
Nuestro país enfrenta la ausencia de liderazgo del presidente de la República. Su falta de acción y ausencia en la negociación ha permitido que la crisis alcance límites de descontento que se manifiesta en una manifestación diaria a la Asamblea Legislativa.
Expresiones del Mandatario a través de la prensa, como: el tiempo se agotó, seguimos adelante con el proyecto de ajuste fiscal, retan a los manifestantes. Las acciones de represión que ejerce la fuerza pública a partir de su discurso a la nación enfrentar a los y las manifestantes. Don Carlos Alvarado ha elegido una estrategia de cerrar el diálogo. No escucha a quienes sustentan posiciones contrarias a la suya. Lejos de facilitar las conversaciones, enardece el ánimo de la sociedad cuando quita las placas de los buses que transporta a los ciudadanos que vienen a expresar su disconformidad. Sus actuaciones autoritarias muestran un desprecio hacia los costarricenses. Evidencia un grado superlativo de prepotencia en su personalidad. Se aleja usted, de costumbres arraigadas en nuestra nacionalidad. Luce don Carlos como un gobernante que se aleja de las mayorías y entrega su pedestal a quienes disfrutan de ventajas económicas que pagamos todos.
Participar en una marcha es un derecho garantizado por la Constitución Política. La represión de las fuerzas policiacas viola la libertad de expresión y la libertad de tránsito. En un claro abuso de autoridad.
Encontrar el diálogo y buscar la negociación es redescubrir la esencia de nuestra nacionalidad. Es asumir posiciones en búsqueda de resultados positivos. El país urge una solución fiscal. Esa es una verdad que nadie cuestiona. Lo que sorprende es que no se abra un espacio real que permita encontrar esa solución justa y equitativa.
Presidente Alvarado, usted debe hacer todo lo que esté a su capacidad para evitar una crisis económica y social. En éste escenario de debate y de convulsión social, debe ser ejemplo de ecuanimidad y mesura. Ser presidente de la República trae como consecuencia proteger a los que menos tienen. Usted debe ser la voz de los que no tienen. Servir a los intereses de las poblaciones vulnerables. Seguir los pasos de Carlos Alvarado cuando no era presidente. Recuperar su juventud y visión de futuro.
Su gobierno, presidente Carlos Alvarado debe garantizar a los costarricenses, un modelo de sociedad que beneficie a los más necesitados. No pierda de vista que el proyecto fiscal afianza un modelo de desarrollo desigual. Ciertamente, no es nuevo. Pero usted no puede, no debe ser uno más. Recuerde que en esta gran familia no somos iguales. Existen sectores sociales que requieren de la protección del Estado y usted es el jefe de ese Estado.
Creemos en la importancia y compartimos la urgencia de lograr una reforma fiscal equilibrada y progresiva, donde cada quien pague de acuerdo a su capacidad. El presidente de la República tiene la oportunidad de liderar y sacarnos de la crisis. Don Carlos Alvarado tiene usted la palabra.
—
Los artículos de opinión aquí publicados no reflejan necesariamente la posición editorial de EL MUNDO. Cualquier persona interesada en publicar un artículo de opinión en este medio puede hacerlo, enviando el texto con nombre completo, fotocopia de la cédula de identidad por ambos lados y número de teléfono al correo redaccion@elmundo.cr.