
Durante mi caminar asesorando, guiando y siendo mentor de emprendedores, para que caminen a la formalidad, motivándolos, empoderándolos y llevándolos al siguiente nivel, siempre en el camino se generaba resistencia, donde muchos fracasaban y se quedaban en el Valle de la Muerte, pero que es el Valle de la Muerte, es un lugar que, según los expertos, se encuentra entre los más calientes de nuestro planeta y en el que se han batido situado en el desierto del Mojave, en el este de California, el 30 de junio de 2013 el termómetro marcó la temperatura más alta jamás registrada: 53,8 °C.
Haciendo referencia en los calores récord que se dan en el Valle de la Muerte, lo veo reflejado en la vida del emprendedor donde tiene caminar cada día, dar sus luchas, sufrir de insolación y en ciertos momentos de espejismo ver como sus sueños se van y quieres darte por vencido, por eso tengo esta pregunta, ¿Quién no ha pensado alguna vez en emprender? Solo la posibilidad de cambiar en mundo con una idea innovadora es tentador. También dejar de ser empleado para ser protagonista de un cambio, o pasar de ser asalariado a la independencia económica. Es una aventura llena de gratificaciones y satisfacciones que, sin embargo, se encuentra al final de un camino lleno de dificultades, con un empedrado difícil, a tal punto que una idea millonaria puede quedar en nada. Esta dura travesía, a la que pocos sobreviven, se conoce con el nombre de Valle de la Muerte. Algo que hay que saber sobre el Valle de la Muerte es que no debe ser tomado a la ligera. Es un proceso del que ningún emprendimiento está libre. Todos pasan por ahí. Se trata del período en el que los proyectos aún son insolventes, donde los costos son mayores que los beneficios. Esto generalmente ocurre durante los primeros años, donde se invierte, contrata personas y servicios, pero sin embargo las ventas no empiezan a llegar.
El problema está en que nadie puede permitirse pasar toda una eternidad en el Valle de la Muerte y que su emprendimiento viva para contarlo, pues sus efectos son acumulativos. Si se pierden 5 millones cada mes, para el segundo serán 10, y para el tercero 15. Y así la bola de nieve continúa creciendo hasta ser imposible de manejar.
Desde mi experiencia tenemos que dejar de mandar a la guerra a los emprendedores sin antes lograr que estén en el punto de equilibrio, fondear, capacitar y llevarlos a la formalidad es un reto muy importante, pero lograr que quede en cero, que el capital perdido se recupere y se empiecen a generar ganancias. Si ese día llega, ¡Felicidades! Superaste con éxito el Valle de la muerte.
La mala noticia es que solo 1 de cada 10 emprendimientos sobrevive a esta etapa. Por lo mismo es uno de los temas más tratados en el mundo del emprendimiento.
Lamentablemente son muchos los emprendimientos que fracasan al no estimar el tiempo que estarán en el Valle de la Muerte, pues ningún negocio genera ganancias desde el primer mes. “Si el emprendedor no tiene la capacidad de entender cómo generar ventas, se va a generar una bola de nieve tan grande que no va a poder sustentar su negocio y tendrá que cerrar la empresa. Incluso, muchas veces los emprendimientos empiezan a vender, pero tienen una mochila de deudas tan grande que no pueden aguantar”.
El concepto del Valle de la Muerte emprendedor, puede sonar un tanto subjetivo, pero en realidad es una herramienta de análisis financiero que nos ayuda a revisar cómo va un negocio en su tarea de volverse rentable o no.
—
Los artículos de opinión aquí publicados no reflejan necesariamente la posición editorial de EL MUNDO. Cualquier persona interesada en publicar un artículo de opinión en este medio puede hacerlo, enviando el texto con nombre completo, foto en PDF de la cédula de identidad por ambos lados y número de teléfono al correo redaccion@elmundo.cr, o elmundocr@gmail.com.