En Navidad celebramos la vida

La Navidad es una época de celebración, y sin duda alguna el mes de Diciembre es uno de los más preciosos del año, por una razón sencilla; la celebración de la Navidad y el reconocimiento de todo el mundo, del nacimiento del personaje más famoso de la historia, el propio Señor Jesucristo.

Él es el Salvador del mundo y es el regalo más grande que Dios hizo a la humanidad, según el evangelio de Juan que dice “porque de tal manera amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito para que todo aquel que crea no se pierda más tenga vida eterna”.

Por lo tanto, los días de Navidad traen a nuestra meditación el nacimiento del Hijo de Dios hecho hombre, en esta fiesta de la Sagrada Familia que ve amenazada la vida de su hijo, toda la familia está llamada a ser el santuario de la vida y la esperanza de la sociedad.

El verdadero sentido de la Navidad consiste en reconocer que es un momento oportuno para agradecer a Dios todo lo bueno que nos pasó, sobre todo el don de la vida, mirando con esperanza el camino que nos falta por recorrer y acercarnos a nuestros seres queridos, convirtiéndonos en personas más humanas y sensibles.

Es precisamente en los entrañables días navideños y paradójicamente en torno a quien nació en un pobre pesebre y predicó la humildad, la caridad y la austeridad, es cuando nos percatamos de la existencia de la cercana pobreza, pues durante el resto del año, apenas la notamos.

El ser humano llega al mundo en un núcleo familiar, social y cultural. Es ahí donde cada uno es reconocido, respetado y valorado por sí mismo, por el hecho de ser persona, esposa, esposo, padre, madre, hijo, abuelo etc.

La familia como núcleo central de la sociedad ha sido amenazada y atacada por lo que todos debemos tomar conciencia de nuestra responsabilidad y evitar a toda costa la descomposición del tejido humano.

El hogar es para la persona su espacio de libertad, la primera escuela de humanidad. En la convivencia familiar se aprende también a vivir la fraternidad y sociabilidad, con otras familias para la construcción de un mundo mejor.

La familia es el principal agente de la educación, el factor fundamental del ser humano. Su función educadora y socializadora está en base a que como institución, supone un conjunto de personas que aceptan, defienden y trasmiten una serie de valores y normas interrelacionadas a fin de satisfacer diversos objetivos y propósitos.

Está claro que la familia requiere fortalecerse ante la presencia de cada vez más dificultades socioeconómicas que se convierten en un complejo círculo que lleva a la separación o destrucción de sus integrantes.

Por último, la familia hoy día se ve desafiada debido a las infidelidades, violencia de todo tipo, falta de comunicación, de respeto, y de recursos económicos, entre otras cosas. De ahí la importancia para ayudarla y fortalecerla, creando espacios de ayuda familiar con el objetivo de defender la vida humana.

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