La lombriz californiana (Eisenia fetida) es conocida por su capacidad de descomponer materia orgánica, y el uso de ellas en la alimentación de ponedoras es una práctica interesante. Las lombrices californianas tienen un alto valor nutricional debido a su contenido en proteínas, aminoácidos esenciales, ácidos grasos y minerales. Estos nutrientes pueden ser beneficiosos para las aves ponedoras, ya que promueven su salud general. Su uso en dietas de ponedoras puede proporcionar varios beneficios: 1- mejora en la producción de huevos, 2- fortalecimiento del sistema inmunológico, 3-Tiene beneficios digestivos, 4- incremento en la calidad de la cáscara. Las lombrices deben ser criadas en condiciones adecuadas, libres de contaminantes, para garantizar que los productos que se venden. El estiércol es rico en proteínas, vitaminas y minerales; además es rico en celulosa y bacterias que ayudan a la digestión. El estiércol de caballo es uno de los mejores por su alto contenido de celulosa. El estiércol de bovinos pese a que tiende a no compactarse es de lo más usados. Las deyecciones frescas pueden tener problemas como falta de aire, PH extremo, altas temperaturas y presencia de organismos nocivos como rastros de desparasitantes (ivermectinas). El estiércol fresco se debe compostar antes. Ya sea en un estercolero o almacenándolo adecuadamente por 6 a 9 meses dependiendo de las condiciones. Una vez que la bandeja central esté llena, se pueden agregar nuevos restos orgánicos en la bandeja superior y las lombrices se desplazarán a través de los agujeros en busca de alimento. Se puede agregar pasto, desechos de cocina lo que ayuda a la aeración y al tránsito de las lombrices. No poner productos cocinada o procesados, ni huesos ni restos de cítricos, aunque estos últimos se pueden poner en cantidades mínimas. El estiércol fresco contiene malos olores, sales y amoniaco. ESTIÉRCOL DE CERDO deberá compostarse previamente y deshidratarse. ESTIÉRCOL DE OVEJA O CABRA: similar al estiércol de ganado, muy nutritivo y fácil de converti r en abono. Puede contener semillas de malezas y será necesario realizar un compostaje previo antes de introducirlo en el sistema de lumbricultura. ESTIÉRCOL DE AVES DE CORRAL: se debe tener cuidado al utilizar esta fuente de estiércol. Tiene un contenido muy alto de nitrógeno, ya que quema las raíces. El alto contenido de nitrógeno también puede representar un problema para las lombrices, por lo que debe tratarse previamente y administrarse en pequeñas cantidades para permitir que las lombrices se adapten. El tratamiento previo puede incluir lavarlo con agua y compostarlo previamente, siendo esta última la mejor opción. Mezclarlo con una fuente de carbono, como papel de periódico, lo convertirá en un mejor alimento. ESTIERCOL DE CONEJO El estiércol de conejo es nutritivo, pero también contiene un contenido relativamente alto de nitrógeno y sal. La mayoría de las veces, el estiércol se toma de la cama de las conejeras, que también contiene orina, y es mejor evitar arrojarlo al sistema de lombricultura. Se puede compostar previamente, pero si se administra en pequeñas cantidades, será suficiente con agregar una cantidad adecuada de carbono. ESTIÉRCOL DE BOVINOS el estiércol de vaca/ganado es estupendo para las lombrices y el compostaje, ya que estamos en el tema del estiércol y por ser este el más usado por ser el más fácil de recolectar le dedicaré más tiempo al uso de este. Veamos algunos datos que por supuesto son aproximados pero la literatura habla de ellos. 1 kilo de lombrices tiene de 1000 a 1500 lombrices, las lombrices tienen un peso promedio de 1,4 gramos. Se puede empezar a criar lombrices con un metro cúbico de compostaje de bovino y se inicia con un kilo de lombrices, al cabo de un año se tendrán de 5000 a 10000 lombrices. En almacenamiento a la intemperie (expuesto a lluvia y sol) la perdida puede ser de 40 a 60 %, almacenado en pila o montón con poco aireación y cubierto parcialmente entre el 30 a 50 %, un sistema de compostaje activo (bien aireado y controlado) la pérdida de masa es de 50 a 70 %. La pérdida de masa es el proceso normal de la transformación química que ocurre durante la descomposición de la materia orgánica.
La pérdida de masa en un compostaje bien controlado es mayor que en uno al aire libre debido a varios factores que optimizan el procesamiento de la materia orgánica:
- Mayor actividad microbiana. En un compostaje bien controlado, las condiciones de temperatura, humedad y oxígeno se regulan adecuadamente, lo que favorece una mayor actividad de los microorganismos descomponedores. Esto acelera la transformación de la materia orgánica en dióxido de carbono (CO₂), agua y humus, resultando en una mayor pérdida de masa por la liberación de gases.