Dice el oficialismo que no debemos seguir siendo manipulados por los mismos

» ¿Pero qué ganamos todos los demás costarricenses si ahora vamos a seguir siendo manipulados por otros?

Nada ganamos todos los demás costarricenses con la política del “quítese usted para ponerme yo”. Para eso es un cambio de gobierno. Para que el nuevo gobierno arregle lo que haya que arreglar. Nada ganamos todos los demás costarricenses con cambiar una red de cuido por otra. Y menos ganamos si todo eso se va a hacer con odios, violencia y polarización, destruyendo nuestra Costa Rica del pura vida. Sí se puede gobernar para todos los costarricenses. Sí se puede mejorar nuestra institucionalidad y nuestra Costa Rica del pura vida. Sí se puede. Solo se necesita capacidad, no odio ni violencia ni polarización. Esta es nuestra Costa Rica del pura vida. Sería una maravilla que nuestros hijos y nietos puedan disfrutar también de nuestra Costa Rica del pura vida. Que también puedan disfrutar de esta nuestra democracia única y original, nuestra democracia de exportación, nuestra Costa Rica del pura vida. Pero eso solo se consigue sin violencia, sin odios y sin polarización. Está claro que todas nuestras instituciones públicas adolecen de muchos defectos, pero es que si de defectos se trata, también los 3 poderes de la República tienen muchos defectos. Entonces, por dónde empezamos, quien arregla a quien? Es el poder ejecutivo quien nombra a sus ministros y viceministros, también es el poder ejecutivo quien nombra juntas directivas y presidentes de instituciones públicas, embajadores y un sin número más de funcionarios públicos. Los partidos políticos son quienes escogen a los futuros diputados. Los diputados son quienes eligen y reeligen a magistrados y jueces del poder judicial hasta por 8 larguísimos años. Por dónde empezamos, quien arregla a quien? Para eso es un cambio de gobierno. Para que el nuevo gobierno arregle lo que haya que arreglar. Todos esos funcionarios también tienen montones de asesores que los pagamos todos los costarricenses. El problema son las personas, la capacidad de las personas, no las instituciones ni la institucionalidad.

En estos tiempos de altísima desinformación también son necesarios los debates entre los candidatos a diputados, por lo menos, para votar con conocimiento y no por paquete como todas las elecciones anteriores o como tico básico en las últimas elecciones, por lo menos para elegir los primeros lugares de cada provincia. Recordemos que mientras que el presidente se elige básicamente por su nombre y apellidos, de previo a debates y con base en la totalidad de los votos emitidos en todo el país, los diputados por el contrario se escogen por provincia, sin importar el nombre y apellidos, en el orden en que cada partido lo decidió y se lo comunicó como requisito al TSE y se eligen según la cantidad de votos obtenidos por cada partido en cada provincia y por una aplicación final de cocientes y otros tecnicismos que lleva a cabo el TSE. Al final del día se vota para diputados y quedan electos en el orden en que el partido los escogió. Nada ganamos todos los demás costarricenses con la política del “quítese usted para ponerme yo”. Nada ganamos todos los demás costarricenses con cambiar una red de cuido por otra. Tampoco necesitamos nada de polarización. Lo que necesitamos es fortalecer nuestra democracia única, nuestra democracia del pura vida. La eficiencia es el motor del mundo. En los debates, además de solo hablar, se indica cómo se van a arreglar las cosas, sin violencia, odio ni polarización. Está claro que es demasiado peligroso darle mayoría absoluta en la Asamblea Legislativa a cualquiera y por eso, mejor, a ningún partido político. Para tener malos gobiernos no hemos necesitado elegir partidos con mayoría legislativa. El quiebre del voto que hacemos tradicionalmente los costarricenses, con la sabiduría de los ticos, es porque no confiamos en nuestros gobernantes y en los 3 poderes deben conseguir las mayorías necesarias mediante acuerdos entre todos los diversos partidos políticos. También todo eso forma parte de nuestra democracia del pura vida.

Recordemos que para las elecciones anteriores del 2022 nos dijeron que de por si, los “ticos básicos”, sea lo que sea que nos digan, todo nos lo creemos y eso que para esas elecciones no habían niveles tan altos de desinformación como los que tenemos actualmente. La verdad es que todos los ticos sabemos por qué perdió quien perdió y por qué ganó quien ganó en esas elecciones. Pero ahora y de conformidad con los niveles de tecnología actuales y las facilidades de acceso a tanta diversidad de fuentes de información, deberíamos hacer todo lo posible para no volver a ganarnos esa baja calificación. Máxime que para estas elecciones sí hay unos niveles altísimos de desinformación, de la que por suerte y por la sabiduría de los ticos, la mayoría de costarricenses ya tenemos pleno conocimiento del manejo bueno y malo de las redes sociales que hacen otros pero que todos los demás también lo podemos hacer porque sabemos cómo se hace. Los costarricenses cumplimos con nuestra obligación y satisfacción del deber cumplido cuando vamos a ejercer nuestro derecho a votar y como dice uno de nuestros himnos, “por nuestra propia voluntad” pero bien informados. Es un asunto personal, es un asunto de conciencia, porque la idea es seguir disfrutando de nuestra Costa Rica del pura vida. Pero, y la obligación y satisfacción del deber cumplido de los que elegimos para gobernar? No hay de otra. También es un asunto personal, es un asunto de conciencia si hicieron o no hicieron lo que tenían que hacer en beneficio de todos los demás costarricenses.

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