su equipo de gobierno en la Zona Sur del país. Una visita prometida y cumplida, que ahora espera resultados a los planteamientos y solicitudes de las autoridades y ciudadanos locales. Definitivamente el país y especialmente la bella Zona Brunca, esperarán ansiosos los reportes e informes a corto y mediano plazo de los compromisos adquiridos.
La visita y el Concejo de Gobierno, a pesar del triste y amargo trago del luto en la misma, se desarrolló en un evento integral dónde los actos culturales se hicieron presentes, causando alegría en sus pobladores. Entre los decretos firmados, destaca uno que viene a ayudar al sector forestal del país para el aprovechamiento de los árboles caídos. La página oficial de la presidencia informa así: “La elaboración de este Decreto, formó parte de un proceso de trabajo conjunto entre el sector forestal, por medio de la Oficina Nacional Forestal (ONF), la Cámara Forestal de Madera e Industria, la Universidad Nacional (UNA) y el Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE), por medio del Fondo Nacional de Financiamiento Forestal (Fonafifo) y el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC)”. La comitiva oficial incluyó en su agenda colocar una ofrenda al Monumento a la Batalla de Coto. En internet se puede consultar detalles de este, lamentablemente muy ignorado evento histórico en nuestras generaciones actuales. (La Batalla de Coto fue un conflicto bélico ocurrido en 1921 que enfrentó a Costa Rica con Panamá debido a la disputa del territorio de Coto, que había sido resuelta a través del Laudo Loubet de 1900 y el Tratado Anderson Porras firmado ese mismo año, que le otorgaron a Costa Rica su pertenencia. A pesar de que Panamá ganó la guerra en el aspecto bélico, tuvo que ceder ese territorio por presión de los Estados Unidos, bajo el fallo White a pesar de que toda la población que vivía en esa área, cerca de mil habitantes, era en su totalidad panameña.)
Hoy, nuevamente, esperamos que la próxima semana tengamos el humo blanco para la Defensoría de los Habitantes. Reiteramos, los señores Diputados (as) deben poner su atención en un candidato con experiencia, éxito comprobado en su gestión, con don de gentes, probidad y sensibilidad social, capaz de unir y volver a “encarrilar” una Institución muy significativa para los costarricenses. Desde su nacimiento, en el año 1993, la Defensoría ha visto en su silla principal a 2 caballeros y 6 damas. Debemos mencionar que desde el año 2005 a la fecha, la Defensoría de los Habitantes ha sido encabezada de forma continua por mujeres.
¿Cómo se vislumbra el ambiente para los proyectos de ley dirigidos a la renta global y renta mundial? ¿Habrá resultados de más encuestas de seguimiento y opinión referente a la labor del actual gobierno? De lo anterior, y más hablaremos la próxima semana, Dios primero.
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Sobre el autor:
El autor es Licenciado en Relaciones Internacionales. Asesor Legislativo, analista político internacional. Además elabora procesos de capacitación política, desarrollo comunal y administración. maumazu208@gmail.com.
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