Con la bombas nucleares que cayeron sobre Nagasaki e Hiroshima, en Japón, la humanidad conoció, por primera vez el terror que provoca este tipo de armas de destrucción masiva. A partir de entonces el mundo inicio una carrera armamentista nuclear, que puso en vela a toda la humanidad; esta amenaza constante tuvo, y aun tiene, en vilo la paz mundial
El mundo ha estado muy cerca de verse envuelto en confrontaciones en la cual las armas nucleares serian decisivas para definir al ganador o perdedor en el nuevo orden mundial, ejemplo, fue la crisis de los misiles soviéticos que puso cara a cara a Cuba, la Unión Soviética y los Estados Unidos, cuando la Guerra Fría estaba en sus albores, allá en el año de 1962.
Aun hoy en día la paz de la humanidad está lejos de estar asegurada, los constantes conflictos internaciones entre países con capacidad armamentista nuclear es una constante. Actualmente la geo política internacional nos da una mirada amenazante que refleja que una guerra nuclear es posible.
Son 5 los países que se catalogan como Estados Nuclearmente Armados, los Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Rusia y la República Popular de China; todos ellos miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
La península de Corea y los enfrentamientos entre Corea del Norte, Corea del Sur y los Estados Unidos, las tensiones en Crimea, el conflicto entre Pakistán y la India, el surgimiento del Estado Islámico y su capacidad en cuanto a la adquisición de todo tipo de armas, la situación entre Israel y Palestina en Oriente Medio, las relaciones China – Rusia, la guerra en Siria y los grupos terroristas extremistas de diversa índole; son elementos que nos recuerda que la amenaza de las armas o de una guerra nuclear, es latente y verdadera.
En este complicado contexto internacional, los países que enarbolan la paz mundial como estandarte, entre ellos Costa Rica, debemos liderar todo esfuerzo para promover los tratados que buscan la completa y total eliminación de las armas nucleares, acción que debe acompañarse con la ratificación del acuerdo por el cese definitivo de los ensayos nucleares.
En esta línea debo reconocer el liderazgo mundial que ejerce la República de Kazajstán en cuanto al impulso de la prohibición de los ensayos nucleares y la no proliferación de las armas nucleares y del desarme, también Costa Rica, como país que promueve una cultura de paz en el planeta, debe apoyar y respaldar estas posiciones.
El 29 de agosto se celebra en todo el orbe el Día Internacional contra los ensayos nucleares. Una fecha que sirve como recordatorio para que las naciones del mundo reflexionemos en la urgencia de descartar por completo los ensayos nucleares, pero también sirve como pretexto para recordar que las armas nucleares aun constituyen un peligro para el mundo.
La Asamblea Legislativa costarricense votó y aprobó una moción para crear, en conjunto con la Organización de las Naciones Unidas (ONU), una herramienta jurídica vinculante que obligue a todas las naciones del orbe a prohibir las armas nucleares, para lo cual se pretende realizar una conferencia en el 2017, espero que este importante iniciativa del Poder Ejecutivo sea totalmente apoyada por todas las partes vinculadas.
Crear esta herramienta obligatoria se hace necesaria debido a la reticencia de algunas naciones de firmar los tratados de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares; hasta el momento ha sido suscrito por 178 naciones de un total de 198 y ratificado por 144, incluyendo 5 de los 8 países con capacidad nuclear; lamentablemente India, Corea del Norte y Pakistán no lo han firmado.
Mientras que el tratado de no proliferación nuclear no ha sido firmado por India, Pakistán, Israel y Corea del Norte.
Es ante esta realidad nuestro país debe insistir en todo tipo de esfuerzo por eliminar cualquier amenaza nuclear que atente contra la paz de la humanidad, todos aprendimos la lección dictada por las bombas que destruyeron Hiroshima y Nagasaki.
La humanidad ya conoce la destrucción de las Guerras convencionales, una confrontación con armamento nuclear es condenar a miles de personas a la muerte y aproximarnos lentamente a la destrucción del planeta.