
El proceso de envejecimiento es algo natural e inevitable y esto no se considera una enfermedad ya que es una etapa de la vida que se debe de aprender a vivir y a disfrutar con plenitud, sin embargo un alto porcentaje de las personas adultas mayor llegan a padecer de depresión por un proceso socioeconómico y social, su autoestima puede variar de manera positiva o negativa antes su afectación es más negativa que positiva hacia sus atributos, capacidades, objetos y actividades que persigue todo esto depende de la manera en que cada uno enfrenta la vida, se valora así mismo rodeado de las demás personas. El adulto mayor se enfrenta a una sociedad masificada que últimamente solo se caracteriza por competir, una sociedad con pérdida de valores tanto morales como espirituales, las transformaciones tecnológicas, sociales, políticas y culturales han hecho familias pequeñas en donde ya no hay espacio para que el cuido de un “viejo”, sea una figura importante dentro del núcleo familiar y más bien se ha llegado ha convertir en un problema para muchas personas.
¿Cómo se sentiría usted si nunca lo toman en cuenta para actividades familiares que es donde se supone debería ser tomado en cuenta y si aquí no se toma cuenta cuánto menos en la sociedad?
Quizá llegue a sentir que su presencia no es tan necesaria cierta. Pero con ello ese vacío de no ser tomado en cuenta va creciendo porque esto hace que el adulto mayor se retraiga y se aleje de muchas funciones o roles que ellos desempeñaban en la sociedad lo que a su vez provoca sedentarismo y inactividad afectando con ello su autoestima negativamente sin haber mencionado su condición física por creer que este no puede ejercer un papel en la sociedad lo que en algunos casos les genera ansiedad poniendo en peligro su salud física y emocional.
Los conflictos familiares, aislamiento, el desprecio sumado al maltrato y otras violaciones que surgen por causas que son ajenas a su voluntad traen consigo una autoevaluación negativa o baja autoestima que anteriormente mencionado trae a raíz muchos más problemas graves para el adulto mayor, pero la historia es diferente cuando estas personas se sienten tomadas en cuenta, respetadas y valoradas ante sus familiares, así como con la sociedad en general. El desempeño de las personas adultas mayores tanto en la sociedad con en sus familias es importante tanto para sociedad como para estos mismos, su capacidad, experiencia y el conocimiento que poseen debe ser considerada como una herramienta útil si se busca fortalecimiento y crecimiento social. Pero esta sociedad debe de aprender a envejecer y cambiar su perspectiva hacia las personas adultas mayores deben fortalecer las capacidades las capacidades de estos y aceptar sus limitaciones, estas personas no son desechables, sino que deben ser integradas primero en el núcleo familiar y después en la sociedad.
Finalmente, la vida es un regalo hermoso que debe ser cuidado y mantenido ya que con el avanzar de los tiempos se pierden muchos elementos corporales que le permiten mantenerse en condiciones óptimas, por lo que es necesario que desde la juventud se piense por el propio bienestar para que al llegar a la ancianidad esta no sea tan abrumadora y dolorosa.
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