El 5 de junio es el día del ambiente. Dado que el pasado 1 de mayo publicamos nuestro análisis conjunto con FECON sobre el primer año de este gobierno del “cambio”1 y que a un mes las cosas siguen casi que igual, nos vamos a centrar en una nueva amenaza al ambiente: el libre comercio no quiere perder protagonismo.
Desde el inicio de este gobierno, el Ministerio de Agricultura ha sostenido públicamente querer fortalecer el agro nacional. No solo lo ha dicho sino que ha realizado acciones concretas para así poder contar con producción nacional que abastezca de alimentos de buena calidad el mercado interno y así mejorar la calidad de vida de pequeños y medianos agricultores.
Las críticas no se han hecho esperar. Algunos sectores dicen que estas ideas son del pasado y que lo que hay que hacer es traer alimentos de cualquier lugar del mundo en el tanto sean más baratos. No importa si dejamos de producir frijoles o si los que llegan no son tan buenos. No importa si este sector muere. Quienes sostienen esta posición, no ven o no les importa, que se pierda cultura, conocimiento tradicional, variedades locales y nuestra capacidad como país para producir nuestros propios alimentos.
Si bien este tipo de posiciones no sorprenden sí lo hace, cuando surgen del mismo gobierno. Decimos esto porque si seguimos pensando en que el cambio prometido en las elecciones es real, pensaríamos que estos cambios significativos en la política agropecuaria deberían ser impulsados por todo el gobierno. Sin embargo, desde el COMEX, han surgido posturas distintas: dice este ministerio por ejemplo, que acompaña al Ministerio de Agricultura en todos los procesos que impulse en el tanto no riña con la normativa internacional. Esto, viendo la situación de restricción de algunos productos agropecuarios en las últimas semanas, significa que no debe implementarse medidas fitosanitarias sin antes pedir permiso a los importadores y seguir una serie de reglas de la Organización Mundial del Comercio que hace imposible implementar cualquier medida a favor de la salud y el ambiente. O bien, se puede reformar la Constitución Política agregando el derecho a la soberanía alimentaria en el tanto no se afecte el comercio internacional. Estos argumentos son curiosos además, porque como normativa internacional, se entiendo las reglas comerciales internacionales dejando por fuera, una gran cantidad de convenios y protocolos de Derechos Humanos y de protección al ambiente.
A raíz de las explicaciones pedidas por el gobierno de Estados Unidos a Costa Rica2 debido al apoyo que el actual gobierno ha dado al proyecto de ley que pretende declarar una moratoria al cultivo de transgénicos (sorpresa y decepción son dos sentimientos que expresa ese gobierno), nos preguntamos, ¿qué normativa se aplicará? ¿La del libre comercio que ve en la protección ambiental una barrera no arancelaria o la ambiental que obliga a por ejemplo, no sembrar transgénicos debido a que estos no han comprobado científicamente no impactar negativamente la salud y el medio ambiente?¿Habrá un cambio real en este gobierno y decidiremos soberanamente lo que muchas comunidades ya han decidido a través de moratorias municipales a la siembra de transgénicos?
Y los conflictos parece ser que no terminan en los puntos anteriores. La entrada o no del país a la Alianza del Pacífico es otro punto donde el COMEX tiene visiones distintas a otros ministerios. El COMEX sigue siendo un nicho desde donde se ataca el interés nacional y todo lo opuesto al libre comercio que reiteramos, nada bueno ha dejado al país. Ojalá y el cambio se dé y se defienda fuertemente desde el mismo gobierno.
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1 Véase http://coecoceiba.org/acciones-errores-y-omisiones-del-gobierno-del-cambio-fecon-coecoceiba-amigos-dela-tierra-costa-rica/
2 Véase http://www.nacion.com/economia/agro/EE-UU-proyecto-moratoria-transgenicos_0_1490450959.html
