
El candidato José María Figueres se apresuró a presentar su equipo económico, para el período 2022-2026 porque según él esta listo para asumir el poder. Entre las personas ahí mencionadas están el señor Ennio Rodríguez quien en el año 2008 era el presidente ejecutivo del Banco Hipotecario de la Vivienda (Banhvi) que tuvo que renunciar tras conocerse el pago de un almuerzo por ¢627 mil en el restaurante Cerutti, en San Rafael de Escazú.
Según el periódico La República, don Ennio Rodríguez, en su carta de renuncia, reiteró que devolvió en enero la totalidad de este dinero, el cual cobró inicialmente como parte de sus gastos de representación.
Este hecho de un funcionario público elegido de forma popular u de otra índole es sancionable y reprochable y ante el incumplimiento de las instituciones responsables o bien vacío de las leyes, ha quedado grabado en la memoria colectiva de los costarricenses que exige su separación desde ya porque no es considerado moralmente apto para el puesto.
Por otro lado, don Eduardo Lizano ya aportó a la tarea, con las ideas y con la acción, posiblemente más que ninguno. Mucho del éxito de la etapa inicial de las reformas se debió a su capacidad para convertirse en puente entre los “los políticos que sin ser economistas entendían razonablemente bien los aspectos básicos de la política económica y los economistas que sin ser políticos entendían también de manera satisfactoria los ajetreos de la política
Muchos de los seguidores de José María Figueres ven en el a su padre. Sin embargo José María no se le puede comparar porque esta años luz de lo que fue su progenitor.
La guerra en contra de la corrupción la inicia don Pepe de manera frontal y directa en la década de 1940. Un líder natural, no alguien que saca renta del apellido, y un liderazgo que le permitió penetrar con éxito en sectores importantes de la sociedad, como también otros líderes que le acompañaron en la construcción del país que tenemos hablo de: Manuel Mora, Calderón Guardia, y Monseñor Sanabria.
Pepe Figueres fue un hombre valiente y visionario, y como ser humano imperfecto. Se le recordará por luchar por sus ideales, por mejorar la vida de los pobres y por abolir un ejército innecesario dando un ejemplo al mundo.
En otros tiempos le antecedieron otros líderes que con inteligencia y coraje expulsaron a los filibusteros y el país en agradecimiento se siente orgullosa y deposita su confianza en ellos, perfilando una sociedad ejemplar para otros países.
Los costarricenses estamos hasta el hartazgo del bla bla bla y que no se impulsaron leyes en su período de gobierno (1994 -1998) para castigar a los corruptos y solo le escuchamos hablar de crecimiento económico sin decir como lo va lograr cuando son muchos los problemas económicos que aquejan al país. Aparentemente la única respuesta es creer tener amistades internacionales que le puedan “ayudar”.
Sin el ánimo destruir ese discurso es necesario un cambio en las leyes que castiguen a quienes hagan daño al erario público. Costa rica no necesita de doctores en Filosofía vestidos de economistas, este país lo que necesita es de personas honradas, trabajadoras y correctas moralmente.
Don Pepe logró mucho con poco no tenía doctorados ni títulos de fantasía. Si le acompañaba un equipo de colaboradores (no doctores en filosofía), y tenía muy claro el amor a su patria, compromiso y ganas de sacar adelante este país y de llevar bienestar a todos los hogares.
Por último el discurso de José María debe de enfocarse en una reforma a las leyes para castigar a los corruptos sean políticos, empresarios o funcionarios públicos o privados, para detener este desmadre y después de eso, sentadas las bases para castigar esas acciones, hablaremos como país de crecimiento económico sostenible.
—
Los artículos de opinión aquí publicados no reflejan necesariamente la posición editorial de EL MUNDO. Cualquier persona interesada en publicar un artículo de opinión en este medio puede hacerlo, enviando el texto con nombre completo, foto en PDF de la cédula de identidad por ambos lados y número de teléfono al correo redaccion@elmundo.cr, o elmundocr@gmail.com.